




Rebecca Winters


Una sirena atrapada


Una sirena atrapada (1997)

T&#237;tulo Original: The Mermaid Wife (1994)



Cap&#237;tulo 1

Buen trabajo, chicos. &#161;All&#225; vamos! Seguid as&#237; y ganar&#233;is al West Hollywood Club el s&#225;bado que viene. Vamos a ser los mejores nadadores del estado de California.

Treinta y cinco chicos y chicas de seis a diecisiete a&#241;os miraron extasiados a Lindsay Marshall desde la piscina ol&#237;mpica. Ella se ech&#243; la larga coleta rubia sobre el hombro derecho y se puso de rodillas para hablar con ellos.

Estar&#233; tres semanas en las Bahamas, pero estar&#233; de vuelta para la competici&#243;n de junio contra Culver City. Mientras tanto, Bethany seguir&#225; entren&#225;ndoos, as&#237; que haced todo lo que ella os diga. &#191;Alguna pregunta antes de que empiece la hora de las madres?

S&#237; -dijeron unos chicos de los mayores-. &#191;Podemos ir contigo?

Los dem&#225;s se rieron con ganas.

Lindsay sonri&#243;.

Me gustar&#237;a poder llevaros a todos, pero me temo que la gente que va a filmar los anuncios tendr&#237;an algo que decir al respecto. Voy all&#237; a trabajar.

&#191;Ser&#225; peligroso? -le pregunt&#243; una de las ni&#241;as.

Era una de las que ella entrenaba individualmente, ni&#241;os que nadaban como terapia.

Tengo miedo de los tiburones.

No tienes que tenerlo, porque no molestan a la gente a no ser que se los provoque. Mi mayor miedo es que me quede enganchada a cinco metros de profundidad y tenga que quitarme el traje para salir.

Eso no ser&#225; nada malo -dijo el chico mayor de todos y los dem&#225;s volvieron a re&#237;rse.

Chico listo. Bueno, hemos terminado por hoy. Vaya, la hora de las madres ha empezado hace ya cinco minutos.

Cuando todos salieron de la piscina, Lindsay se puso las sandalias y la camiseta y se dirigi&#243; a la oficina para dejar all&#237; el cron&#243;metro y el silbato.

Hola, Nate -le dijo al bronceado socorrista que se hab&#237;a quedado en la oficina en su lugar mientras daba la clase.

Hola.

Le recorri&#243; el cuerpo entonces con la mirada de una manera que le puso la piel de gallina. Aparentemente muchas chicas no encontraban nada ofensivo en ese comportamiento, ya que muchas hab&#237;an salido con &#233;l desde que se incorpor&#243; en enero.

Has tenido tres llamadas telef&#243;nicas, dos de ellas de hombres. &#191;Cu&#225;ndo te vas a rendir y vas a salir conmigo?

Lindsay se contuvo para no contestarle lo que se le hab&#237;a ocurrido. Estar trabajando en un sitio tan exclusivo significaba que se ten&#237;a que llevar bien con los dem&#225;s empleados, incluyendo los ex famosos profesionales del tenis y el golf con su inflado sentimiento de importancia y socorristas con pinta de Mister Universo cuyos enormes b&#237;ceps le hac&#237;an la competencia en tama&#241;o a sus egos.

&#191;Qu&#233; edad tienes, Nate? &#191;Veintiuno, veintid&#243;s?

La sonrisa de &#233;l se esfum&#243;.

Tengo veinticuatro, y lo sabes.

Bueno, yo voy a cumplir veintisiete y s&#243;lo salgo con hombres que no tienen pinta atl&#233;tica. En otras palabras, no salgo con los que trabajan aqu&#237;.

Eso era cierto. Los hombres que trabajaban all&#237; estaban demasiado ocupados admir&#225;ndose a s&#237; mismos y esperando ser descubiertos por alg&#250;n cazatalentos de Hollywood y, contra eso, ninguna mujer pod&#237;a competir.

De todas formas, gracias por ped&#237;rmelo y gracias tambi&#233;n por tomarme los mensajes. Te ver&#233; a final de mes.

Ignorando su mirada de disgusto, ella tom&#243; las notas de las llamadas y su bolso, y abandon&#243; la oficina.

Cuando lleg&#243; al aparcamiento le pareci&#243; que su coche era de lo m&#225;s humilde en comparaci&#243;n con todos los Ferraris, Mercedes, Jaguars y Porsches que hab&#237;a all&#237;.

Mir&#243; el primer mensaje y vio que era de Roger Bragg. Era el encargado del complejo de apartamentos cercano al suyo. Hab&#237;a salido una vez con &#233;l y fue un completo error. Antes de que terminara la velada hab&#237;a descubierto que &#233;l acababa de divorciarse y ya le estaba hablando de matrimonio. Tal vez mientras estuviera fuera se imaginar&#237;a que estaba enamorado de otra y la dejar&#237;a en paz.

El segundo era de la agencia de viajes con la que iba a volar hasta Nassau. El hombre hab&#237;a llamado para decirle que todo estaba confirmado y que su billete estar&#237;a en el mostrador de la l&#237;nea a&#233;rea por la ma&#241;ana.

No le cupo duda de que el tercero era de sus padres. Suspir&#243; y decidi&#243; que, para evitar otra discusi&#243;n porque hubiera aceptado un trabajo tan peligroso bajo su punto de vista, lo mejor que pod&#237;a hacer era llamarlos desde el aeropuerto antes de marcharse.

Ansiosa por terminar de hacer las maletas, arranc&#243; y se dirigi&#243; hacia Santa M&#243;nica. La idea de nadar en las luminosas aguas que rodeaban la isla de Nueva Providencia era un sue&#241;o hecho realidad. Ya que bucear en las c&#225;lidas aguas de las Bahamas era un para&#237;so comparado con hacerlo en las fr&#237;as aguas de la costa de California.

Le estaba inmensamente agradecida a la mejor amiga de su madre por presentarla al agente de Hollywood que le consigui&#243; el papel protagonista en los anuncios que se iban a filmar para una nueva marca de cosm&#233;ticos. El contrato le iba a proporcionar cincuenta mil d&#243;lares limpios, y ese dinero, junto con sus propios ahorros, pod&#237;a permitirle apuntarse al Scripp's Institute de San Diego como estudiante en el oto&#241;o. Si era cuidadosa con el dinero, no tendr&#237;a que preocuparse por ganarse la vida hasta que recibiera su titulaci&#243;n de posgraduada.

La Universidad de California, en San Diego, ten&#237;a una de las mejores escuelas de oceanograf&#237;a del mundo, el Scripp's Institute y, en su d&#237;a, Lindsay pretend&#237;a trabajar en proyectos importantes que la llevar&#237;an a todas las partes del mundo.

Cuando estuviera en las Bahamas, pretend&#237;a pasarse todo el tiempo que tuviera libre visitando los lugares interesantes. Particularmente el que llamaban TheBuoy, una especie de acantilado submarino de unos cuatro kil&#243;metros de longitud, donde el director de buceo agitaba las aguas para atraer a los tiburones. Lindsay podr&#237;a estar entonces tan cerca como quisiera de esas fascinantes criaturas. Sab&#237;a lo mucho que le iba a costar volver a California despu&#233;s de semejante experiencia.

S&#243;lo la promesa de su futura carrera, que le dar&#237;a la independencia que ansiaba, le har&#237;a soportable el pensamiento de tener que volver a Santa M&#243;nica.


Andrew Cordell entr&#243; en el dormitorio de Randy y silb&#243; cuando vio a su hijo de dieciocho a&#241;os mir&#225;ndose al espejo con su nuevo traje de buceo negro y rosa, con su m&#225;scara y aletas. Randy se lo hab&#237;a comprado con motivo de las vacaciones que iban a pasar en las Bahamas.

Corta ya, pap&#225; -exclam&#243; Randy sonriendo y arroj&#225;ndole una bolsa, que su padre atrap&#243; en el aire-. Me dijiste que comprara todo lo que necesit&#225;ramos, as&#237; que compr&#233; un equipo id&#233;ntico para los dos. Son perfectos para la temperatura del agua de por all&#237;. Pru&#233;bate el tuyo para ver c&#243;mo te queda.

Como conf&#237;o en tu buen juicio, creo que esperar&#233; a que lleguemos a Nassau ma&#241;ana.

Hey, pap&#225;, no tienes que avergonzarte. Eres un tipo de treinta y siete a&#241;os que ya pasa de todo. Todav&#237;a tienes buen aspecto.

&#191;He o&#237;do correctamente? &#191;Es que mi &#250;nico heredero me est&#225; alabando por algo?

S&#237;. En realidad, Linda, la otra instructora de buceo, est&#225; bastante interesada en ti.

&#191;Linda? No la recuerdo.

Menos mal que no te ha o&#237;do decir eso. No para de pedirme informaci&#243;n acerca de mi famoso padre. Dice que le recuerdas a Robert Redford cuando era joven, pero que est&#225;s mucho mejor. Esas fueron sus palabras exactas, te lo juro -dijo Randy gesticulando con las manos-. T&#237;a Alex dijo exactamente lo mismo delante de t&#237;o Zack cuando fuimos a Hidden Lake el a&#241;o pasado y &#233;l casi se sali&#243; de la carretera.

&#191;Ah, s&#237;? -brome&#243; Andrew.

Todav&#237;a le parec&#237;a divertido que su cu&#241;ado, Zackary Quinn, el solter&#243;n m&#225;s confirmado de toda Nevada hasta que Alexandra Duncan se cruz&#243; en su camino, estuviera ahora felizmente casado. Zack estaba tan enamorado que no pod&#237;a soportar no tener siempre a la vista a su pelirroja, hermosa y embarazada esposa.

S&#237;.

Randy le sonri&#243; de una forma que siempre le recordaba a Wendy y sinti&#243; el ya habitual destello de dolor, aunque su esposa llevaba ya tres a&#241;os muerta.

&#191;Has empezado ya a hacer las maletas? -a&#241;adi&#243; Randy.

Andrew mir&#243; suplicantemente a su hijo.

Cre&#237;a qu&#233; ibas a venir a ayudarme. Me temo que

Te temes que la reuni&#243;n que has tenido con tus jefes de departamento se ha prolongado m&#225;s de lo que esperabas. Ten&#237;as muchas cosas que dejar listas porque nos vamos dos semanas -dijo Randy, bromeando.

Andrew sonri&#243; a su hijo, que s&#243;lo era dos o tres cent&#237;metros m&#225;s bajo que &#233;l, que med&#237;a casi un metro noventa, d&#225;ndose cuenta como nunca antes de lo mucho que lo quer&#237;a. Tambi&#233;n estaba orgulloso de &#233;l, por aceptar un trabajo despu&#233;s del colegio en la tienda de equipos de submarinismo e ir a clases de buceo por las noches, clases que se pagaba con sus propias ganancias. Randy hab&#237;a logrado el t&#237;tulo que le permit&#237;a bucear en mar abierto y le gustaba mucho, por lo que hab&#237;a convencido a Andrew de que se sacara el t&#237;tulo tambi&#233;n.

Andrew se hab&#237;a apuntado a ese curso de seis semanas para estar m&#225;s con su hijo, nunca se le hab&#237;a ocurrido que se har&#237;a un adicto a ese deporte. Lo que m&#225;s le gustaba de &#233;l era la sensaci&#243;n de ingravidez, pero lo m&#225;s importante era que bucear le resultaba tremendamente relajante y creaba camarader&#237;a, lo que hab&#237;a ayudado a que su hijo y &#233;l estuvieran m&#225;s cerca todav&#237;a.

Ahora que estaban en el mes de junio y Randy se hab&#237;a graduado en el instituto, Andrew estaba tan excitado como su hijo por la que iba a ser su primera aventura real bajo el agua; era su regalo de posgraduaci&#243;n para Randy y una forma perfecta para olvidarse de los l&#237;os de su oficina pol&#237;tica.

Casi no puedo esperar a estar all&#237; -dijo y lo hizo muy en serio.

S&#237;, yo tambi&#233;n. Est&#225; bien eso de que salgamos del pa&#237;s. Si no fuera as&#237;, tu trabajo se interpondr&#237;a, aunque trataras de evitarlo. Es cierto lo que todo el mundo dice de ti, ya sabes.

Randy se quit&#243; el traje de buceo, se puso una camiseta y pantalones cortos y sigui&#243; a su padre hasta su habitaci&#243;n, en la planta alta de la mansi&#243;n del Gobernador en Carson City.

Trabajas demasiado. Ya era hora de que tuvieras unas vacaciones de verdad, unas que no estuvieran mezcladas con el trabajo.

No podr&#237;a estar m&#225;s de acuerdo contigo -murmur&#243; Andrew.

Sab&#237;a que los comentarios de Randy eran bienintencionados, pero la verdad dol&#237;a. Le recordaba el poco tiempo que hab&#237;a tenido para su hijo desde que lo eligieron Gobernador de Nevada. Y la muerte de Wendy nada m&#225;s salir elegido empeor&#243; las cosas. Su propio dolor hab&#237;a sido demasiado profundo como para ayudar a Randy a superar la p&#233;rdida de su madre y, mucho menos, para ayudarlo con los cambios a los que se hab&#237;a visto abocado como adolescente que, de repente, se ve expuesto a la vista de todo el mundo como hijo del Gobernador.

Como resultado, Randy se hab&#237;a metido en problemas serios, cosa que los peri&#243;dicos hab&#237;an recogido implacablemente. Pero hizo falta que se escapara con Troy Duncan, el hermano de dieciocho a&#241;os de Alex, para que Andrew se diera cuenta de sus fallos como padre. Alex hab&#237;a conocido a Troy el verano anterior y se hab&#237;an metido en un negocio ilegal de ventas por correo. Lo que vend&#237;an eran fotos de la hermana de Troy, Alex. Fotos de las que ella no ten&#237;a ni idea.

El siempre leal Zack hab&#237;a encubierto a los chicos y hab&#237;a evitado que su tonter&#237;a llegara a los titulares de los peri&#243;dicos mientras Andrew estaba fuera del pa&#237;s. Pero, finalmente, se hab&#237;a visto forzado a afrontar la dolorosa verdad.

Desafortunadamente, hab&#237;a sido responsable en parte de la infelicidad de su hijo desde la muerte de Wendy. El refr&#225;n favorito de su suegro, que dec&#237;a que ning&#250;n &#233;xito compensa los fallos en el hogar, le reson&#243; claramente en los o&#237;dos. Naturalmente, &#233;l hab&#237;a querido alcanzar el &#233;xito, pero m&#225;s que eso, hab&#237;a querido cumplir todas sus promesas de la campa&#241;a. Y hab&#237;a escondido su dolor trabajando duramente.

Se hab&#237;a vuelto un extra&#241;o para su hijo y hab&#237;a olvidado sus deberes como padre, su compromiso m&#225;s importante. Pero, despu&#233;s de esa noche reveladora hac&#237;a ya once meses, cuando un arrepentido Randy se hab&#237;a presentado ante &#233;l sin que Zack le dijera nada y le cont&#243; todo, suplic&#225;ndole su perd&#243;n, Andrew se hab&#237;a transformado en otro hombre.

Le hab&#237;a pedido a Randy que lo perdonara por haber desperdiciado tanto tiempo. Porque en su siempre abarrotada agenda no hab&#237;a habido nunca tiempo para su hijo. Hab&#237;an llorado juntos y, desde ese momento, hab&#237;an llegado al compromiso de poner su relaci&#243;n por encima de cualquier otra cosa. Y, desde ese d&#237;a no hab&#237;an permitido que nada se interpusiera entre ellos.

&#191;Hijo? &#191;Te he contado lo que Jim nos ha preparado? -le pregunt&#243; mientras sacaba una de las bolsas.

&#191;Te refieres a adem&#225;s de dejarnos usar su casa?

Me llam&#243; hace un par de d&#237;as desde su despacho en Sacramento y me dijo que un hidroavi&#243;n nos estar&#225; esperando en Miami para llevarnos a la bah&#237;a de Nassau. Parece divertido, &#191;no? &#191;Qu&#233; te parece aterrizar en el agua?

&#161;Me parece incre&#237;ble! El Gobernador Stevens y t&#250; deb&#233;is ser buenos amigos.

Nos ca&#237;mos bien durante ese viaje del verano pasado. Mary y &#233;l tienen dos hijas de diecisiete y diecinueve a&#241;os y los he invitado a que vengan aqu&#237; en julio.

Randy mir&#243; a su padre con inter&#233;s.

&#191;Has conocido a sus hijas?

No. Pero he visto fotos y las dos son muy guapas. Contaba con que Troy y t&#250; les ense&#241;arais los alrededores y Virginia City. &#191;Crees que podr&#237;ais hacerlo? -le pregunt&#243; tratando de permanecer inexpresivo.

S&#237; -dijo Randy ri&#233;ndose-. Pap&#225;, si no me necesitas, tengo algo importante que hacer.

Buenas noches. No te olvides de poner el despertador.

&#191;Qui&#233;n necesita un despertador? Estoy tan excitado que no voy a poder dormir. Oh, de paso, t&#237;o Zack ha llamado y ha dicho que &#233;l y su familia vendr&#225;n a las seis y media para llevarnos al aeropuerto.

Muy bien. Ahora vete a descansar un poco.

Lo intentar&#233;, pero no te prometo nada. Buenas noches, pap&#225;.

Todav&#237;a sonriendo, Andrew hizo un par de llamadas telef&#243;nicas y luego termin&#243; de hacer las maletas. Cuando por fin se meti&#243; en la cama y fue a apagar la luz se encontr&#243; cara a cara con la foto de Wendy que ten&#237;a sobre la mesilla y la mir&#243; sorprendido.

