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“Todo es lento, increíblemente lento antes del vértigo de una guerra.” Cuando pensó en eso detuvo la escritura y buscó excusas, sensaciones diferentes que no iban más allá de observar el dorso de sus propias manos o las grietas de la mesa o las sombras avanzantes del calabozo. Sabía que detener la escritura era una tenebrosa artimaña para vaciar de ideas el cerebro y caer en un ínfimo placer de actitud mística, de formularse la pregunta de quién, así, con menor motivo, no se hubiera vuelto religioso, reduciéndolo todo a santiguarse y a pasar el tiempo.
Sin embargo, ni aun clavando sus ojos en el tablón oscuro donde disponía las hojas y las frases, Martín Zamora pudo ocupar la mente en la repugnante nada, en el milenario truco de la Nada, puesto que allí, ronquido y queja, para mantenerlo en estado de realidad, estaban ellos: sus compañeros de condena.
En un catre a su derecha, reposaba el capitán Raymond Harris, un militar británico, refinado delincuente y espía a la fuerza del general Bartolomé Mitre, capturado mientras intentaba hacerse pasar por uno de los cinco desertores del general Venancio Flores.
Él tenía su historia… y bien turbia que era… más para desaconsejar que para aconsejar. Ya se sabrá.
En el otro catre, en la penumbra izquierda del calabozo, agonizaba Hermes Nieves, personaje al que conocía de una década atrás, último puente vivo del pasado al presente.
Se trataba de un secuestrador de negros libertos al servicio del Imperio del Brasil, un hombre llevado y traído por una sucesión de historias terribles, por andanzas de bárbaros y pícaros y sin otro destino que el de ser recogidos jovencísimos por la muerte. Enfermo y contaminado, con mínima conciencia, Hermes Nieves padecía sus horas contadas por decisión de los hombres del comandante Leandro Gómez, por haber ido demasiado lejos en sus salvajadas, por ladrón de caballos y de negras preñadas, por perro guardián del más feroz de los bandoleros de Río Grande del Sur, el tuerto Laurindo José da Costa, un inepto para el trabajo y sin ningún respeto por la vida humana.