38587.fb2 La brevedad de los d?as - читать онлайн бесплатно полную версию книги . Страница 3

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Prólogo

No son muchas las cosas que pueden decirse de unos cuantos artículos reunidos en libro. Deberían declararlo ellos todo de sí mismos. Por lo demás, cada libro sólo ha de aspirar a encontrar su lector ideal que lo lea, sin desmayo, a lo largo del tiempo, no importa en qué siglo o país. Basta con un solo lector, y un rincón del mundo es suficiente. El género al que ese libro pertenezca da un poco lo mismo. No hay categorías literarias ni rangos, Clarín no es más que Larra, Menéndez Pelayo no vale más que Bécquer, no es superior el teatro a la novela, ni el artículo a la canción de gesta, como no hay escalafón de sinfonía y sonata, de acuarela y óleo, si todo ello está impregnado de poesía, algo esto último que no es un género, sino una constitución imprescindible para que se dé la vida, como el oxígeno. La vida… No es otra cosa lo que uno persigue, lo que celebra, lo que trata de perpetuar en estas páginas que reproducen sus ciclos, primavera, otoño, verano, invierno de fuera, y primaveras, otoños, veranos e inviernos del alma, en tonos y semitonos sentimentales. La vida…un gesto, el brillo en unos ojos, la visión del mar, insondable y majestuoso tanto como la contemplación de esa pequeña hierba verde que crece, indiferente a la opresiva cuadrícula, entre los adoquines de la calle. La vida…y su apagada música de tiovivo que gira y gira en el descampado vacío de una ciudad para nadie, al mediodía, sólo para acompañar el vuelo de los pájaros y el silencioso deambular de esos hombres extraños, tan parecidos entre sí, tan exactos a mí, a ti, sombras que pasan por los ejidos a cualquier hora, sin ida y sin vuelta, camino de todo tiempo, de todo siglo de cualquier rincón.

Madrid, 18 de enero de 2000

Envío: Estos artículos fueron publicados, semana a semana, durante el año 1998 en el «Magazine» dominical del diario La Vanguardia y distribuido igualmente con otros periódicos españoles. Josep Carles Rius, como subdirector del «Magazine», Ana Macpherson, Suso Pérez y Juan José Caballero, redactores y responsables del mismo, me acompañaron y dispensaron toda clase de ayuda y de consejos. Es de razón y buena crianza dedicarles estas páginas, que yo querría mejores sólo por eso.