Por primera vez desde su muerte se hab&#237;a olvidado de meterla en la maleta. Una parte de &#233;l sinti&#243; un destello de culpabilidad por esa peque&#241;a traici&#243;n. Pero otra parte se dio cuenta de que, en alg&#250;n momento, hab&#237;a dejado de lamentarse por su p&#233;rdida. Se pregunt&#243; cu&#225;ndo hab&#237;a sucedido, cuando por fin la hab&#237;a dejado ir


Beth, no deber&#237;a haberte dejado acompa&#241;arme al aeropuerto, s&#233; lo mucho que te gusta dormir. Pero te agradezco que lo hayas hecho, me ha venido bien charlar. Pap&#225; y mam&#225; se han puesto imposibles con este viaje.

Su mejor amiga detuvo el coche delante de la terminal y la mir&#243;.

Se ponen siempre as&#237; hasta que empiezan a dar consejos. Mientras eso pasa, mi consejo es que te vayas a Nassau y disfrutes. Piensa en esas fabulosas noches tropicales y playas iluminadas por la luna con tipos guapos y bronceados esperando encontrarse a alguien como t&#250;.

Lindsay arque&#243; las cejas.

Ya veo bastantes de esos en el club. Voy a trabajar, &#191;recuerdas?

Luego salieron del coche, Lindsay recogi&#243; su maleta del asiento trasero y se dieron un abrazo.

Gracias por todo. No s&#233; lo que habr&#237;a hecho en mi vida hasta ahora sin ti.

Eso es lo que te estoy diciendo siempre. Tres semanas es un largo tiempo. Ll&#225;mame o me volver&#233; loca pensando c&#243;mo est&#225;s.

Te llamar&#233;, pero seguramente t&#250; estar&#225;s fuera con Doug. Tal vez debieras ser t&#250; la que me llame porque seguramente estar&#233; todas las noches en mi habitaci&#243;n despu&#233;s del trabajo, agotada.

&#191;Quieres apostarte algo? Esc&#250;chame, Lindsay Marshall. Eres como una luz brillando sobre una colina. Atraes a los hombres quieras o no. Y, una vez que esos anuncios aparezcan en la televisi&#243;n, dir&#225;n que eres la Esther Williams de los noventa y los contratos te llover&#225;n. Los hombres caer&#225;n rendidos a tus pies y nunca m&#225;s te volver&#233; a ver.

Lindsay se ri&#243;.

T&#250; sabes mejor que nadie que la vida de una artista de cine no me atrae en absoluto. Voy a hacer esto por dinero y as&#237; poder seguir estudiando, por nada m&#225;s. Ahora no tengo tiempo para los hombres.

Famoso epitafio -dijo Beth mientras se marchaba y tomaba luego la curva de la terminal a una velocidad que s&#243;lo los conductores de Los &#193;ngeles pod&#237;an hacer sin sufrir un accidente.

Lindsay estuvo agitando la mano hasta que el coche de su amiga se perdi&#243; de vista.

Una vez que el avi&#243;n hubo despegado sac&#243; del bolso una novela de misterio y se dispuso a disfrutar de ella. Pero el problema no resuelto con sus padres le impidi&#243; concentrarse y dej&#243; a un lado el libro y se dedic&#243; a mirar por la ventanilla.

Sus padres la hab&#237;an estado llamando todos los d&#237;as durante la semana anterior, suplic&#225;ndola que no aceptara el trabajo. S&#243;lo el d&#237;a anterior por la noche su padre la hab&#237;a llamado para decirle que su madre estaba en la cama con una fuerte migra&#241;a, que era su forma de ejercer presi&#243;n sobre ella.

Pero ninguno de sus trucos hab&#237;a logrado que no se fuera de la casa familiar hac&#237;a dos a&#241;os y ahora se negaba a que la manipularan. Por mucho que los amara y supiera que ellos la amaban a ella, no iba a permitirlo. Dese&#243; por en&#233;sima vez que hubieran tenido m&#225;s hijos con los que compartir su atenci&#243;n.

El hecho de que ella era hija &#250;nica los hac&#237;a m&#225;s protectores que la mayor&#237;a de los padres. Pero Lindsay sab&#237;a que un muy comprensible miedo por su seguridad descansaba en la ra&#237;z de su problema. Una vez, hac&#237;a ya varios meses, les hab&#237;a sugerido que hablaran con un profesional acerca de sus preocupaciones, pero eso s&#243;lo hab&#237;a logrado enfadarlos, as&#237; que no lo volvi&#243; a mencionar m&#225;s.

Hasta que tuvo once a&#241;os, la vida hab&#237;a sido de lo m&#225;s normal en el hogar de los Marshall. Luego ella sali&#243; por primera vez de acampada con un grupo de ni&#241;as y su autob&#250;s choc&#243; con un cami&#243;n en una carretera de monta&#241;a y algunas ni&#241;as terminaron en el hospital.

Ella result&#243; con da&#241;os en la columna vertebral y necesit&#243; algunas operaciones y a&#241;os de terapia antes de poder caminar de nuevo. Durante un largo tiempo hab&#237;a tenido que recibir clases particulares en casa. Si no hubiera sido por la compa&#241;&#237;a de Beth y su madre, Lindsay se habr&#237;a muerto de aburrimiento y soledad.

Sus padres eran los dos unos famosos guionistas y trabajaban en casa y siempre estaban a mano para proporcionarle &#225;nimo, lo que a menudo era una forma de sobreprotecci&#243;n.

Cuando el doctor dijo que deb&#237;a nadar para completar la terapia, sus padres construyeron una piscina y contrataron a un entrenador y un fisioterapeuta. Sus buenas intenciones y su amor no pod&#237;an ser discutidos, pero su sobreprotecci&#243;n tuvo su origen en ese accidente.

Cuando estuvo lista para ir al instituto ya pod&#237;a caminar normalmente de nuevo y le quedaban s&#243;lo unas pocas cicatrices en la espalda que le recordaran esa horrible experiencia. Pero sus padres siguieron trat&#225;ndola como si fuera una inv&#225;lida de once a&#241;os. No quer&#237;an perderla de vista e insistieron en que fuera a un instituto cerca de su casa.

Como ella les estaba agradecida por sus atenciones y era muy consciente de que hab&#237;an dado a&#241;os de sus vidas para que ella recuperara el uso de sus piernas, Lindsay cumpli&#243; sus deseos. Sabiendo lo mucho que se preocupaban cuando sal&#237;a con sus amigos, sol&#237;a invitarlos a su casa para que estuvieran contentos.

Pero cuando Greg Porter apareci&#243; en escena, ella vio la situaci&#243;n como realmente era. La hab&#237;a invitado a pasar unas vacaciones con &#233;l y su familia en su casa de la playa en La Joya. Sus padres se mostraron muy insistentes al negarse a que fuera, dici&#233;ndole que, a no ser que estuvieran comprometidos, aquello estaba fuera de discusi&#243;n. Ni siquiera los padres de Greg lograron convencerlos.

En vez de desafiar a sus padres, algo que nunca antes hab&#237;a hecho, Lindsay tuvo que rechazar la invitaci&#243;n de Greg. &#201;l encontr&#243; a otra y as&#237; empez&#243; una forma de comportamiento paterno que continu&#243; hasta que ella se gradu&#243; en biolog&#237;a. Y coleccion&#243; toda una serie de abortadas relaciones sentimentales.

Mirando hacia atr&#225;s, se daba perfecta cuenta de que hab&#237;an sido saboteadas por sus padres.

Cuando ellos se negaron categ&#243;ricamente a dejarla que fuera a la escuela de posgraduados a que estudiara biolog&#237;a marina, Lindsay se lo cont&#243; a su mejor amiga, Beth. Estaba en tratamiento para ayudarla a superar el cuarto matrimonio de su madre, una famosa actriz y mujer insegura a la que Lindsay quer&#237;a mucho. La respuesta de Beth fue decirle que sus padres eran disfuncionales y que necesitaban ayuda psiqui&#225;trica.

Al principio ella no quiso o&#237;rlo e, incluso, se enfad&#243; con Beth. Pero con el tiempo se dio cuenta de que su amiga ten&#237;a raz&#243;n. Fue entonces cuando empez&#243; a trabajar a tiempo parcial como profesora de nataci&#243;n para ni&#241;os para pagarse unas sesiones con un buen psiquiatra.

Cuatro meses de terapia transformaron su mundo y, aunque no pudo hacer nada con respecto a los miedos de sus padres, s&#237; pudo ayudarse a s&#237; misma. Utilizando la estrategia dise&#241;ada por el psiquiatra, Lindsay fue por fin capaz de romper. Se encontr&#243; a s&#237; misma en un apartamento de Santa M&#243;nica, cerca de la playa, donde pod&#237;a nadar a diario y recibir clases de buceo para sacarse el t&#237;tulo.

Vivir en Santa M&#243;nica le hab&#237;a dado espacio, aunque segu&#237;a estando suficientemente cerca de Bel Air para que sus padres tuvieran la impresi&#243;n de que no los hab&#237;a abandonado.

Ellos la dejaron sin dinero inmediatamente, esperando que, cuando se quedara sin nada, volver&#237;a a casa. Pero estar a sus expensas fue una experiencia liberadora para Lindsay. Dej&#243; a un lado temporalmente sus planes de seguir estudiando y empez&#243; a trabajar a tiempo completo en el club como monitora de nataci&#243;n y socorrista para mantenerse. Cuando creci&#243; su reputaci&#243;n como entrenadora de ni&#241;os con discapacidades, pudo dar m&#225;s clases, lo que le permiti&#243; aumentar sus ingresos. Viv&#237;a decentemente y se permit&#237;a ahorrar una cierta cantidad todos los meses.

Lo mejor de todo era que estaba libre para cometer sus propios errores y tomar sus propias decisiones. Cuando sus padres se dieron cuenta de que sus t&#225;cticas no estaban funcionando, se volvieron m&#225;s manipuladores, jugando con su posible sentimiento de culpa. La llamada de su padre la noche anterior hab&#237;a sido de lo m&#225;s t&#237;pico. Pero Lindsay llevaba viviendo sola el tiempo suficiente y estaba demasiado excitada por la perspectiva de viajar al Caribe como para dejarse convencer por sus argumentos.

Lo &#250;nico que pod&#237;a hacer era seguir am&#225;ndolos y seguir en contacto con ellos todo lo que le fuera posible. Tal vez, con el tiempo, superaran sus miedos obsesivos.

Salvo para sus padres, toda la gente que ella conoc&#237;a y, sobre todo Beth, pensaba que trabajar como bi&#243;loga marina era una gran idea. Beth le hab&#237;a predicho que, al final, terminar&#237;a cas&#225;ndose con un bi&#243;logo marino como ella misma y viviendo una vida de reclusi&#243;n en alg&#250;n lugar remoto del mundo.

Pero un marido era lo &#250;ltimo que Lindsay ten&#237;a en la cabeza. No ten&#237;a ninguna intenci&#243;n de colocarse a s&#237; misma en una posici&#243;n en la que pod&#237;a ser controlada o manipulada, sobre todo cuando segu&#237;a peleando con ese problema con sus padres. Su libertad lo significaba todo.



Cap&#237;tulo 2

Hey, pap&#225;, &#191;qu&#233; te parece si buceamos un poco m&#225;s en las 20.000 Leguas antes de volver a la casa a cenar? Quiero ver si puedo hacer unas fotos de ese angelote que vimos hace un par de d&#237;as.

Esa ser&#237;a la tercera inmersi&#243;n del d&#237;a. Ya hab&#237;an visitado el Cessna Wreck y los Bon Wrecks, donde hab&#237;an sido filmadas algunas pel&#237;culas de James Bond. Aun as&#237;, Randy nunca ten&#237;a bastante y, si hab&#237;a que decir la verdad, tampoco Andrew.

Hab&#237;an explorado las 20.000 Leguas en su primer d&#237;a de estancia en las Bahamas. Era un jard&#237;n de coral con canales retorcidos recorri&#233;ndolo y que permit&#237;a unas vistas espectaculares de los peces tropicales y de las grandes barracudas de Nassau, y los dos quer&#237;an volver all&#237;.

Andrew le hizo una se&#241;a al robusto buceador jefe, Pokey Albright y a su tripulaci&#243;n, todos nativos de Providence.

Vamos all&#225;, Pokey.

Con eso, el jovial y barbudo pelirrojo le dio las instrucciones pertinentes al piloto y se dirigieron a su destino a toda velocidad.

Skip y Larry, los dos guardaespaldas hicieron un gesto de disgusto. Probablemente estaban aburridos hasta decir basta. A Andrew le hubiera gustado no tener que llevarlos, pero la escalada de violencia y el hecho de que su estancia en las islas fuera conocida desde el primer d&#237;a por la prensa, hac&#237;a obligatoria su presencia. Aunque despu&#233;s de cinco a&#241;os como Gobernador, la verdad era que ya se hab&#237;a acostumbrado a su presencia y se hab&#237;an llevado a seis que se turnaban para protegerlos, aparte de los propios guardias de seguridad de la urbanizaci&#243;n selecta donde estaban.

Cuando llegaron a su destino s&#243;lo hab&#237;a otro barco de buceadores a lo lejos. Eran las cinco de la tarde y, al parecer, la gente ya hab&#237;a dejado de bucear por ese d&#237;a, as&#237; que ten&#237;an todo aquello para ellos solos en la pr&#225;ctica, lo que les dar&#237;a un descanso a los guardaespaldas.

Para entonces Andrew y Randy se conoc&#237;an perfectamente la rutina a seguir. Comprobaron los equipos mientras Pokey los ayudaba con las tablas de inmersi&#243;n y vieron que pod&#237;an estar abajo veinticinco minutos.

Entre Andrew y su hijo hab&#237;a una especie de reto no establecido por ver quien se tiraba primero al agua y, esta vez, Andrew estaba dispuesto a ganarle. Se equip&#243; a toda velocidad, tom&#243; la c&#225;mara de v&#237;deo y, encantado, vio que Randy segu&#237;a tratando de colocarse bien la m&#225;scara. Le hizo una se&#241;al a Pokey, se sent&#243; en la borda del barco y se tir&#243; al agua de espaldas.

Como cada vez que lo hac&#237;a, experiment&#243; un escalofr&#237;o de excitaci&#243;n, la adrenalina le recorri&#243; todo el cuerpo y tuvo que dominarse para respirar normalmente durante el descenso. Durante una de sus clases se hab&#237;a olvidado de no contener la respiraci&#243;n, un error que pod&#237;a llegar a causar la muerte. Por suerte no lo hab&#237;a vuelto a hacer.

Cuando lleg&#243; a unos seis metros de profundidad se detuvo para filmar el descenso de Pokey y Randy.

Pokey le hizo luego una se&#241;al con la mano y los dos lo siguieron casi rozando los corales. Llegaron al borde de la pared y una gran raya leopardo apareci&#243; de repente delante de ellos.

Andrew utiliz&#243; la mayor parte de la cinta tomando a sus dos compa&#241;eros nadando cerca de la raya y luego Pokey los hizo seguirlo de nuevo.

Andrew se coloc&#243; el &#250;ltimo y siguieron buceando por los canales de coral, manteni&#233;ndose a menos de cinco metros los unos de los otros por seguridad. Pero de repente Andrew vio algo grande acerc&#225;ndose a &#233;l por un canal a su izquierda. Se detuvo pensando que pod&#237;a ser una gran barracuda, ya que el arrecife era famoso por ellas y hab&#237;a visto una buena aleta caudal.

El pulso le lati&#243; a toda velocidad por la excitaci&#243;n cuando levant&#243; la c&#225;mara y encendi&#243; el foco. Pero lo que vio por el visor desafi&#243; a la l&#243;gica y lo hizo pensar que estaba alucinando.

Una sirena. Una incre&#237;ble sirena con un encantador rostro ovalado y un cabello largo y rubio flotando alrededor de los brazos y hombros. A trav&#233;s de ese cabello vio tentadores retazos de su voluptuoso cuerpo y el coraz&#243;n pareci&#243; como si se le fuera a salir del pecho.

Se qued&#243; all&#237; delante s&#243;lo unos breves segundos. Luego la luz pareci&#243; asustarla y se apart&#243; de &#233;l a una velocidad incre&#237;ble.

Impulsado por una excitaci&#243;n sin control, apag&#243; la luz y corri&#243; tras ella, loco por atraparla y tocarla, por descubrir si algo tan tremendamente hermoso pod&#237;a ser real.

No hab&#237;a recorrido diez metros cuando se dio cuenta de que algo le estaba dando unos golpes en la bombona. Desorientado, se volvi&#243; y vio a Pokey que le se&#241;alaba el reloj y luego hacia arriba, indic&#225;ndole que ya era hora de subir.

Cielo Santo. Por unos momentos se hab&#237;a olvidado de verdad de Pokey y Randy. Bueno, en realidad se hab&#237;a olvidado de todo. Tal vez hab&#237;a buceado demasiado para s&#243;lo un d&#237;a y lo que hab&#237;a visto eran los &#250;ltimos niveles de conciencia antes de desmayarse.

Cuando llegaron a cinco metros de la superficie, Pokey extendi&#243; las manos, lo que significaba que deb&#237;an pararse y escribi&#243; una nota en la pizarra que llevaba.

Ya he subido con Randy. Usted se ha pasado del tiempo l&#237;mite. Vamos a tener que esperar aqu&#237; tres minutos. H&#225;game la se&#241;al de OK si me ha entendido.

Andrew se hab&#237;a sentido como un tonto muchas veces en su vida, pero esa era la peor. Hizo la se&#241;al correcta mientras se imaginaba el disgusto de Pokey. Despu&#233;s de esa experiencia no le extra&#241;ar&#237;a si el director de buceo se negaba a ir con ellos m&#225;s veces. Y sab&#237;a que Randy se estar&#237;a preguntando por qu&#233; no hab&#237;a subido con ellos y se sentir&#237;a m&#225;s preocupado a cada segundo que pasara.

Pokey escribi&#243; otro mensaje:

&#191;Est&#225; bien?

