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He procurado ser fiel a la historia todo lo que me ha sido posible, aunque, por ejemplo, he fusionado las costumbres de dos festividades religiosas. En lo que atañe a Cefalonia he tenido que sacar el máximo provecho de la escasa información existente; está claro que la isla necesita con urgencia un doctor Iannis o una Pelagia que escriban una historia decente de la misma. Gran parte de lo que he escrito se compone de información de segunda mano atemperada por leyendas y recuerdos brumosos, como la historia misma, al fin y al cabo. Dos cosas más:
En primer lugar, el hecho de que la división Acqui se condujera aceptablemente en Jonia no disminuye en modo alguno los horrores perpetrados en otras partes por las fuerzas armadas italianas.
En segundo lugar, viene siendo tradición entre cierta clase de intelectuales incoherentes sostener que los comunistas griegos fueron héroes románticos injustamente reprimidos por los imperialistas británicos a fin de restaurar la monarquía en contra de la voluntad popular. Por muy agradable que sea crear ilusiones o mitos que armonicen con nuestros propios prejuicios políticos, resulta imposible creer en éste dado el escasísimo conocimiento de las fuentes originales. No he podido por menos que concluir que, cuando no fueron absolutamente inútiles, pérfidos y parasitarios, fueron inenarrablemente bárbaros. Ahora que la guerra fría ha terminado, no existen ya intereses creados para pretender lo contrario. Hasta el propio Tito los abandonó al final, al parecer asqueado, aun cuando los comunistas habían aprendido sus tácticas de él y de los nazis, tácticas idénticas a las que Tito había empleado con tanto éxito como cinismo contra sus compatriotas y contra los desdichados soldados italianos que fueron de buena fe a luchar por él. Quienes deseen saber qué ocurrió en la guerra civil griega solamente necesitan saber lo que pasaba en Yugoslavia en el momento de escribir esto, salvo que en el primer caso los británicos hicieron lo correcto, que no lo más sensato, y contribuyeron a poner fin a la contienda.