Andrew tom&#243; la pizarra y respondi&#243;:

S&#237;.

Si trataba de explicar que hab&#237;a visto una sirena, Pokey pensar&#237;a que hab&#237;a perdido la cabeza. Y, tal vez asiera

&#191;Qu&#233; le pasaba? &#161;Nunca en su vida hab&#237;a actuado tan tontamente! No iba a decir nada hasta estar de vuelta en la casa y haber visto el video.

Pens&#243; que era mejor explicarse mejor, as&#237; que escribi&#243;:

Estaba filmando y me olvid&#233; del tiempo. &#161;Lo siento! Gracias por ayudarme.

Despu&#233;s de leerlo, Pokey escribi&#243;:

Lo mismo me pas&#243; a m&#237; cuando empezaba a bucear. Olv&#237;delo.


Eso ser&#237;a imposible, pens&#243; Andrew, todav&#237;a sorprendido por lo que hab&#237;a visto. Estaba cada vez m&#225;s impaciente por ver el v&#237;deo. Si no mostraba m&#225;s que corales y peces tropicales, consultar&#237;a a un experto en medicina deportiva y de buceo para ver qu&#233; le hab&#237;a causado la alucinaci&#243;n. No recordaba que su instructor le hubiera mencionado esa clase de s&#237;ntomas cuando un buceador ten&#237;a problemas.

Cuando pasaron los tres minutos, subieron a la superficie y Andrew vio la cara de alivio que puso su hijo. Le quit&#243; la c&#225;mara d&#233; las manos y lo ayud&#243; a subir. Los guardaespaldas parec&#237;an igual de preocupados.

Demonios, pap&#225;, &#191;qu&#233; te ha pasado? &#191;Est&#225;s bien?

Andrew se quit&#243; la m&#225;scara y la boquilla y los dej&#243; en el fondo del barco.

Estoy bien, Randy -respondi&#243; &#233;l pas&#225;ndole un brazo por los hombros y d&#225;ndole un cari&#241;oso apret&#243;n.

Pokey sonri&#243;.

Tu padre se ha dejado llevar un poco por la excitaci&#243;n por lo que ha visto ah&#237; abajo y se olvid&#243; de dejar de filmar.

Excitado no era la palabra. Algo le hab&#237;a pasado mientras estaba all&#225; abajo, algo que nunca antes le hab&#237;a pasado.

Andrew se dio cuenta de que su hijo no parec&#237;a muy convencido.

Ten&#237;a miedo de que te hubiera dado un ataque al coraz&#243;n o algo as&#237; -dijo Randy con una voz sorprendentemente insegura.

Eso le hizo sentirse muy mal a Andrew. Pod&#237;a haber muerto, y habr&#237;a sido por su propia culpa, por su descuido. Despu&#233;s de perder a su madre, Randy no necesitaba otra tragedia en su joven vida.

Ya s&#233; que treinta y siete a&#241;os te parecen muchos, pero antes de marcharnos me hice un examen m&#233;dico completo y me dijeron que estaba perfectamente en forma -dijo mientras se quitaba el neopreno-. Perdona por asustarte, Randy, nunca m&#225;s volver&#233; a ser tan est&#250;pido.

&#191;Lo prometes?

Te lo juro.

De acuerdo entonces.

Andrew suspir&#243; y le dijo a Pokey:

V&#225;monos a casa. Me muero de hambre. &#191;Cu&#225;l es el mejor restaurante de Nassau? Creo que Randy y yo estamos de humor como para pasarnos un poco.

Est&#225; el Graycliff, en West Hill Street, sobre todo si les gusta el pescado.

&#191;Qu&#233; te parece, Randy?

Me parece bien -dijo su hijo sin su entusiasmo habitual.

&#191;Encontraste el angelote? -le pregunt&#243; Andrew tratando de animarlo.

Ten&#237;a que hablar con &#233;l de lo que le hab&#237;a pasado, pero era necesario que estuvieran completamente a solas. Y no antes de que encontrara una explicaci&#243;n racional para lo que hab&#237;a visto.

No -respondi&#243; Pokey-. Hemos visto algunas cosas mejores, &#191;no?

Luego se pusieron a hablar de la raya leopardo.

Cuando llegaron a la orilla, el escolta que Andrew hab&#237;a dejado en el muelle los estaba esperando con el coche blindado. Andrew le dio las gracias a Pokey y al piloto por el maravilloso d&#237;a y les dijo que los llamar&#237;a por la ma&#241;ana cuando supieran lo que iban a hacer.

&#161;Pero en ese momento s&#243;lo pod&#237;a pensar en ver lo que hab&#237;a en el v&#237;deo!

Nada m&#225;s entrar en la mansi&#243;n, Randy desapareci&#243; taciturno despu&#233;s de decirle a su padre que se iba a dar una ducha.

Aliviado por quedarse solo, Andrew se dirigi&#243; directamente a su habitaci&#243;n, donde ten&#237;a televisi&#243;n con v&#237;deo.

Se sent&#243; delante y empez&#243; a pasar la cinta.

Las tomas eran bastante buenas, pero prefiri&#243; verlas detalladamente m&#225;s tarde, as&#237; que hizo avanzar la cinta hasta casi el final.

Vio a Randy con la raya y, seg&#250;n avanzaba la cinta, Andrew empez&#243; a sudar a la vez que se le aceleraba el coraz&#243;n. De repente, &#161;all&#237; estaba ella! Se puso en pie de un salto.

&#161;S&#237;! -grit&#243; con tanta fuerza que los guardaespaldas abrieron de golpe la puerta como si se esperaran problemas-. S&#243;lo estoy viendo el v&#237;deo -dijo Andrew ri&#233;ndose.

Tan pronto como volvieron a cerrar la puerta, Andrew se arrodill&#243; delante de la pantalla y volvi&#243; a pasar la cinta. En un momento dado, apret&#243; el bot&#243;n de pausa y mir&#243; largamente.

Era exquisita, una encantadora deidad marina cuyo rubio cabello flotaba a su alrededor como una nube. Evidentemente, su presencia la hab&#237;a asustado. Ten&#237;a los hermosos ojos color amatista muy abiertos. Eran de un color tan ex&#243;tico como los bancos de peces fluorescentes. Su boca con forma de coraz&#243;n formaba una peque&#241;a O, haciendo que una burbuja de aire se le escapara.

Baj&#243; la mirada y recorri&#243; con ella su voluptuoso cuerpo hasta llegar a las caderas. Si la hubiera llegado a tocar, sus dedos habr&#237;an acariciado una c&#225;lida piel, pero de pescado.

El pulso de Andrew era un caos. &#191;Estaba perdiendo la cabeza? Nunca antes hab&#237;a respondido de esa forma ante una mujer. Ni siquiera cuando conoci&#243; a Wendy. &#191;Qu&#233; le estaba pasando?

Despu&#233;s de respirar profundamente varias veces para tranquilizarse, solt&#243; el bot&#243;n de pausa y la escena continu&#243;. Se ve&#237;a ahora claramente la cola de sirena. Dese&#243; poder pasar las manos por la pantalla y agarrar esas caderas antes de que desaparecieran en el azul. Y dese&#243;

&#161;Pap&#225;! &#161;No te has duchado todav&#237;a!

La voz de Randy lo hizo volver a la realidad. Se puso en pie y trat&#243; de controlar los fren&#233;ticos latidos de su coraz&#243;n. Volvi&#243; atr&#225;s la cinta para darse tiempo de recuperarse.

No pod&#237;a esperar a ver lo que hab&#237;a grabado hoy.

Randy se acerc&#243;.

&#191;Est&#225;s bien?

M&#225;s que bien -murmur&#243; Andrew y luego se volvi&#243; hacia su hijo.

Randy lo mir&#243; fijamente.

&#191;Pap&#225;? &#191;Est&#225;s bien?

Claro. &#191;Por qu&#233; no lo iba a estar?

No lo s&#233;. Desde que saliste a la superficie pareces distinto.

Andrew sonri&#243; lentamente.

Hijo, &#191;t&#250; crees en las sirenas?

Randy se ech&#243; a re&#237;r.

&#191;Sirenas?

Ya sabes a lo que me refiero. Esos seres fant&#225;sticos mitad mujer, mitad pez que llevan a los marinos a su perdici&#243;n.

S&#237;. Son demasiado hermosas para ser reales.

Andrew se cruz&#243; de brazos.

&#191;Quieres hacer una apuesta?

Randy pareci&#243; extra&#241;ado.

Pap&#225;, lo que dices no tiene sentido.

Entonces, tal vez esto te pueda aclarar las ideas. Qu&#233;date donde est&#225;s.

Andrew volvi&#243; a pasar la cinta. Randy hizo algunos sonidos de excitaci&#243;n cuando se vio a s&#237; mismo y a Pokey detr&#225;s de la raya. Pero en el momento en que la sirena apareci&#243; en pantalla, se qued&#243; como hipnotizado.

&#161;Cielos!

Cuando desapareci&#243;, Andrew apret&#243; el bot&#243;n de parada y su mirada se encontr&#243; con la de su hijo en una comunicaci&#243;n silenciosa.

No me creo lo que acabo de ver -susurr&#243; Randy-. Pap&#225;, es m&#225;s que hermosa, es

Luego pareci&#243; estar buscando la palabra adecuada mientras gesticulaba con las manos.

Andrew sonri&#243; y asinti&#243;.

Lo s&#233;. Ahora tal vez comprendas lo que impidi&#243; que os siguiera a la superficie. Pens&#233; que estaba alucinando.

&#161;D&#233;jame verla otra vez!

Randy tomo el mando y, como su padre, apret&#243; el bot&#243;n de pausa cuando el rostro de la sirena apareci&#243; de nuevo en pantalla, entonces silb&#243;.

No me extra&#241;a que tardaras tanto. Si hubiera estado en tu lugar habr&#237;a dejado hasta de respirar y ahora estar&#237;a muerto.

Andrew se coloc&#243; detr&#225;s de su hijo para mirar.

Dud&#233; en contaros la verdad hasta que pudiera ver esta cinta porque ten&#237;a miedo de que no me fuerais a creer. Y, para ser sincero, me preocupaba que me estuviera pasando algo malo.

Me gustar&#237;a seguir con el negocio de las ventas por correo. Con un p&#243;ster de ella, Troy y yo nos har&#237;amos millonarios. &#161;Espera a que sepa esto!

Andrew se ri&#243;.

Pap&#225;, &#191;qu&#233; crees que es? &#191;Y qu&#233; supones que estar&#237;a haciendo ah&#237; abajo vestida as&#237; y sin equipo de buceo?

No lo s&#233;. Pero lo voy a descubrir.

Randy lo mir&#243; intrigado.

&#191;S&#237;?

S&#237;. &#191;Me culpar&#237;as por hacerlo?

Demonios, no. &#161;S&#243;lo me gustar&#237;a haberla visto yo antes!

Bueno, pues no lo hiciste, as&#237; que mant&#233;n apartadas las manos.

Esa es una interesante elecci&#243;n de palabras, pap&#225;. &#161;Cielos, todav&#237;a hay algo de vida en el viejo!

Andrew volvi&#243; a re&#237;rse.

&#191;Recuerdas lo que nos dijo Bruce acerca de las recuperaciones?

Randy asinti&#243;.

Claro. Lo que encontremos es nuestro. Pero yo no la describir&#237;a a ella exactamente como una recuperaci&#243;n, pap&#225;.

Oh, no lo s&#233; -dijo Andrew mientras apagaba el v&#237;deo-. Yo la encontr&#233; bajo el agua, libre y contenta. Llev&#225;rmela no constituye un da&#241;o al medio ambiente. Y bien puede valer una fortuna. &#191;Qui&#233;n lo sabe? De hecho, yo no lo sabr&#233; hasta que no la examine de cerca.

Pap&#225; &#161;Se te ha ido la cabeza con ella! No me lo creo. &#161;Mi propio padre!

Andrew puso los brazos en jarras.

&#191;C&#243;mo te imaginas que fuiste concebido t&#250;?

Si esta es tu forma de darme un curso de recuerdo sobre educaci&#243;n sexual, llegas por lo menos cinco a&#241;os tarde. &#191;Qu&#233; vas a hacer para encontrarla?

Pokey sabe todo lo que pasa en estas aguas. Lo llamar&#233; despu&#233;s de que volvamos de cenar. Espero que entonces est&#233; en su casa o tendr&#233; que esperar a ma&#241;ana.

Eso significa que te vas a pasar despierto toda la noche dando vueltas en la cama y que no podr&#225;s bucear bien ma&#241;ana. &#191;Por qu&#233; no nos quedamos en casa y as&#237; podr&#225;s hablar con &#233;l? Voy a pedir una pizza y alquilar&#233; una pel&#237;cula de v&#237;deo. Realmente estoy bastante cansado. No me importar&#237;a nada relajarme aqu&#237;.

S&#233; que est&#225;s mintiendo como un bellaco para complacer a tu viejo. Pero dadas las circunstancias, voy a aceptar tu oferta.

Randy se ri&#243; y agit&#243; la cabeza.

Ahora s&#233; por qu&#233; me volv&#237; loco con la foto de t&#237;a Alex la primera vez que la vi. Ya sabes lo que se dice: De tal palo, tal astilla.

S&#237;, parece que es cosa de familia.

S&#237;, y t&#237;o Zack es el peor. &#191;Sabes que guard&#243; todos esos p&#243;sters de t&#237;a Alex en su habitaci&#243;n despu&#233;s de quit&#225;rmelos a m&#237;? No los destruy&#243; como hab&#237;amos pensado.

Est&#225;s de broma. &#191;Lo sabes con seguridad?

Su ama de llaves me lo dijo. Yolanda los vio cuando estaba limpiando su habitaci&#243;n. Fue entonces cuando se imagin&#243; que iban a casarse pronto. &#191;No ser&#237;a curioso que t&#250; terminaras cas&#225;ndote con tu chica misteriosa? Ya veo los titulares: El Gobernador hace Primera Dama a una sirena.

Sal de aqu&#237; ahora mismo, y no vuelvas sin una gran pizza para m&#237;. Con todo menos anchoas.

Silbando desentonado, Andrew busc&#243; el tel&#233;fono de Pokey entre sus papeles. Lo llam&#243; a la tienda de cosas de bucear y all&#237; le dijeron que segu&#237;a en el barco, pero que esperaban que volviera pronto. Le dej&#243; un mensaje dici&#233;ndole que lo llamara urgentemente.

No ten&#237;a ni idea de cuanto iba a tener que esperar, as&#237; que se dej&#243; la puerta del cuarto de ba&#241;o abierta mientras se daba una ducha r&#225;pida. Justo cuando sali&#243;, todav&#237;a h&#250;medo, el tel&#233;fono empez&#243; a sonar, se envolvi&#243; las caderas con una toalla y fue a contestar. Del otro lado le lleg&#243; la voz de Pokey.

Brian me ha dicho que lo llame, Gobernador. Tiene alguna pregunta acerca de las inmersiones de ma&#241;ana?

No. Tengo algo m&#225;s en mente y necesito de su ayuda.

Sin desperdiciar palabras le cont&#243; lo de la sirena y le pregunt&#243; si &#233;l sab&#237;a algo.

Por aqu&#237; pasan muchos equipos de cine para hacer pel&#237;culas y anuncios. S&#233; que 20.000 Leguas va a ser el escenario de un grupo que va a llegar el lunes. Filmar&#225;n escenas submarinas durante una semana, parece que para unos anuncios de televisi&#243;n. Luego pasar&#225;n otra semana en Thunderball Reef. Lo avisaron con antelaci&#243;n en la tienda para que mantuvi&#233;ramos tan apartados como fuera posible a los buceadores. Tal vez la chica que vio estuviera ensayando su papel. Seguramente se imagino que, a una hora tan tard&#237;a, no habr&#237;a nadie m&#225;s por all&#237;. Ahora que lo pienso, hab&#237;a otro barco march&#225;ndose de all&#237; cuando emerg&#237; con Randy.

&#191;Pod&#237;a ser uno de los suyos?

No. Pero puedo ver de quien es. Podr&#233; darle algo de informaci&#243;n dentro de una o dos horas.

Si me pudiera dar el nombre y la direcci&#243;n de esa chica recibir&#225; una gratificaci&#243;n extra con sus honorarios.

Har&#233; lo que pueda. &#191;Se va a quedar alg&#250;n tiempo m&#225;s en casa?

Vamos a cenar aqu&#237; despu&#233;s de todo. Llame cuando quiera. Y, Pokey recuerde que esto es estrictamente confidencial.

No se preocupe. En este negocio hay que saber mantener los secretos.

Gracias.

Cuando colg&#243; volvi&#243; al cuarto de ba&#241;o para terminar de secarse.

Luego se sent&#243; de nuevo delante de la televisi&#243;n y volvi&#243; a ver el v&#237;deo, de principio a fin, cada vez m&#225;s enamorado de la visi&#243;n de la sirena. Lo repiti&#243; mientras trataba de imaginarse c&#243;mo iba a poder encontrar a esa mujer. Aquello era un sentimiento que iba m&#225;s all&#225; de la simple atracci&#243;n.

&#161;Aja! &#161;Te he pillado con las manos en la masa! Cielo Santo, pap&#225;, s&#237; que te ha dado fuerte -dijo Randy desde la puerta-. Por si te interesa, aqu&#237; tengo ya la comida.

Randy lo dej&#243; todo sobre la mesa y a&#241;adi&#243;:

Las pel&#237;culas eran muy malas, pero he tra&#237;do una que s&#233; que te gustar&#225;.

Si es Abismo de nuevo, paso.

Caliente.

Lo mismo si es Tibur&#243;n, sea cual sea el n&#250;mero.

M&#225;s caliente todav&#237;a.

&#191;Veinte mil Leguas de viaje submarino? La vimos antes de venir aqu&#237;.

No. &#201;sta te garantizo que no la has visto antes. Si&#233;ntate y disfruta.

Randy sac&#243; la otra cinta y puso la que hab&#237;a alquilado. Luego los dos se sentaron y empezaron a comer.

En el mismo momento en que Andrew vio los t&#237;tulos, se ech&#243; a re&#237;r y Randy sonri&#243;.

Si me prometes no dec&#237;rselo a nadie, te dir&#233; que vi La Sirenita con Steve mientras cuid&#225;bamos de su hermana peque&#241;a. Para ser de dibujos animados, est&#225; realmente bien.

Siguieron as&#237; la hora siguiente y a Andrew no le result&#243; nada extra&#241;o comprender la sorpresa del pr&#237;ncipe cuando se encontr&#243; con la sirena.

El tel&#233;fono son&#243; cuando el pr&#237;ncipe estaba a punto de besar a la chica. Era Pokey.

Est&#225; de suerte, Gobernador. Don, uno de los jefes de buceo del oeste de la isla se ha pasado la mayor parte de la semana con su sirena. Se llama Lindsay Marshall. Tiene veintis&#233;is a&#241;os, soltera y vive en Santa M&#243;nica, California. Va a hacer el anuncio del que le habl&#233;, el que se va a rodar la semana que viene. Es para una nueva l&#237;nea de productos de cosm&#233;tica hecho de cosas como algas y dem&#225;s. Lo llaman Belleza del Mar.

&#191;D&#243;nde se aloja? -pregunt&#243; Andrew tratando de que no se le notara la excitaci&#243;n.

Todos los que tienen algo que ver con el anuncio se est&#225;n quedando en el Black Coral Marina Hotel, en la zona occidental de la isla. Aparentemente, ella practica el buceo a pulm&#243;n libre en Thunderball Reef a las seis y media de la ma&#241;ana y luego a las cinco de la tarde en 20.000 Leguas. Entre medias va a distintos lugares. Don me ha dicho que es realmente buena buceando.

Andrew no dejaba de pasear por la habitaci&#243;n mientras hablaba.

&#191;Sabe d&#243;nde va a bucear ma&#241;ana?

S&#237;. Si el tiempo lo permite va a ir con un grupo a The Buoy y, si no es as&#237;, estar&#225; practicando en Thunderball.

Andrew frunci&#243; el ce&#241;o.

The Buoy, &#191;no est&#225; infestado de tiburones?

El pensamiento de lo que pod&#237;a hacer un mordisco de esos animales en ella lo hizo estremecerse.

Esa es la idea, pero es suficientemente seguro. Nadie ha perdido nada all&#237;, todav&#237;a.

Dej&#225;ndose llevar por un impulso, Andrew le pregunt&#243;:

&#191;Podr&#237;a yo bucear con ellos?

Mire. No se lo tome a mal, Gobernador. Lo est&#225; haciendo bien, pero todav&#237;a es un novato y deber&#237;a tener al menos un a&#241;o de experiencia antes de intentar una inmersi&#243;n como esa.

Tiene raz&#243;n. Entonces, &#191;qu&#233; sugiere que hagamos ma&#241;ana?

Pod&#237;amos ir a Porpoise Pens. Es una inmersi&#243;n de cerca de treinta metros entre corales negros y esponjas gigantes. Le gustar&#225;. Y luego a Runway. Est&#225; llena de mantas rayas de m&#225;s de dos metros de envergadura.

Me parece muy bien. Luego Randy y yo queremos volver a 20.000 Leguas.

Naturalmente -dijo Pokey de buen humor.

&#191;C&#243;mo ha conseguido toda esa informaci&#243;n sin que se sospeche que era yo el interesado?

No ha sido dif&#237;cil. Desde mi divorcio he estado saliendo con un buen n&#250;mero de chicas y Don lo sabe. Ha dado por hecho que la he visto en alguna parte y preguntaba por mi propio inter&#233;s, si no, no me habr&#237;a dicho una palabra. El tambi&#233;n tiene que pensar en la reputaci&#243;n de su negocio. Pero nos ayudamos de vez en cuando, para que se haga a la idea.

Me la hago, y se lo agradezco mucho. Me ha hecho un gran favor y no lo olvidar&#233;. Gracias, Pokey.

Encantado de haberle ayudado. Los ver&#233; en el muelle a las nueve, como siempre.

All&#237; estaremos.

Andrew colg&#243;. As&#237; que su sirena ahora ten&#237;a un nombre y casi una direcci&#243;n en California. Pero quer&#237;a saber m&#225;s. Ese era un trabajo para su investigador privado, Bud Atkins. Le ech&#243; una mirada a Randy, que segu&#237;a viendo la pel&#237;cula completamente absorto, y volvi&#243; a levantar el auricular.



Cap&#237;tulo 3

Lindsay estaba semitumbada en el suelo del barco. El sol de la tarde le brillaba en los ojos mientras luchaba por ponerse el disfraz de sirena que llevaba cuando se entrenaba all&#237;. Por fin, conteniendo la respiraci&#243;n, pudo cerrar la cremallera hasta la cintura.

Cuando vio que Don y Ken sonre&#237;an, les dijo:

Ya me gustar&#237;a veros tratando de poneros esto.

No, no. Estamos muy contentos vi&#233;ndote. &#191;No es as&#237;, Ken? Dinos cuando est&#233;s lista para que te tiremos por la borda.

S&#243;lo tengo que deshacerme la coleta.

Luego ella se dej&#243; el cabello libre que le lleg&#243; hasta la cintura cuando se puso en pie.

Siento que me teng&#225;is que tirar como un at&#250;n muerto. Me siento absolutamente est&#250;pida con esto.

Esa no es forma de hablar para una sirena -dijo Ken bromeando-. No nos perder&#237;amos esto por nada en el mundo, &#191;no, Don?

Por nada -respondi&#243; su hermano tomando a Lindsay en sus brazos como si no pesara nada-. Tengo un pedazo de semimujer aqu&#237;.

&#161;Oh, dejadlo ya! -dijo ella ri&#233;ndose.

Pero su sonrisa se esfum&#243; cuando vio otro barco de buceadores a lo lejos.

Don, &#191;no es ese el mismo barco que estaba aqu&#237; ayer?

Parece. &#191;Qu&#233; crees t&#250;, Ken?

No creo. Ese buceador que te film&#243; ayer no te molest&#243;, &#191;verdad?

Ella agit&#243; la cabeza.

En realidad, no. Puede que esto parezca tonto, pero me sent&#237; como si mi intimidad hubiera sido invadida.

Los dos hombres se rieron y Don dijo:

Querida, muy pronto tu imagen va a estar en todas las televisiones. Tendr&#225;s mucho m&#225;s p&#250;blico que eso.

Lo s&#233;, pero Todav&#237;a estoy practicando y supongo que fue el susto. Cre&#237; que estaba sola hasta que &#233;l apareci&#243;. Adem&#225;s, me daba verg&#252;enza, mi ropa habitual es mucho menos reveladora que esto.

Y &#191;qu&#233; hay de malo en proporcionarle a ese buceador un ataque al coraz&#243;n? -pregunt&#243; Ken mientras bajaba al agua un tubo con boquilla unido a un compresor.

Era lo suficientemente largo como para que llegara hasta el fondo, as&#237; que ella se pod&#237;a agarrar a &#233;l o tomar aire si lo necesitaba.

Vino aqu&#237; en busca de emociones y t&#250; le diste una. Probablemente se volver&#225; a su casa y les ense&#241;ar&#225; a sus amigos el v&#237;deo. Luego, cuando te vea en la televisi&#243;n, podr&#225; fanfarronear con que te vio entrenando.

Ser&#225; bueno para el negocio -intervino Don-. Muy pronto tendremos esto lleno de buceadores que vendr&#225;n a ver a la ex&#243;tica sirena.

Sois imposibles -dijo ella sonriendo-. Bueno, estoy lista.

Recuerda que tienes que nadar entre las marcas de colores bajo el agua y quiero que emerjas cada seis minutos sin fallar. Sube inmediatamente si te encuentras demasiado cansada.

Le har&#233;.

Lindsay tom&#243; aire antes de caer al agua. Utilizando lo que se llama la patada del delf&#237;n baj&#243; r&#225;pidamente hasta los siete metros y luego empez&#243; a realizar los movimientos que hab&#237;a creado el core&#243;grafo.

Con la pr&#225;ctica, todo aquello le estaba resultando cada vez m&#225;s f&#225;cil, pero todav&#237;a ten&#237;a problemas cuando los canales se estrechaban, as&#237; que trataba de permanecer en los m&#225;s anchos. Las marcas de colores le facilitaban la orientaci&#243;n.

Despu&#233;s de tomar un poco de aire del tubo sigui&#243; con las pr&#225;cticas.

A pesar de lo cansado de los ejercicios, ten&#237;a que sonre&#237;r y mantener los ojos abiertos. Al principio le resultaba dif&#237;cil concentrarse, entre tanto brillante pez tropical. Pero hab&#237;a aprendido a auto disciplinarse. Era importante que aquello fuera de lo m&#225;s natural posible cuando fueran a filmar el anuncio.

A las cinco y media emergi&#243; a la superficie, le hizo una se&#241;al de que todo iba bien a Don y volvi&#243; a bajar. Pero cuando iba a empezar con otros ejercicios vio a un buceador observ&#225;ndola desde unos diez metros.


No llevaba c&#225;mara, pero su figura alta y bien proporcionada, as&#237; como su cabello rubio le parecieron conocidos, lo mismo que el traje de neopreno negro y rosa. Era el hombre que la hab&#237;a filmado el d&#237;a anterior. El coraz&#243;n se le aceler&#243;.

No importaba lo que le hubieran dicho Don y Ken, le irritaba saber que el buceador hab&#237;a ido all&#237; a prop&#243;sito, aunque esta vez no llevara la c&#225;mara. Nad&#243; hacia el tubo de aire y se dio cuenta de que &#233;l la segu&#237;a a una discreta distancia.

Tan pronto como hubo respirado lo suficiente, se meti&#243; en un corredor estrecho, pensando que &#233;l no podr&#237;a seguirla all&#237;, pero cuando mir&#243; atr&#225;s, all&#237; estaba. No pod&#237;a ver su rostro, escondido tras la m&#225;scara, eso le hac&#237;a parecer m&#225;s siniestro. Lindsay se sinti&#243; como si la estuviera acosando, como los tiburones entre los que hab&#237;a estado anteriormente, y con su misma precisi&#243;n implacable.

&#191;Qu&#233; quer&#237;a?

Hab&#237;a o&#237;do muchas historias de las estrellas de cine del club acerca de los fan&#225;ticos que no pod&#237;an dejar en paz a sus &#237;dolos, as&#237; que no pod&#237;a permitirse ignorar el inter&#233;s que despertaba en ese buceador. Decidi&#243; nadar a toda velocidad hacia la superficie para librarse de &#233;l, pero para su horror, no pudo moverse.

Cuando mir&#243; hacia abajo, vio que la cola se le hab&#237;a enganchado en un l&#237;o de sedales de pesca, uno de los mayores peligros para un buceador, y sinti&#243; un primer destello de p&#225;nico.

Dentro de menos de un minuto necesitar&#237;a m&#225;s aire. Por mucho que lo intent&#243;, la aleta no se solt&#243;. Y ya no ten&#237;a el barco encima, as&#237; que Don no pod&#237;a ver que ten&#237;a problemas. En su apresuramiento por apartarse del desconocido, se hab&#237;a alejado.

Actuando s&#243;lo por instinto de supervivencia, tir&#243; de la cremallera, de esa forma podr&#237;a librarse del vestido. Pero la cremallera se enganch&#243; con la tela.

Fue como en las historias que hab&#237;a o&#237;do de supervivientes que casi se hab&#237;an ahogado. Toda su vida le pas&#243; por delante. Sigui&#243; luchando contra la cremallera, pero fue in&#250;til. No pod&#237;a soltarse. De repente, el buceador se le acerc&#243;, asust&#225;ndola tanto que estuvo a punto de desmayarse.

Al momento siguiente, unas fuertes manos le apartaron las suyas y rompieron la tela de la cola, permitiendo que sacara las piernas. Nad&#243; a toda prisa hacia la superficie y, cuando not&#243; que su rostro sal&#237;a del agua, se llen&#243; los pulmones de aire.

El barco estuvo inmediatamente a su lado y Don la sac&#243; del agua.

&#191;D&#243;nde est&#225; el vestido? &#191;C&#243;mo es que te has salido de las marcas?

Te, lo dir&#233; en cuanto recupere la respiraci&#243;n. Por favor? -le dijo a Ken-. No quiero seguir aqu&#237;. Llevadme al hotel.

Claro.

Don sac&#243; el tubo de aire del agua mientras Ken arrancaba el motor y luego se dirigieron a toda velocidad hacia la costa. A pesar de que el buceador la hab&#237;a liberado de su trampa mortal, hab&#237;a algo enervante en la forma en que hab&#237;a vuelto por ella y no quer&#237;a volver a verlo m&#225;s.

&#191;Puedes contarnos ahora qu&#233; ha pasado?

Ella les cont&#243; todo entonces.

Parece que ese hombre te ha salvado la vida.

El enfado la hizo responder entonces:

Si no hubiera estado all&#237;, sigui&#233;ndome, no me habr&#237;a enredado nunca con esos sedales.

Querida, siento que te haya asustado. Pero un sedal es algo que no se ve hasta que es demasiado tarde No fue ni su culpa ni la tuya el que te enredaras Agradezcamos que haya vuelto hoy para verte practicar, si no te habr&#237;as visto en un verdadero problema antes de que yo pudiera hacer nada por ti.

Una vez en el muelle, Don le dijo:

Tan pronto como te dejemos en el hotel, volver&#233; a por tu traje. Estoy seguro de que podr&#225; ser reparado a tiempo para tus pr&#225;cticas de ma&#241;ana.

Gracias, Don. No te olvides de incluir las horas extras en tu minuta. Como ya sabes, no vamos a volver a 20.000 Leguas hasta que no empecemos la filmaci&#243;n el lunes, as&#237; que podr&#233; seguir practicando en Thunderball. Y, contrariamente a lo que dije al principio, quiero que est&#233;s en el agua conmigo para alejar a cualquier psic&#243;pata.

Por supuesto. Pero, &#191;no es un poco fuerte llamar psic&#243;pata a ese tipo? Probablemente s&#243;lo quer&#237;a verte bien. Eres una chica muy guapa, Lindsay. Un hombre tendr&#237;a que ser ciego para que no le interesaras.

Gracias por el cumplido. Pero ese hombre era diferente de alguna manera. Es fuerte y sus acciones parec&#237;an premeditadas, si se puede decir. Oh, no s&#233;.

Entonces se tap&#243; la cara con las manos. La imagen del buceador rubio, la forma en que se hab&#237;a hecho cargo de la situaci&#243;n en la misma crisis que &#233;l hab&#237;a precipitado, le vino a la mente y se estremeci&#243;.

No me gusta la idea de que me tenga grabada en una cinta. La madre de mi mejor amiga es actriz, y una vez se vio acosada por un admirador masculino. Fue una &#233;poca horrible para ella y su familia.

Don asinti&#243;.

Te dir&#233; una cosa. Cuando bucees ma&#241;ana voy a estar en el agua contigo. Si Ken o yo vemos a alguien cerca que se aproxime a la descripci&#243;n de ese hombre, se lo diremos a los guardacostas, que lo detendr&#225;n y comprobar&#225;n, as&#237; que ya no tendr&#225;s que preocuparte m&#225;s por &#233;l.

Lindsay suspir&#243; aliviada.

Gracias, ya me siento mejor.

Puede que sea una buena idea alertar tambi&#233;n a los de seguridad del hotel -sugiri&#243; Ken.

Pretendo hacerlo tan pronto como me haya cambiado -le dijo ella.

De paso, podemos llamar a las dem&#225;s tiendas de buceo y descubriremos qui&#233;n era el que iba en ese barco. Nos dar&#225;n su nombre y direcci&#243;n. Si ese hombre es un lun&#225;tico, la polic&#237;a sabr&#225; d&#243;nde encontrarlo. Un movimiento equivocado hacia ti y lo detendr&#225;n por acoso. Le confiscar&#225;n la cinta y todo se habr&#225; acabado.

Empezar&#233; a llamar tan pronto como volvamos -afirm&#243; Ken-. No podemos permitir que Lindsay tenga pesadillas antes de transformarse en una estrella.

Lindsay les sonri&#243; agradecida.

Gracias. Por todo.

Te llamaremos dentro de un rato.

Lindsay se puso un albornoz y se dirigi&#243; al hotel. Lo que necesitaba era una ducha y algo fr&#237;o para beber.

Normalmente sol&#237;a relajarse un poco en la terraza de su habitaci&#243;n pero ahora ten&#237;a como una premonici&#243;n de que el buceador an&#243;nimo pod&#237;a aparecer de nuevo cuando menos se lo esperara y quer&#237;a estar preparada.

No olvidaba que hab&#237;a ido en su rescate a tiempo como para evitar un accidente potencialmente fatal. Pero el enfado se impon&#237;a a la gratitud, provocado por esa atenci&#243;n no solicitada que hab&#237;a despertado en &#233;l. A&#250;n pod&#237;a sentir sus manos sobre el cuerpo. Tembl&#243; al recordar la forma experimentada con que le hab&#237;a quitado el vestido. Como si estuviera acostumbrado a ser una autoridad haci&#233;ndose cargo de las cosas.

Despu&#233;s de ducharse llam&#243; a seguridad del hotel y les cont&#243; el caso. El encargado de seguridad le sugiri&#243; que bajara para darles una descripci&#243;n.

Aliviada, se puso una blusa y una falda frescas, se arregl&#243; el largo y rubio cabello, un poco de maquillaje y estuvo lista. Pero antes de que pudiera salir de la habitaci&#243;n, son&#243; el tel&#233;fono. No le pareci&#243; normal que fueran Ken o Don, ya que no deb&#237;an haber tenido tiempo de volver todav&#237;a. Pens&#243; que deb&#237;an ser sus padres, que la estaban llamando todos los d&#237;as desde su llegada.

&#191;Diga?

&#191;Se&#241;orita Marshall? Soy Leanne, de recepci&#243;n. Lamento molestarla, pero hay aqu&#237; un caballero que desea verla. Dice que tiene algo suyo. &#191;Quiere hablar con &#233;l por tel&#233;fono?

El coraz&#243;n empez&#243; a latirle a toda prisa a Lindsay.

&#191;Puede describ&#237;rmelo sin hacerle ver lo que est&#225; haciendo?

Muy bien -dijo la recepcionista despu&#233;s de aclararse la voz-. Es uno de los hombres m&#225;s atractivos que he Visto en mi vida. Me recuerda a Robert Redford. Dir&#237;a que unos treinta y tantos a&#241;os. M&#225;s de metro noventa, rubio, ojos azules, lleva un traje gris claro y camisa de cuello abierto.

Lindsay se humedeci&#243; los labios.

&#191;Le ha dicho su nombre?

No. Cuando se lo pregunt&#233; sonri&#243; y me dijo que su nombre no era importante, pero que usted ya sabr&#237;a qui&#233;n era.

Lindsay ya ten&#237;a la frente perlada de sudor. &#191;C&#243;mo hab&#237;a descubierto &#233;l d&#243;nde se estaba hospedando?

Leanne, escucha con cuidado. Ese hombre me ha estado siguiendo y molestando. Ya he alertado a la seguridad del hotel y estaba a punto de bajar a su oficina ahora mismo. Cuando dejemos de hablar por tel&#233;fono, act&#250;e tan naturalmente como le sea posible y d&#237;gale que bajo enseguida. Cualquier cosa para entretenerlo. Ya s&#233;, d&#237;gale que me espere en el jard&#237;n de atr&#225;s. Que me reunir&#233; con &#233;l para tomar algo.

Entonces se produjo una larga pausa.

De acuerdo. &#191;Cree que es peligroso?

No lo s&#233;. Eso es lo que van a averiguar los de seguridad. &#191;Puede hacer como si todo fuera bien? Depende de usted que no sospeche nada. Quiero que le paren los pies ahora, antes de que la cosa vaya a m&#225;s.

Har&#233; lo que pueda, pero estoy nerviosa.

Y yo tambi&#233;n. Recuerde que los de seguridad se van a ocupar de esto.

Nada m&#225;s despedirse, Lindsay llam&#243; a seguridad y le dijeron que fuera a la suite del jefe de seguridad tan pronto como pudiera.

Colg&#243; y as&#237; lo hizo. Llam&#243; a la puerta e, inmediatamente, le abrieron.

Entre, se&#241;orita Marshall -le dijo el se&#241;or Herrera, jefe de seguridad, mientras le daba la mano.

Luego le indic&#243; que se sentara y ella lo hizo tratando de mantener la calma.

Esto es cosa de la polic&#237;a, as&#237; que ya me he tomado la libertad de pedirle a uno de los camareros que le indique a ese hombre que usted tardar&#225; unos minutos. Eso nos dar&#225; tiempo suficiente para que llegue la polic&#237;a.

Pero, &#191;y si se marcha antes de que lleguen?

Bajar&#233; al jard&#237;n para mantenerlo vigilado, pero no puedo hacer nada bas&#225;ndonos en meras sospechas. El plan es que, cuando llegue la polic&#237;a, yo se lo se&#241;alar&#233; y ellos ser&#225;n los que se ocupen de &#233;l. Lo llevar&#225;n a la oficina que hay detr&#225;s de recepci&#243;n, donde har&#225;n unas cuantas llamadas para averiguar su identidad. No tardar&#225;n mucho en averiguar si lo buscan. Le har&#225;n algunas preguntas y averiguar&#225;n a qu&#233; se dedica y lo que estaba haciendo all&#237; esper&#225;ndola y sigui&#233;ndola.

No me gustar&#237;a nada que se marchara antes de que pudieran hacerlo. La madre de mi mejor amiga, que es actriz, nunca pudo atrapar al hombre que la acosaba.

Le he dicho a la polic&#237;a que se d&#233; prisa. Este hombre, sea quien sea, probablemente s&#243;lo quiera verla, es usted una mujer hermosa, se&#241;orita Marshall. Pero no podemos dejar a un lado la posibilidad de que pueda tener problemas emocionales, incluso aunque fuera en su rescate. As&#237; que mientras espera aqu&#237; y escribe un informe para la polic&#237;a, yo bajar&#233; a ver c&#243;mo est&#225; la situaci&#243;n. No salga de aqu&#237; hasta que yo vuelva.

Ella agit&#243; la cabeza.

No lo har&#233;. Gracias por su ayuda.

Para esto me pagan.

Una vez se hubo marchado, a Lindsay le cost&#243; trabajo concentrarse en el informe. Se pregunt&#243; si alguno de los hombres con los que hab&#237;a estado ese d&#237;a se tomaba en serio la sensaci&#243;n de amenaza que hab&#237;a sentido cerca de ese buceador.

Mientras pensaba, pas&#243; media hora. Luego otra media. Lindsay hac&#237;a ya tiempo que hab&#237;a rellenado el impreso con la declaraci&#243;n y no dejaba de pasear por la habitaci&#243;n. M&#225;s de una vez tuvo que contenerse para no llamar a recepci&#243;n a ver qu&#233; estaba sucediendo.

Por fin se abri&#243; la puerta y el se&#241;or Herrera entr&#243;. Inmediatamente, Lindsay se dio cuenta de que se comportaba de una forma diferente. Sus ojos oscuros le brillaban y animaban todo el rostro.

&#191;Qu&#233; ha pasado?

Mucho m&#225;s de lo que cualquiera se podr&#237;a imaginar -dijo &#233;l ri&#233;ndose amablemente como si se hubiera contado un chiste a s&#237; mismo-. Lo siento si le parezco enigm&#225;tico, se&#241;orita Marshall. Parece que ha habido un serio malentendido. Le aseguro que no tiene nada de qu&#233; preocuparse, el agente de la polic&#237;a responder&#225; a todas sus preguntas. Traiga el informe que ha rellenado.

Lindsay acompa&#241;&#243; aliviada al jefe de seguridad.

Las tres personas que hab&#237;a en recepci&#243;n le sonrieron con la misma expresi&#243;n del se&#241;or Herrera. Algo parec&#237;a divertirles y ella se sinti&#243; levemente inc&#243;moda.

El se&#241;or Herrera le abri&#243; la puerta de detr&#225;s de recepci&#243;n.

Despu&#233;s de usted, se&#241;orita Marshall.

All&#237; hab&#237;a cinco hombres, dos de ellos con uniforme de polic&#237;a. La atenci&#243;n de todos se centr&#243; en ella inmediatamente, pero su mirada se qued&#243; fija en el hombre cuyos ojos azules la estaban mirando con la misma concentraci&#243;n que ella a &#233;l.

Cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo, apart&#243; la mirada, intrigada no s&#243;lo por ese contacto visual, sino porque ese hombre le sonaba de algo. Evidentemente, era el buceador. Ahora que pod&#237;a verle la cara pod&#237;a decir que la hab&#237;a visto en alguna parte, pero no pod&#237;a recordar d&#243;nde ni cuando y no ten&#237;a nada que ver con su leve parecido con Robert Redford.

Atractivo no era una palabra que lo describiera ni por asomo. No ten&#237;a nada que ver con el tipo de socorrista que se hab&#237;a imaginado al principio. Y, excepto por el cabello corto y rubio, no ve&#237;a muchas cosas m&#225;s que le recordaran al famoso actor.

Estaba quemado por el sol m&#225;s que moreno, mostrando as&#237; el hecho de que no pasaba mucho tiempo en la playa. Sus rasgos emanaban una ruda masculinidad que pegaba con su talla y poder&#237;o f&#237;sico. Llevaba un traje gris de apariencia cara, como Leanne le hab&#237;a descrito.

Se&#241;orita Marshall -dijo uno de los polic&#237;as-. Soy el oficial Ortiz. Este es mi compa&#241;ero, el oficial Henderson. &#191;Puede darme su declaraci&#243;n, por favor?

Lindsay se la dio y el hombre la ley&#243; brevemente antes de levantar la cabeza.

Dice que ten&#237;a miedo, que este caballero la estuvo esperando intencionadamente esta tarde. Sospecha que pensaba seguirla y molestarla. Aqu&#237; dice que lo culpa del accidente que sufri&#243; bajo el agua porque estaba tratando de apartarse de &#233;l. &#191;Es eso correcto?

Dicho as&#237;, la hac&#237;a parecer como una tonta alarmista y evit&#243; mirar al buceador.

S&#237;. Llegu&#233; a esa conclusi&#243;n despu&#233;s de que &#233;l me viera practicando el d&#237;a anterior y me film&#243;.

Aun as&#237;, admite que cuando su cola de sirena qued&#243; atrapada en los sedales, &#233;l fue en su rescate y la ayud&#243; a quit&#225;rsela para que pudiera emerger.

S&#237;. Eso s&#237; que lo hizo. Pero el caso es que yo no me habr&#237;a visto en esa situaci&#243;n si &#233;l hubiera elegido otro sitio para bucear.

Luego mir&#243; resentida al buceador y &#233;l le devolvi&#243; la mirada con un brillo de diversi&#243;n en la suya.

Pero &#233;l no sab&#237;a que usted iba a volver a practicar all&#237; y esas aguas son libres para todo el mundo.

Indignada, ella dijo:

Eso puede ser cierto, pero cuando me vio empez&#243; a seguirme en vez de dejarme en paz. Tienen que comprender lo que me pas&#243; entonces por la cabeza. Cre&#237;a que pod&#237;a atacarme. La m&#225;scara le escond&#237;a el rostro y su expresi&#243;n. Tal vez fue algo irracional por mi parte pensar lo peor, pero bajo esas circunstancias me sent&#237; completamente indefensa. El jefe de buceo no sab&#237;a que ten&#237;a problemas y yo me estaba quedando sin aire.

Los otros dos hombres robustos, que iban vestidos con camisas de manga corta y bermudas, como el se&#241;or Herrera, parecieron suprimir unas sonrisas y eso la enfad&#243; m&#225;s a&#250;n. Se pregunt&#243; por qu&#233; estaban all&#237;, a no ser que fueran agentes de polic&#237;a de paisano.

Puede que les resulte imposible de creer, caballeros, pero no a todas las mujeres les gusta que un extra&#241;o les dedique sus atenciones no solicitadas. Si hubiera alguna raz&#243;n l&#243;gica para* que &#233;l hiciera lo que hizo, me gustar&#237;a o&#237;rla. Seguramente quiera ser presentado al director del anuncio, pero si ese es el caso, ha elegido un mal camino, no tengo ninguna influencia con &#233;l.

Ese comentario hizo que todo el mundo volviera a sonre&#237;r, enfureci&#233;ndola m&#225;s todav&#237;a.

El oficial Ortiz se toc&#243; la visera de la gorra.

&#191;Se&#241;orita Marshall? Los dem&#225;s podemos esperar fuera mientras el Gobernador Cordell le cuenta su lado de la historia.

Lindsay parpade&#243;. Cordell. Cordell. Entonces algo se despert&#243; en su memoria. &#191;No ser&#237;a Andrew Cordell, Gobernador de Nevada?

Levant&#243; la mirada y se encontr&#243; con la suya. De repente se dio cuenta de por qu&#233; hab&#237;a pensado que lo hab&#237;a visto antes. Le pareci&#243; como si se la fuera a tragar la tierra y se agarr&#243; al borde de la mesa que ten&#237;a cerca para conservar el equilibrio.



Cap&#237;tulo 4

El hombre estudi&#243; su reacci&#243;n y ya no sonre&#237;a.

&#191;Nos sentamos? -le pregunt&#243; fr&#237;amente.

Prefiero seguir de pie, si no le importa.

No importaba quien fuera &#233;l, le hab&#237;a dado un aut&#233;ntico susto. Lo &#250;nico que ella quer&#237;a era o&#237;r su explicaci&#243;n antes de olvidarse de todo el incidente.

Su instinto ten&#237;a raz&#243;n sobre m&#237;, se&#241;orita Marshall. La estaba siguiendo.

Esa admisi&#243;n la sorprendi&#243; y, rid&#237;culamente, el coraz&#243;n se le aceler&#243; de nuevo.

Y, lo que es peor, le he mentido a la polic&#237;a.

Ella no hab&#237;a o&#237;do en su vida a nadie que pareciera menos arrepentido de hacer algo.

&#191;Quiere decir que sab&#237;a que volver&#237;a all&#237; esta tarde para practicar?

Eso es. Investigu&#233; un poco y, deliberadamente, me las arregl&#233; para poder mirarla.

En ese momento ella pens&#243; que, tal vez, prefiere las mentiras ladinas que semejante sinceridad.

No me diga. Es dif&#237;cil ser un mir&#243;n cuando se es el gobernador de un estado, as&#237; que tiene que dedicarse a hacerlo bajo el agua.

La sincera risa que se le escap&#243; a &#233;l la desarm&#243; por completo, incluso hasta sonri&#243; de mala gana.

Lo siento. Eso ha sido muy poco educado por mi parte. El se&#241;or Herrera me ha asegurado que no tengo nada que temer de usted, pero todav&#237;a no he o&#237;do su explicaci&#243;n.

La risa se esfum&#243; y la expresi&#243;n de &#233;l se puso seria.

Ese es el problema, que no tengo ninguna.

Incr&#233;dula, ella mir&#243; al suelo, incapaz de esconder su evidente agrado.

Por favor, no juegue conmigo.

Esto no es un juego, se&#241;orita Marshall. La verdad es que ayer me encontr&#233; con una sirena y me encant&#243;.

Lindsay lo mir&#243; a los ojos una vez m&#225;s.

Estaba tan alucinado que corr&#237; tras ella, esperando tocarla, s&#243;lo para ver si era real. Siempre se ha dicho que las sirenas no existen, pero yo tengo una grabada en v&#237;deo para demostrar que &#233;sta s&#237;. Hoy he vuelto al mismo sitio para revivir mi encantamiento, sin sospechar que mi presencia pod&#237;a asustarla. Cuando la vi luchando para liberar su cola, el encantamiento se volvi&#243; un terror paralizante e hice lo que ten&#237;a que hacer para permitirle alcanzar la superficie. Con ello le da&#241;&#233; la cola y la dej&#243; all&#237;. Dado que s&#233; que las sirenas necesitan mucho su cola, se la traje, esperando que ella no estuviera demasiado enfadada con un simple mortal que se ha entrometido en su mundo y, por un breve instante, ha vivido su propia fantas&#237;a privada.

En ese momento el oficial Ortiz asom&#243; la cabeza por la puerta y los interrumpi&#243;.

&#191;Se&#241;orita Marshall? Tenemos otra llamada. Si ya han resuelto sus dificultades, tomar&#233; nota y escribir&#233; el informe en comisar&#237;a. Si no, el se&#241;or Herrera se har&#225; cargo hasta que volvamos.

Lindsay se sinti&#243; admirada por el polic&#237;a por hacer su trabajo cuando estaba segura que lo que pensaba era que ella le hab&#237;a hecho perder el tiempo.

Y, con respecto al Gobernador Cordell, la sinceridad de su confesi&#243;n la hab&#237;a pillado con la guardia baja y la hab&#237;a dejado tan confusa que ya no sab&#237;a qu&#233; pensar sobre &#233;l o el incidente.

Me ha dado una buena explicaci&#243;n -dijo en voz baja-. Gracias por venir, oficial. Se lo agradezco mucho.

De nada, se&#241;orita Marshall. Gobernador Que ambos tengan una agradable estancia en Nassau.

Cuando la puerta se cerr&#243; de nuevo, la habitaci&#243;n se transform&#243; en algo claustrof&#243;bico. La dominante presencia del gobernador la hizo tener miedo de una forma que ni siquiera quer&#237;a saber.

Sigue teni&#233;ndome miedo -dijo &#233;l pareciendo leerle la mente-. &#191;Por qu&#233; lleg&#243; inmediatamente a la conclusi&#243;n de que hab&#237;a algo siniestro en que yo quisiera verla ensayar otra vez? He o&#237;do la explicaci&#243;n que le ha dado a la polic&#237;a, pero quiero comprender las motivaciones que hay detr&#225;s.

Entonces ella le cont&#243; lo que le hab&#237;a pasado a la madre de su amiga Beth con uno de sus admiradores.

Incluso lleg&#243; a contratar guardaespaldas y agentes de seguridad para que la protegieran de ese demente que la acosaba. Ese es el motivo de mi miedo.

No me extra&#241;a. &#191;La polic&#237;a, atrap&#243; a ese hombre?

Ella neg&#243; con la cabeza.

No. Continu&#243; persigui&#233;ndola durante un a&#241;o entero. Luego, un d&#237;a, dejaron de saber de &#233;l. No es necesario que le diga que las vidas de Beth y su madre cambiaron para siempre por aquello. Incluso el marido de Vicky no pudo soportar la presi&#243;n y las dej&#243; en el momento en que m&#225;s necesitaban de su apoyo. Beth necesit&#243; de ayuda psiqui&#225;trica para superar aquello. La verdad es que siento haber transformado esto en un gran incidente. Don, mi jefe de buceo, dice que, de vez en cuando, los buceadores se ven atrapados en sedales de pesca y que, seguramente, yo me habr&#237;a enganchado, estuviera usted ah&#237; o no. Gracias por venir en mi rescate. Su rapidez de reflejos seguramente me haya salvado la vida.

&#201;l se puso serio.

Usted ten&#237;a raz&#243;n antes. Mi presencia la asust&#243; y romp&#237; su concentraci&#243;n. Despu&#233;s de lo que me ha contado no la culpar&#237;a si le hubiera pegado un tiro a cualquier intruso. Yo soy el culpable de todo el incidente. Pero aun as&#237;, me gustar&#237;a disculparme y que comprendiera que estaba actuando bajo el embrujo de una sirena en ese momento.

Ella se dio cuenta de que estaba lamentando de verdad haberla asustado. Y sus palabras, combinadas con su irresistible encanto, la hicieron bajar sus defensas y, por primera vez, sonri&#243; de verdad.

No me creo que est&#233; diciendo esto, pero pienso que estoy encantada por el cumplido. Tal vez eso signifique que el anuncio ser&#225; lo suficientemente convincente, despu&#233;s de todo. &#191;Tiene idea de lo dif&#237;cil que es imitar a un pez?

Creo que s&#237;. Cuando usted se march&#243;, yo cort&#233; los sedales para liberarle la cola. Luego me la llev&#233; a casa para ver que se pod&#237;a hacer para repararla. Cuando Randy y yo la examinamos, ninguno de los dos nos pudimos imaginar c&#243;mo logra meterse en ella y, mucho menos, c&#243;mo consigue hacer todos esos movimientos. Evidentemente, es usted una nadadora excepcional.

Digamos que tengo mucha pr&#225;ctica -dijo ella encantada por el detalle de que &#233;l se hubiera molestado en rescatar la cola-. &#191;Es Randy el jefe de buceo?

Randy es mi hijo de dieciocho a&#241;os, que se muere de ganas por conocerla en persona.

Todo lo que &#233;l la dec&#237;a la intrigaba y una creciente curiosidad sobre ese hombre se impuso a su habitual cautela.

&#191;Est&#225; aqu&#237; de vacaciones con la familia entonces?

Eso es. Es el primer viaje de placer que Randy y yo nos permitimos desde que mi esposa muri&#243; hace tres a&#241;os.

Ahora que &#233;l lo mencionaba, ella record&#243; haber le&#237;do en alguna parte la noticia de la muerte de su esposa.

Debi&#243; ser una temporada tr&#225;gica para usted -dijo-. Me siento peor que nunca por haber llamado a la polic&#237;a y haberle interrumpido las vacaciones.

&#201;l levant&#243; una ceja.

Bueno, no le voy a decir que me gustara ver a los dos polic&#237;as cuando se acercaron a mi mesa. Me sorprendieron a m&#237; y a mis guardaespaldas, que los interceptaron y les exigieron que se explicaran. He de reconocer que me dejaron anonadado cuando me pidieron que los acompa&#241;ara aqu&#237; porque quer&#237;an hacerme algunas preguntas sobre una cierta sirena.

Lindsay trat&#243; de permanecer seria, pero se le escap&#243; la risa.

Y, lo que es peor, un periodista debe haber intervenido la llamada que hizo el encargado de seguridad a la polic&#237;a, ya que vi un flash cuando los segu&#237; llevando su vestido de sirena en brazos. No se ve&#237;a casi nada, excepto la aleta caudal.

&#161;No lo dir&#225; en serio!

Me temo que s&#237;. Los peri&#243;dicos transformar&#225;n esto en un esc&#225;ndalo con el que tendr&#233; que enfrentarme -dijo &#233;l sonriendo de medio lado-. Por cierto, ya tiene el traje de sirena en su habitaci&#243;n.

Lo cierto era que ella sab&#237;a muy bien que la prensa pod&#237;a perfectamente cebarse con un personaje p&#250;blico como un gobernador.

Lo siento -murmur&#243;.

No lo haga. He sido yo el que ha creado todo este l&#237;o. Es usted la que me preocupa, m&#225;s ahora que me ha dado la oportunidad de conocer sus miedos. Mientras est&#225;bamos esperando a que bajara con el se&#241;or Herrera, le di instrucciones a mi gente para que tomaran las medidas necesarias para evitar que su nombre sea publicado, pero no le puedo garantizar nada.

Se lo agradezco -dijo Lindsay pensando en las posibles consecuencias de aquello. Si sus padres llegaran a enterarse

Para su protecci&#243;n contra m&#225;s mortales curiosos que pudieran caer bajo su hechizo, va a salir siempre de esta habitaci&#243;n con dos guardias armados. Estar&#225;n cerca noche y d&#237;a mientras dure su estancia en las islas y la escoltar&#225;n de vuelta hasta California.

&#161;Pero eso no es necesario!

Me temo que s&#237;. Una vez que el incidente sea del conocimiento p&#250;blico, y lo ser&#225; en cuesti&#243;n de pocas horas, todos los locos de los alrededores querr&#225;n echarle un vistazo, o algo peor. Cuando eso suceda, le alegrar&#225; estar protegida.

Ella lo crey&#243; y se sinti&#243; una tonta.

&#191;Significa eso que lo voy a privar a usted de sus guardaespaldas?

No, yo siempre viajo con personal de seguridad de sobra. Pero los que se queden con usted los pagar&#233; yo, no los contribuyentes, si se lo est&#225; preguntando.

Realmente &#233;l ten&#237;a la enervante habilidad de leerle los pensamientos y ella se ruboriz&#243;. Tambi&#233;n sab&#237;a cosas de ella que no le hab&#237;a dicho.

&#191;C&#243;mo ha sabido que yo vivo en California?

Esperaba que no me lo preguntara. Puedo tener muchos defectos, pero mentir no es uno de ellos. Admito que le he pagado a alguien un poco m&#225;s de dinero para que me hiciera un trabajo encubierto. Mi jefe de buceo, Pokey, ha sido una buena fuente de informaci&#243;n, dado que es buen amigo del tuyo, Don. Antes de que te enfades con &#233;l, te dir&#233; que no ten&#237;a ni idea de que Pokey le estaba preguntando por m&#237;. Dej&#243; que Don se imaginara que era &#233;l quien estaba interesado. Ya s&#233; que no soy muy escrupuloso, y mis oponentes pol&#237;ticos no dejan que, ni yo ni los votantes, lo olvidemos cuando estamos en campa&#241;a.

Era arrogante, entrometido y con demasiada confianza en s&#237; mismo, pero todo eso s&#243;lo se a&#241;ad&#237;a a su atractivo. Lindsay estaba tan impresionada por su inteligencia y carism&#225;tica personalidad que se hab&#237;a olvidado de todo lo dem&#225;s, incluyendo lo hambrienta que estaba. Mir&#243; su reloj y vio que eran m&#225;s de las nueve. &#161;Llevaban hablando m&#225;s de una hora!

Se me ha hecho tarde. Tengo que marcharme.

&#201;l asinti&#243;.

Yo deber&#237;a haberme llevado a cenar a Randy hace un par de horas, por lo menos. D&#233;me cinco minutos para marcharme del hotel antes y luego haga lo que quiera. Con un poco de suerte, mi marcha desviar&#225; la atenci&#243;n de usted.

Gracias -murmur&#243; ella, extra&#241;amente afectada por su consideraci&#243;n, aunque un poco desinflada por la posibilidad de no volverlo a ver.

Lo que no ten&#237;a sentido en absoluto.

Una cosa m&#225;s, se&#241;orita Marshall -dijo &#233;l apoy&#225;ndose negligentemente en la puerta-. Si quiere la cinta de v&#237;deo, har&#233; que se la lleven a su habitaci&#243;n.

Ella se apart&#243; un mech&#243;n de cabello de la mejilla. Ese hombre hab&#237;a hecho todo lo humanamente posible para reducir sus miedos y, lo admiraba por haberse tomado tantas molestias.

Eso no ser&#225; necesario. Conf&#237;o en que ser&#225; discreto. Adem&#225;s, la mayor&#237;a de los v&#237;deos terminan en un armario y nunca m&#225;s vuelven a ver la luz del d&#237;a.

No cuente con ello -le dijo &#233;l con los p&#225;rpados entornados.

Luego abri&#243; la puerta y se march&#243;.

Lindsay se qued&#243; all&#237; como atontada, consciente de que algo vital hab&#237;a salido de aquella habitaci&#243;n, y tal vez de su vida.

Despu&#233;s de los cinco minutos acordados, sali&#243; ella tambi&#233;n y se encontr&#243; con el jefe de seguridad del hotel y dos hombres robustos de unos treinta y tantos a&#241;os.

&#191;Ha ido todo bien?

S&#237;, gracias, se&#241;or Herrera. Le agradezco que me haya ayudado con mi problema, aunque haya resultado un incidente inofensivo.

Me alegro de que haya terminado bien y que pueda disfrutar del resto de su estancia aqu&#237;. Deje que le presente al se&#241;or Garvey y al se&#241;or Arce; son los hombres que el Gobernador Cordell ha designado para que la protejan.

Valdr&#225; con que nos llame Jake y Fernando -dijo uno de ellos.

Los dos iban vestidos como los t&#237;picos turistas, le dieron las manos cordialmente, pero ella todav&#237;a segu&#237;a teniendo la impresi&#243;n de que todo aquello era irreal.

El gobernador nos ha dicho que no le ha gustado mucho la idea de tener protecci&#243;n -dijo Fernando-, pero si algo sale en los peri&#243;dicos puede significar un riesgo para usted. Agradecer&#225; tenerla porque nunca se sabe c&#243;mo va a reaccionar el p&#250;blico, sobre todo los admiradores locales.

Eso es cierto -a&#241;adi&#243; Jake-. El gobernador se siente responsable por implicarla y, delo por seguro, no descansar&#237;a hasta saber que est&#225; a salvo. No se le ocurra contarle que le hemos dicho esto, pero se le conoce en sus c&#237;rculos cercanos como un tipo que se preocupa por todo.

Lindsay sonri&#243;. No se le ocurr&#237;a ning&#250;n hombre que le pareciera menos obsesionado por las preocupaciones que el Gobernador Cordell.

Por razones de seguridad, el gobernador ha hecho que le cambien de habitaci&#243;n y la instalen en la suite de personalidades. Un ascensor privado lleva a ella desde el garaje. Nosotros nos quedaremos en habitaciones contiguas, para asegurar su intimidad y seguridad.

El gobernador se mov&#237;a a una velocidad que la dejaba sin respiraci&#243;n. Pero no pod&#237;a aceptar aquello.

Por favor, transm&#237;tanle mi agradecimiento, pero me quedar&#233; en la habitaci&#243;n que tengo ahora.

Me temo que ya es tarde, se&#241;orita Marshall. Sus cosas ya est&#225;n all&#237; y su antigua habitaci&#243;n est&#225; lista para otro hu&#233;sped. &#191;Vamos?

Le ense&#241;ar&#233; el ascensor privado -dijo el se&#241;or Herrera.

Lindsay s&#243;lo pudo asentir y seguirlo. Ignor&#243; las miradas interesadas de los empleados del hotel.

La suite era de lo m&#225;s lujoso. Constaba de dos habitaciones, sal&#243;n, ba&#241;o y una peque&#241;a cocina. En uno de los sillones del sal&#243;n estaba su vestido de sirena. M&#225;s all&#225;, escondida detr&#225;s de un impresionante biombo chino, se ve&#237;a una gran mesa de comedor con sus sillas.

Fernando le ense&#241;&#243; toda la suite y ella lo sigui&#243; como atontada.

Todo est&#225; en orden, se&#241;orita Marshall -le dijo cuando terminaron-. H&#225;ganos saber si piensa salir del hotel.

No. Voy a cenar y a meterme en la cama. Tengo que estar lista a las seis y media de la ma&#241;ana.

Ya nos hemos puesto en contacto con su jefe de buceo y le hemos informado de todo. El gobernador le ha pedido la cena antes de marcharse y lo &#250;nico que hay que hacer es llamar a la cocina para que se la suban. Yo se la servir&#233; en la mesa de desayuno. &#191;Necesita algo m&#225;s?

Lindsay mir&#243; a su alrededor.

No. Todo est&#225; perfecto. Me est&#225;n haciendo sentirme como una princesa.

Fernando sonri&#243;.

El gobernador nos dijo que la trat&#225;ramos como si lo fuera. Y, cr&#233;ame, bajo mi punto de vista, no es nada dif&#237;cil hacerlo. Perd&#243;neme por decir algo tan poco profesional, pero nunca antes hab&#237;a visto un cabello tan hermoso.

La mayor parte del tiempo es una completa molestia, pero gracias por el cumplido, Fernando.

De nada. Despu&#233;s de que le haya servido la cena estar&#233; en la habitaci&#243;n de la izquierda. Jake se quedar&#225; en la de la derecha. Si tiene alg&#250;n problema puede llamarnos marcando el uno, cero, uno, uno.

No creo que vaya a tener ninguno, pero gracias de todas formas.

Sab&#237;a que no servir&#237;a de nada protestar por lo que a ella le parec&#237;a una protecci&#243;n excesiva.

Nosotros contestaremos a todas las llamadas que tenga. Si son leg&#237;timas, se las pasaremos. Usted puede hacer todas las llamadas que quiera, pero recuerde que se las vamos a grabar. Le daremos la cinta cuando vuelva a California.

Un estremecimiento involuntario la recorri&#243;. El poder del gobernador era como un pu&#241;o de hierro envuelto en un guante de terciopelo.

&#191;C&#243;mo lo hac&#237;a para vivir as&#237; diariamente? Lindsay sab&#237;a que ella no podr&#237;a nunca. Le recordaba demasiado a sus dos &#250;ltimos a&#241;os en casa de sus padres.

Trat&#243; de quitarse de encima esa sensaci&#243;n claustrof&#243;bica y se prepar&#243; para meterse en la cama. Hab&#237;a terminado de ponerse la bata cuando son&#243; el tel&#233;fono. Pens&#243; que era Fernando para decirle que ya hab&#237;a llegado la cena.

&#191;Diga?

&#191;Se&#241;orita Marshall? -dijo una voz profunda que ya le resultaba conocida.

&#191;S&#237;, gobernador?

Ll&#225;mame Andrew. Eso me ayudar&#225; a olvidarme de mis responsabilidades por un rato.

&#191;No te preocupa lo que podr&#237;an pensar tus oponentes si oyeran eso? -brome&#243;.

&#201;l se ri&#243;.

Si Jake y Fernando est&#225;n haciendo su trabajo, no tengo nada de que preocuparme.

Se han portado maravillosamente y la suite es preciosa. Gracias por tu generosidad. Pero por favor, no hagas nada m&#225;s. S&#233; que lamentas lo que ha pasado, pero me siento mal por haberte molestado de esa forma mientras estabas de vacaciones con tu hijo. Me gustar&#237;a hacer algo para compensar todos los inconvenientes que os he causado, pero no puedo. As&#237; que, por favor, no me hagas sentirme m&#225;s en deuda contigo que lo que ya estoy o me sentir&#233; peor.

&#191;Lo suficiente como para cenar ma&#241;ana con Randy y conmigo? Puedes venir a casa despu&#233;s de que termines de ensayar. Hemos filmado todas nuestras inmersiones, as&#237; que podr&#225;s re&#237;rte con las peripecias de dos novatos. Tambi&#233;n puede que te guste ver la cinta que te grab&#233;. Bueno, eso si no est&#225;s demasiado ocupada.

La invitaci&#243;n la pill&#243; completamente por sorpresa. Y tambi&#233;n le gust&#243;. Pero si pasaba m&#225;s tiempo en compa&#241;&#237;a de ese hombre, sab&#237;a por instinto que querr&#237;a cada vez m&#225;s de &#233;l.

&#191;No sientes curiosidad por ver el aspecto de la &#250;ltima sirena? Eso es algo que cualquier ser humano deber&#237;a ver por lo menos una vez antes de que ella vuelva al mar y desaparezca para siempre.

&#191;Era esa su forma de decirle que lo que quer&#237;a era s&#243;lo un ligue de vacaciones? &#191;Nada m&#225;s? Ese pensamiento la deprimi&#243; y se sinti&#243; m&#225;s confusa que nunca antes.

Medio en serio, le dijo:

Tal vez desaparezca porque no es una verdadera sirena.

Me niego a creer eso -le contest&#243; &#233;l con una intensidad que la dej&#243; sorprendida-. Pero dejar&#233; que seas t&#250; la que juzgue. Randy y yo iremos a buscarte a las siete y media.

Estar&#233; practicando hasta las siete, as&#237; que no puedo prometer que sea puntual.

No me importa si no apareces hasta medianoche, con tal de que vengas. Jake y Fernando conocen el camino. Una cosa m&#225;s. Si no quieres preocuparte ma&#241;ana, no leas los peri&#243;dicos. &#191;De acuerdo?

De acuerdo. Gracias por todo, incluyendo la invitaci&#243;n a cenar. Buenas noches, gob Andrew.

Las manos le temblaban cuando colg&#243; el tel&#233;fono. Quiso echarle la culpa al hambre, pero sab&#237;a que no era por eso.

Cuando pas&#243; de nuevo por el sal&#243;n, se detuvo a examinar su vestido de sirena. Alguien hab&#237;a cosido el desgarro que &#233;l le hab&#237;a hecho y hab&#237;a reparado tambi&#233;n la cremallera.

&#191;C&#243;mo habr&#237;a &#233;l encontrado a una costurera o un sastre tan r&#225;pidamente? Parec&#237;a que no hab&#237;a nada que quisiera que no pudiera conseguir. Y eso era exactamente lo que ella se tem&#237;a



Cap&#237;tulo 5

Hey, pap&#225;. Es T&#237;o Zack al tel&#233;fono.

Andrew sab&#237;a que su cu&#241;ado nunca lo llamar&#237;a a no ser que se tratara de una emergencia, as&#237; que eso s&#243;lo pod&#237;a significar una cosa. Apart&#243; el peri&#243;dico que hab&#237;a estado leyendo y fue a contestar.

&#191;Zack? Ya veo que has visto lo que dicen los peri&#243;dicos.

Es que ha sido dif&#237;cil no hacerlo. Los titulares del Sun dicen: El Gobernador Cordell Salva a Una Hermosa Sirena en un Heroico Rescate, y hay una gran foto tuya llevando algo que se parece sospechosamente a una cola de pez. Por el amor hermoso, Andrew, antes me preocupaba por que Randy no saliera en las columnas de cotilleos, &#161;pero es que t&#250; has conseguido la primera p&#225;gina!

Zack no hizo nada para controlar la risa. Andrew gimi&#243;.

No hay nada sagrado en estos d&#237;as. Ya me tem&#237;a que la prensa se agarrar&#237;a a esta historia.

Alex te manda recuerdos y me dice que lo mires por el lado bueno. Cree que un toque de romance es exactamente lo que necesita la oficina del gobernador.

&#191;Y t&#250;? &#191;Qu&#233; crees?

Llevo mucho tiempo esperando y rogando porque encuentres a alguien que reemplace a mi hermana. Eres demasiado joven y lleno de vida como para seguir solo. &#191;Pero una sirena?

Andrew se ri&#243; y Zack hizo lo mismo.

&#191;Y merece el da&#241;o que le has hecho a tu imagen p&#250;blica?

Andrew se hab&#237;a estado preguntando eso mismo durante las &#250;ltimas horas.

&#191;Sabes que, cuando la vi por primera vez, hubo unos cuantos segundos que pens&#233; que era una sirena de verdad?

&#191;As&#237; que es tan hermosa?

La tengo grabada en v&#237;deo y lo he puesto tantas veces que temo que se rompa la cinta. Estoy empezando a comprender tu fijaci&#243;n con Alex. Randy dice que guardaste todos sus posters en tu habitaci&#243;n despu&#233;s de decirle que los hab&#237;as destruido.

&#161;Demonios, pap&#225;! -exclam&#243; Randy.

Zack pareci&#243; igualmente contrariado.

&#191;Es que no hay nada privado en mi casa?

No. Ni en tu casa ni en la m&#237;a. Gracias a este incidente me han llamado desde servidor p&#250;blico borracho y pervertido hasta lujurioso y depravado, acosador de j&#243;venes y desprevenidas sirenas.

&#191;Y lo has hecho? Me refiero a acosarla.

&#191;T&#250; qu&#233; crees?

No soy el m&#225;s indicado para preguntar eso. La primera vez que Alex y yo estuvimos a solas y la llev&#233; a recorrer el rancho, le dije que le pagar&#237;a lo que me pidiera si posaba para una foto. Todav&#237;a estoy avergonzado por c&#243;mo actu&#233; ese d&#237;a.

&#191;Con qu&#233; iba a posar?

Con nada, s&#243;lo un poco tapada por un arbolito.

Andrew sonri&#243; y movi&#243; la cabeza.

Y yo que cre&#237;a que lo sab&#237;a todo acerca de Zackery Quinn.

No sabes ni la mitad.

S&#237;, puede ser, si mi experiencia de estos &#250;ltimos d&#237;as sirve de bar&#243;metro. Ella es diez a&#241;os m&#225;s joven que yo, Zack.

&#191;Y qu&#233;?

Me tiene miedo.

&#191;Qu&#233; le has hecho?

Andrew se pas&#243; los siguientes diez minutos explic&#225;ndole todo lo que hab&#237;a sucedido, incluyendo que la hab&#237;a invitado a cenar.

Uno de estos d&#237;as la ver&#225;s por televisi&#243;n, anunciando productos de belleza. Va a hacer rico al propietario de la compa&#241;&#237;a.

Pap&#225; -los interrumpi&#243; Randy-. Dile que se ponga Troy.

&#191;Zack? Randy quiere hablar con Troy.

Est&#225; fuera con algunos de los hombres. Le dir&#233; que llame tan pronto como vuelva. Tambi&#233;n quer&#237;a hablar con Randy.

Andrew le pas&#243; el mensaje a Randy y luego sigui&#243; con la conversaci&#243;n.

Te agradezco la llamada, Zack. Me ayuda a mantenerme cuerdo en momentos como estos.

Hablando de otra cosa, &#191;os lo est&#225;is pasando bien?

Como nunca.

Eso es lo que quer&#237;a o&#237;r. Tienes suerte de tener un hijo como Randy.

&#191;No sab&#233;is ya el sexo de vuestro futuro hijo? Yo cre&#237;a que, hoy en d&#237;a, todo el mundo sabe ya esas cosas.

No. Alex y yo hemos pensado que no lo queremos saber. Eso hace m&#225;s divertida la espera.

Estoy de acuerdo. Dale recuerdos y dile que no lo tenga hasta que no estemos de vuelta.

No saldr&#225; de cuentas hasta final de mes.

Entonces estaremos all&#237;. Mantente en contacto, Zack. Si tiene el ni&#241;o antes queremos ser los primeros en daros la enhorabuena.

Luego se despidieron y colgaron. Hablar con Zack le hab&#237;a puesto de buen humor, as&#237; que le dijo a Randy que se iban a bucear, a pesar de que la prensa pudiera estar vigil&#225;ndolos, con lo que Randy se qued&#243; encantado.


La casa de verano del gobernador le record&#243; a Lindsay las casas griegas que se ve&#237;an en los posters de las compa&#241;&#237;as a&#233;reas. Estaba tan impresionada que, en un momento dado, casi estuvo a punto de decirle al conductor de la limusina que la llevara de nuevo al hotel. Llevaba todo el d&#237;a imagin&#225;ndose el momento en que volver&#237;a a ver de nuevo, a ese hombre. En ese momento estaba tan llena de emociones contradictorias que no estaba segura de poder superarlas.

Mirando hacia atr&#225;s, se daba cuenta de que se hab&#237;a pasado cuando pens&#243; que &#233;l pod&#237;a representar una amenaza. Pero ahora que sab&#237;a la verdad, sent&#237;a una clase de tensi&#243;n diferente.

Le hab&#237;a costado decidir la ropa que iba a llevar, pero por fin se hab&#237;a puesto un vestido corto de seda rosa y se hab&#237;a dejado suelto el cabello.

Jake se hab&#237;a quedado en el hotel, mientras que Fernando iba con ella en el asiento trasero de la limusina. Cuando se detuvieron, sali&#243; inmediatamente del coche y la ayud&#243; a ella.

Inmediatamente se abrieron las puertas de la casa y Andrew Cordell apareci&#243; silueteado en la entrada, demasiado atrayente para la paz mental de Lindsay. Iba vestido con un elegante traje de verano color caramelo claro, una camisa m&#225;s oscura y corbata de seda clara.

Con las piernas un poco inseguras, camin&#243; hacia &#233;l.

Te ment&#237; cuando te dije que no me importaba la hora a que llegaras. Son m&#225;s de las ocho y estaba a punto de irte a buscar yo mismo -dijo sinceramente y a ella se le sec&#243; la boca por los nervios.

Es que se nos ha estropeado el motor del barco y Ken ha tardado en arreglarlo.

Tratar&#233; de perdonarlo -murmur&#243; &#233;l tom&#225;ndola del brazo y acompa&#241;&#225;ndola al interior.

Lindsay llevaba toda su vida rodeada de gente del cine, todos ellos guapos y atractivos. Entonces, &#191;por qu&#233; era s&#243;lo ese hombre el que la pod&#237;a hacer sentirse tan viva s&#243;lo con su contacto?

Toda la casa estaba decorada al estilo mediterr&#225;neo y las ventanas daban al mar.

Mi hijo nos est&#225; esperando en el estudio -le dijo Andrew mientras la guiaba hasta una habitaci&#243;n cuya decoraci&#243;n le daba un aire &#225;rabe.

Cuando pasaron la puerta, un atractivo joven de cabello oscuro se levant&#243; de donde estaba sentado delante de un aparato de televisi&#243;n y v&#237;deo. A su lado hab&#237;a un mont&#243;n de cintas. Se sacudi&#243; los pantalones y arregl&#243; su chaqueta mientras sonre&#237;a de una forma encantadora.

Hola -le dijo a Lindsay. Entonces ella vio inmediatamente c&#243;mo deb&#237;a haber sido Andrew Cordell veinte a&#241;os antes.

&#191;Randy? -dijo su padre mientras segu&#237;a sujetando posesivamente el brazo de Lindsay-. Te presento a una verdadera sirena viva. &#191;Te puedes creer que se llama Lindsay Marshall?

Divertida por ese comentario, Lindsay sonri&#243; y le dio la mano a Randy.

Hola, Randy. Espero que me llames Lindsay.

Nos alegramos de que hayas venido -dijo Randy-. Cuando pap&#225; me ense&#241;&#243; el v&#237;deo donde apareces, comprend&#237; enseguida por qu&#233; pens&#243; que hab&#237;a visto a una sirena de verdad. &#161;Est&#225; realmente bien! &#161;Espera a verlo!

Casi lo estoy temiendo. Hab&#237;a tomado demasiado aire y mi cuerpo tend&#237;a a subir mientras que yo trataba de nadar al mismo nivel. No paraba de mover los brazos.

Me temo que ninguno de los dos nos hemos fijado en eso. &#191;Quieres tomar algo antes de cenar?

No, gracias. Para seros sincera, siempre me muero de hambre despu&#233;s de ensayar.

Eso lo podemos remediar enseguida.

Le dir&#233; al cocinero que ya estamos listos para cenar -dijo Randy.

Gracias Randy. Nosotros vamos ahora mismo.

Cuando se hubo marchado, Lindsay dijo:

Es un chico muy atractivo. Salvo por el cabello se te parece mucho.

Gracias. Creo que la mayor parte de su atractivo lo hered&#243; de su madre.

&#191;Tienes m&#225;s hijos?

No. Tuvimos suerte de tener a Randy. Mi esposa ten&#237;a una rara enfermedad de la sangre heredada de su madre. Las dos murieron j&#243;venes.

Perder a alguien amado debe ser de lo m&#225;s traum&#225;tico. Pero estar a la luz p&#250;blica en ese momento debe haber sido horrible.

Fue un infierno, sobre todo para Randy. Por las exigencias de mi puesto, &#233;l termin&#243; teniendo que afrontar todo el dolor solo. Estoy tratando de compensarlo por eso ahora.

Me gustar&#237;a haber sabido todo esto antes

No te arrepientas de nada -la interrumpi&#243; &#233;l decididamente-. Yo estaba decidido a conocerte. Lo que pas&#243; es que la forma de conocernos no era la que hab&#237;a pensado. Te confieso que hubiera preferido que nuestro primer encuentro despu&#233;s del del agua, fuera m&#225;s parecido a mi plan original. Ciertamente, habr&#237;a sido menos p&#250;blico.

El coraz&#243;n le dio un salto a Lindsay.

&#191;Tu plan original?

Iba a esperar a que terminaras de bucear ese d&#237;a. Pokey y su tripulaci&#243;n ten&#237;an instrucciones de acercar nuestro barco al tuyo. En ese momento, yo le iba pedir a Don que nos presentara y que me diera la oportunidad de disculparme por haberme metido en tu territorio el d&#237;a anterior. Si te lo tomabas bien, pretend&#237;a invitarte a cenar para poder darte la cinta de v&#237;deo si la quer&#237;as.

Andrew hizo una pausa y la mir&#243; a los ojos.

&#191;Hubieras aceptado esa invitaci&#243;n?

Lindsay se qued&#243; pensativa un momento. Sab&#237;a que, aunque se hab&#237;a asustado en el agua, seguramente la personalidad persuasiva de ese hombre la habr&#237;a hecho aceptar.

La cena est&#225; lista, pap&#225;.

La interrupci&#243;n no pudo llegar en mejor momento para Lindsay.

Sin dejar de mirarla a los ojos, Andrew respondi&#243;:

Vamos enseguida.

De nuevo Lindsay not&#243; el calor de la mano de &#233;l contra su brazo. Un calor que se esparci&#243; por todo su cuerpo.

Antes de que llegaran al comedor, &#233;l le murmur&#243; al o&#237;do:

Si tu presencia aqu&#237; esta noche indica algo, entonces pienso que la respuesta hubiera sido que s&#237;.

Se sentaron a la mesa y, mientras les serv&#237;an los aperitivos, Randy le pregunt&#243;:

&#191;C&#243;mo es que no te hemos visto nunca en ninguna pel&#237;cula?

Lindsay se atragant&#243; con el vino y dej&#243; de nuevo la copa sobre la mesa.

Porque no soy actriz.

Eres tan guapa que bien pod&#237;as ser modelo entonces.

Ella agit&#243; la cabeza y sonri&#243;.

Gracias por el cumplido, pero te equivocas de nuevo. Estoy trabajando en este anuncio para ganar el dinero suficiente como para ir a la escuela de posgraduados este oto&#241;o. La &#250;nica raz&#243;n por la que me contrataron para hacer de sirena es que soy buena nadadora y que tengo el cabello largo.

Seguramente no sea la &#250;nica -murmur&#243; Andrew-. &#191;Qu&#233; piensas estudiar, y d&#243;nde?

Eso lo pregunt&#243; con tanta intensidad como si su respuesta le importara mucho.

Quiero estudiar biolog&#237;a marina en el Scripp's Institute en La Joya.

&#161;Conozco ese sitio! -exclam&#243; Randy-. Un par de amigos m&#237;os fueron a un campamento de verano all&#237; para bucear.

Eso es. Algunos de mis viejos amigos hicieron lo mismo cuando terminaron el instituto. En su d&#237;a pretendo estudiar el comportamiento de los tiburones y esa clase de cosas.

&#161;Est&#225;s de broma! &#161;Eso es fant&#225;stico! &#191;Viste muchos tiburones durante tu inmersi&#243;n de ayer? Pap&#225; y yo quisimos ir contigo, pero todav&#237;a no somos tan buenos buceadores como t&#250;.

Aparentemente, lo sab&#237;an todo sobre sus actividades diarias, gracias a Don y Ken. Randy no parec&#237;a nada avergonzado por los poco ortodoxos m&#233;todos de su padre para conseguir informaciones personales. Mir&#243; a Andrew esperando ver una sonrisa, pero se sorprendi&#243; al ver su ce&#241;o fruncido.

Entonces ella respondi&#243; tranquilamente a la pregunta de Randy.

Creo recordar que hab&#237;a ocho.

Entonces lleg&#243; el plato principal y dejaron de hablar por un rato, hasta que Andrew le pregunt&#243;:

Seguramente, de todos los animales del mar, los tiburones son los m&#225;s peligrosos. &#191;Por qu&#233; vas a elegir una carrera que la mayor&#237;a de la gente considerar&#237;a de alto riesgo?

A ella le hab&#237;an hecho esa misma pregunta m&#225;s veces de las que recordaba.

Hay poco riesgo si sabes como tratarlos y su comportamiento. Deja que te haga una pregunta. &#191;Por qu&#233; te metiste en pol&#237;tica, un trabajo que considero mucho m&#225;s arriesgado, no s&#243;lo para tu familia, sino tambi&#233;n para tu salud f&#237;sica y emocional?

Sus miradas se cruzaron.

Est&#225;s utilizando una analog&#237;a equivocada. Si los tiburones me muerden, pol&#237;ticamente hablando, siempre puedo volver a ejercer como fiscal del distrito. &#191;Qu&#233; posibilidades tienes t&#250; si un tibur&#243;n blanco, un jaquet&#243;n, decide que t&#250; eres su almuerzo?

Ella le dio otro trago a su vino antes de responder.

Es cierto que en algunas raras ocasiones un gran blanco ha atacado a alguien, pero no son los &#250;nicos tiburones que hay en el mar. Los peces martillos son fascinantes para los cient&#237;ficos. Y no tienen la boca tan grande.

As&#237; que s&#243;lo te quitan un bocado, en vez de comerte entera, &#191;es eso lo que est&#225;s diciendo?

&#191;Qu&#233; haces con ellos? -le pregunt&#243; Randy.

Bueno, para darte un ejemplo, se los tiene que marcar para averiguar sus h&#225;bitos migratorios. As&#237; que te tienes que acercar lo suficientemente como para asegurarte de que el transmisor est&#225; bien fijo. A veces el dolor hace que el tibur&#243;n se revuelva. Por supuesto, el buceador es consciente de ello y toma todas las precauciones posibles.

&#191;Es eso lo que vas a hacer este oto&#241;o?

No. Scripp's ofrece un programa de seis a&#241;os y el primero de ellos estar&#233; recibiendo clases. Luego seguir&#233; un curso especializado de buceo de un par de semanas y luego empezar&#233; a trabajar en alg&#250;n proyecto submarino con cient&#237;ficos que ya se dedican a eso.

&#161;A m&#237; me encantar&#237;a hacer eso! -exclam&#243; Randy excitadamente.

Por suerte, todav&#237;a te quedan por delante cuatro a&#241;os de estudios, durante los cuales podr&#225;s cambiar de opini&#243;n por lo menos una docena de veces -dijo Andrew-. Si hemos terminado todos, &#191;por qu&#233; no vamos al estudio, donde nos servir&#225;n los postres y as&#237; Lindsay se ver&#225; en el v&#237;deo?

No estoy segura de estar preparada para esto.

Se levantaron y luego se instalaron en los sillones del estudio delante de la televisi&#243;n. Una vez all&#237;, ella dijo:

Antes de ver ese donde salgo yo, me gustar&#237;a ver los dem&#225;s que hab&#233;is hecho por aqu&#237;. Tal vez luego pueda ser capaz de ver mi poco experta actuaci&#243;n.

La siguiente hora pas&#243; r&#225;pidamente para ella.

&#161;Para ser un par de aficionados, sois muy buenos buceadores, y los v&#237;deos son espectaculares! -exclam&#243; luego-. &#191;C&#243;mo hab&#233;is aprendido a manejar tan bien una c&#225;mara submarina? Me siento celosa de las inmersiones que hab&#233;is hecho y documentado.

Mi amigo Troy, que ahora es tambi&#233;n mi pariente, es muy bueno con las c&#225;maras. Probablemente termine trabajando para el National Geographic o alguna otra revista famosa. &#201;l nos ense&#241;&#243; a manejarlas.

Estoy impresionada, Randy. &#191;Tambi&#233;n bucea?

No. Se rompi&#243; una pierna de mala manera jugando al f&#250;tbol americano hace un par de a&#241;os y no ha hecho ning&#250;n deporte desde entonces.

Eso no est&#225; bien -dijo Lindsay-. Nadar ser&#237;a una excelente terapia para &#233;l.

Randy la mir&#243; con inter&#233;s.

&#191;T&#250; crees?

Lo s&#233; -respondi&#243; ella sonriendo y muy consciente de que Andrew tambi&#233;n la estaba mirando fijamente-. Yo ense&#241;o nataci&#243;n y, algunos de mis alumnos tienen problemas f&#237;sicos o se est&#225;n recuperando de accidentes. Para muchos de ellos, nadar es esencial para su recuperaci&#243;n.

&#191;Crees que podr&#237;a sacarse el t&#237;tulo para bucear?

Claro.

&#191;Pap&#225;? &#191;Has o&#237;do eso?

S&#233; lo que me vas a decir, Randy. Cuando volvamos a casa le contaremos lo que nos ha dicho Lindsay, y tal vez se pueda sacar el t&#237;tulo a tiempo para venirse con nosotros a las islas Caim&#225;n en agosto.

Me han dicho que son el sue&#241;o de cualquier fot&#243;grafo -murmur&#243; Lindsay fascinada, como dej&#225;ndose llevar por la imaginaci&#243;n.

Randy se arrodill&#243; delante del aparato de v&#237;deo entonces.

De acuerdo, ya estamos casi.

El coraz&#243;n empez&#243; a latirle fren&#233;ticamente a Lindsay cuando vio una figura alta entre medias de los bancos de coral. Era una apariencia casi fantasmal. Pero cuando, s&#250;bitamente, se vio a s&#237; misma nadando delante de la c&#225;mara, incluso ella se tuvo que preguntar qu&#233; era lo que ten&#237;a delante. &#161;Parec&#237;a de verdad una sirena real! Randy apret&#243; el bot&#243;n de pausa.

No me lo puedo creer -dijo ella anonadada.

Eso es precisamente lo que me pas&#243; a m&#237; -respondi&#243; Andrew en voz baja-. Tal vez ahora comprendas mi encantamiento un poco mejor.

Randy la mir&#243; por encima del hombro.

Ese anuncio vender&#237;a cualquier cosa, incluyendo tinta de calamar, Lindsay.

Gracias por el voto de confianza -dijo mientras se pon&#237;a en pie.

Se sent&#237;a ya demasiado involucrada con Randy y su padre. Lo &#250;ltimo que quer&#237;a hacer era despedirse, pero eso era exactamente lo que iba a hacer mientras le quedaba un poco de fuerza de voluntad.

Acab&#225;is de recordarme que tengo un ensayo ma&#241;ana temprano. Creo que deber&#237;a irme antes de que se me haga demasiado tarde.

Un silencio extra&#241;o llen&#243; la habitaci&#243;n mientras Andrew se levantaba para encender las luces. Luego se apoy&#243; en el quicio de la puerta.

Ma&#241;ana es domingo, tu &#250;ltimo d&#237;a de libertad antes de empezar el rodaje. &#191;Qu&#233; te parecer&#237;a pasar una parte del d&#237;a buceando con nosotros en Balmoral Island? Vamos a llevar el almuerzo.

Ella baj&#243; la mirada, temerosa de que los dos pudieran darse cuenta de la explosi&#243;n de excitaci&#243;n que sinti&#243; al o&#237;r esa invitaci&#243;n. Pero, por mucho que quisiera aceptar, no pod&#237;a permitirse un d&#237;a m&#225;s en compa&#241;&#237;a de ese hombre, no podr&#237;a controlar las consecuencias emocionales.

Andrew se apart&#243; de la puerta con una expresi&#243;n que hac&#237;a dif&#237;cil saber qu&#233; estaba pensando.

No tienes que decidirlo ahora mismo. Si quieres, ll&#225;mame ma&#241;ana antes de las diez.

No no. Puedo dec&#237;rtelo ahora mismo -dijo ella frot&#225;ndose las h&#250;medas, manos contra las caderas-. Me gustar&#237;a ir, pero toda la gente llegar&#225; ma&#241;ana y tengo que estar con los de atrezzo y maquillaje. No no s&#233; cu&#225;ndo estar&#233; libre, as&#237; que no puedo hacer planes definitivos.

Te pareces a pap&#225; cuando lo llamo al despacho -dijo Randy, francamente disgustado.

Lindsay contuvo la respiraci&#243;n, esperando a que Andrew dijera algo, pero continu&#243; en silencio. Tomando la iniciativa, dijo:

Ha sido una velada maravillosa que no olvidar&#233;. Gracias por la cena y la compa&#241;&#237;a.

De nada.

Unos guardaespaldas, entre los que estaba Fernando, aparecieron de alguna parte y la acompa&#241;aron a la limusina. Randy y Andrew la acompa&#241;aron tambi&#233;n y &#233;l la ayud&#243; a entrar.

Buenas noches, dulce sirena -murmur&#243; &#233;l.

Por Randy, igual que por ella, hizo como si no hubiera sentido el roce de los labios de Andrew contra el cabello ni la c&#225;lida caricia de sus dedos contra la piel. Luego Andrew s&#233; apart&#243; y cerr&#243; la puerta. A trav&#233;s del cristal que los separaba, hizo un gesto de despedida de Randy, que le sonri&#243; y se despidi&#243; tambi&#233;n cuando el coche arranc&#243;. Lindsay se oblig&#243; a s&#237; misma a no volver a mirar a Andrew.

Ya sab&#237;a que algo significativo le hab&#237;a sucedido, algo nuevo y poderoso. Cuando pens&#243; en volver a California, lejos de &#233;l y de su hijo, se apoder&#243; de ella una sensaci&#243;n de desolaci&#243;n. Aquello no ten&#237;a sentido. No tan pronto. Y no cuando estaba a gusto con su vida. Por lo menos, lo hab&#237;a estado hasta el d&#237;a anterior.



Cap&#237;tulo 6

&#191;Andrew? -pregunt&#243; uno de los guardaespaldas asom&#225;ndose por la puerta del dormitorio-. Te llaman por tel&#233;fono. Es Clint.

Andrew hab&#237;a o&#237;do el tel&#233;fono y pens&#243; que era Troy llamando a Randy. Si era Clint, su segundo al mano, y lo llamaba tan tarde, eso significaba que hab&#237;a problemas.

Tom&#243; el tel&#233;fono de al lado de la cama, y lo que oy&#243; no era nada bueno. Despu&#233;s de dar unas instrucciones se dirigi&#243; al dormitorio de Randy, desagrad&#225;ndole por m&#225;s de una raz&#243;n, lo que iba a tener que hacer.

Encontr&#243; a su hijo en el cuarto de ba&#241;o, limpi&#225;ndose los dientes. Randy lo mir&#243; por el espejo y sonri&#243;.

No s&#243;lo es guapa. Tambi&#233;n est&#225; bien, de todas las maneras, pap&#225;. Y tengo que decirte que has jugado realmente bien.

Andrew se ri&#243;, aliviado por la aprobaci&#243;n de Randy. Sin ella hubiera tenido un verdadero problema, ya que ten&#237;a toda la intenci&#243;n de verla m&#225;s veces. Y sab&#237;a por instinto que ella hab&#237;a querido aceptar la invitaci&#243;n que le hab&#237;a hecho.

&#191;Qui&#233;n ha llamado?

Clint.

Vaya. &#191;Un terremoto, tornado o algo as&#237;?

Algo as&#237;.

Randy se sec&#243; con una toalla y mir&#243; a su padre.

&#191;No me digas que tenemos que volver a casa?

Eso me temo. Ha habido unas lluvias torrenciales que han cegado el r&#237;o Truckee. Si no se limpia va a haber falta de agua en Reno. Tengo que volver para ver los da&#241;os y c&#243;mo van las labores de limpieza. Y, si es necesario, poner en marcha el plan de emergencia.

&#161;Demonios!

Andrew respir&#243; profundamente.

&#191;Te crees que yo quiero irme? &#191;Tienes idea de lo mucho que quiero volver a ver a Lindsay?

Randy asinti&#243; por fin.

S&#237;, creo que s&#237; lo s&#233;. Si quieres ir ahora a su hotel para despedirte, yo har&#233; las maletas y nos reuniremos en el aeropuerto.

Andrew se qued&#243; maravillado por la sensibilidad de su hijo.

Gracias, Randy. Pero, despu&#233;s de rechazarme, &#191;crees que querr&#225; volverme a ver?

Entonces se miraron el uno al otro.

Te lo garantizo.

Dej&#225;ndose llevar por la emoci&#243;n, Andrew le dio un golpe cari&#241;oso en la barbilla.

&#191;Qu&#233; he hecho para merecerme un hijo como t&#250;?

Lo pensar&#233; y ya te lo har&#233; saber. Buena suerte, pap&#225;.

Andrew abraz&#243; a su hijo, luego reuni&#243; a sus hombres para hacer los arreglos de &#250;ltimo momento. De camino hacia el hotel de ella, llam&#243; por tel&#233;fono para terminar de arreglarlo todo para su llegada, as&#237; cuando viera a Lindsay podr&#237;a concentrarse por completo en ella.


Lindsay estaba demasiado agitada como para meterse en la cama y estaba en el balc&#243;n mirando al mar, iluminado por la luna. Apartar a Andrew de sus pensamientos, mucho menos de su vida, le estaba resultando m&#225;s dif&#237;cil de lo que se hab&#237;a imaginado.

&#191;Lindsay?

Ella trag&#243; saliva cuando oy&#243; su voz y se volvi&#243;, sorprendida.

No pod&#237;a haber pasado m&#225;s de una hora desde que se hab&#237;an despedido y all&#237; estaba &#233;l, en su habitaci&#243;n. Estaba tan contenta de volverlo a ver que hasta se asust&#243;.

Jake me dijo que estabas aqu&#237; fuera. No te habr&#237;a molestado tan tarde si no fuera importante.

Lindsay se asust&#243; realmente.

&#191;Qu&#233; ha pasado? &#191;Ha sido Randy? &#191;Est&#225; bien?

No. No le ha pasado nada. Ni a m&#237;.

Ella frunci&#243; el ce&#241;o y se mordi&#243; el labio inferior.

Por favor, no me tengas intrigada. Dime qu&#233; ha pasado.

&#201;l se acerc&#243; entonces.

Una emergencia exige que vuelva a casa inmediatamente. Randy me est&#225; esperando en el aeropuerto.

Lindsay apart&#243; la mirada, temiendo que &#233;l se diera cuenta de lo mucho que le afectaba aquella noticia inesperada. Aunque hab&#237;a decidido no pasar m&#225;s tiempo con &#233;l, no pod&#237;a evitar esa reacci&#243;n.

Pobre Randy -logr&#243; decir-. Debe ser terrible para los dos, sobre todo teniendo en cuenta el tiempo que hace que no ten&#237;ais unas vacaciones de verdad.

Esto son gajes del oficio. Pero tengo que admitir que me sorprendi&#243; lo mucho que me disgust&#233; cuando Clint me llam&#243; desde Carson City y me cont&#243; la situaci&#243;n.

Esa emergencia, &#191;amenaza vidas humanas?

El r&#237;o Truckee est&#225; bloqueado y Reno est&#225; a punto de quedarse sin agua. Voy a tener que inspeccionar los da&#241;os en helic&#243;ptero, reunirme con mi equipo y decidir los pasos que hay que dar.

Lindsay se dio cuenta de que el bienestar de todo el estado de Nevada depend&#237;a de ese hombre. Y, aun as&#237;, hab&#237;a dedicado parte de su precioso tiempo para verla.

Yo habr&#237;a comprendido si me hubieras dejado un mensaje con Jake o Fernando.

&#191;En vez de venir a despedirme en persona? No me cabe duda de que eso es lo que hubieras preferido, pero al contrario que t&#250;, a m&#237; me gusta la sinceridad.

Eso la hizo mirarlo, intrigada.

&#191;Qu&#233; quieres decir?

No hagas como si no supieras de lo que te estoy hablando. T&#250; tambi&#233;n has notado la qu&#237;mica que hay entre nosotros. Pero por alguna raz&#243;n desconocida, tienes miedo de ella, miedo de m&#237;.

Eso no es cierto. Me salvaste la vida y luego has hecho lo imposible para protegerme de cualquier cosa desagradable. No ser&#237;a sincera si no te dijera lo agradecida que te estoy por tu preocupaci&#243;n y generosidad.

&#191;As&#237; que ha sido por gratitud por lo que has aceptado mi invitaci&#243;n a cenar? &#191;Por nada m&#225;s? &#191;Es eso lo que me est&#225;s diciendo?

S&#237; -dijo ella agarr&#225;ndose a la posibilidad que &#233;l le daba-. Eso y la necesidad que sent&#237;a de compensar en algo el haberte creado una publicidad adversa.

Luego se produjo un silencio prolongado.

Buena suerte con tu anuncio, se&#241;orita Marshall. Jake y Fernando tienen instrucciones para impedir que nadie se te acerque para molestarte mientras dure tu estancia en Nassau. Ya conozco la salida.


De acuerdo, chicos. Eso es. Ya s&#233; que hemos perdido un par de encuentros, pero el equipo de Culver City no es tan fuerte. Podemos ganarles en cualquier momento. Adelante y mostradles de lo que est&#225;is hechos.

Mientras los dem&#225;s sal&#237;an del autob&#250;s y corr&#237;an hacia los vestuarios del Club de Nataci&#243;n de Culver City para cambiarse, la peque&#241;a Cindy Lou se qued&#243; atr&#225;s. Lindsay se dio cuenta encantada de que la pierna de la ni&#241;a estaba mucho mejor desde que hab&#237;a empezado con la terapia de nataci&#243;n.

Me alegro de que hayas vuelto y de que no te haya mordido ning&#250;n tibur&#243;n.-dijo la ni&#241;a mientras la tomaba de la mano.

La menci&#243;n de la palabra tibur&#243;n le trajo dolorosamente a la memoria la m&#225;gica velada que hab&#237;a tratado de mantener apartada de sus pensamientos.

Te promet&#237; que estar&#237;a aqu&#237; para esta competici&#243;n. &#191;Te crees que me iba a perder verte nadar? Ahora corre a prepararte o llegar&#225;s tarde.

De acuerdo.

Lindsay le dio las gracias al conductor y sali&#243; del autob&#250;s, deseando de nuevo poder olvidarse de Andrew Cordell y el doloroso momento en el balc&#243;n del hotel cuando se hab&#237;an despedido.

Desde entonces, inconscientemente, esperaba una llamada de Carson City, una llamada que no se hab&#237;a producido. &#191;Por qu&#233; la iba a llamar si no hab&#237;a sido sincera con &#233;l? Era un hombre demasiado importante y ocupado como para andarse con juegos tontos.

Por supuesto, para ella aquello no era ning&#250;n juego, pero &#233;l no lo sab&#237;a. Dese&#243; poder verlo otra vez para poder explicarse, pero el momento de las explicaciones ya hab&#237;a pasado.

Su equipo se sent&#243; a un lado de la piscina y los de Culver City al otro. Tuvo una reuni&#243;n con los &#225;rbitros y el entrenador del otro equipo, y la competici&#243;n empez&#243; con los nadadores de menos de ocho a&#241;os.

La peque&#241;a Cindy Lou hizo lo que pudo, pero lleg&#243; la tercera empezando por detr&#225;s. Tan pronto como sali&#243; de la piscina corri&#243; hacia Lindsay con l&#225;grimas en los ojos. Trat&#243; de apretar la cara contra el regazo de Lindsay, pero ella no se lo permiti&#243;.

Cindy Lou, el mes pasado llegaste la &#250;ltima. Hoy has ganado a dos chicos del otro equipo que no tienen una pierna torcida. &#191;Sabes lo orgullosa que estoy de ti porque hayas salido a competir con los dem&#225;s? -dijo abraz&#225;ndola fuertemente-. Todo el mundo te est&#225; animando. &#161;Escucha!

Cindy Lou levant&#243; la cabeza y oy&#243; a los miembros de los dos equipos coreando:

&#161;Adelante, Cindy! &#161;Adelante, Cindy!

Una s&#250;bita sonrisa transform&#243; su rostro de duende y, en ese momento, una voz masculina dijo:

Chicas, &#191;podr&#237;ais mirar hacia aqu&#237;, por favor?

Las dos se volvieron al mismo tiempo y Lindsay vio a un hombre alto y rubio en pantalones cortos a menos de dos metros. &#201;l se qued&#243; all&#237;, observ&#225;ndolas a trav&#233;s del objetivo de una c&#225;mara de v&#237;deo. Cuando Lindsay se dio cuenta de quien era, trag&#243; saliva tan fuertemente que Cindy Lou le pregunt&#243; que qu&#233; le pasaba.

No nada.

Para entonces muchos de los padres lo hab&#237;an reconocido y se produjo un murmullo entre la multitud cuando Andrew avanz&#243; y se sent&#243; a su lado.

La recorri&#243; con la mirada, como si hubiera estado ansioso por verla.

Andrew -susurr&#243; ella agitadamente.

Cindy Lou, que hab&#237;a estado tan triste momentos antes, lo estaba mirando como fascinada.

&#191;Por qu&#233; nos has filmado?

La sonrisa de &#233;l fue tan dulce que a Lindsay se le cort&#243; la respiraci&#243;n.

Porque el mejor amigo de mi hijo, Troy, que se rompi&#243; una pierna jugando al f&#250;tbol americano, cree que no va a poder hacer deporte nunca m&#225;s. Cuando le ense&#241;e lo buena nadadora que eres se va a sentir como un tonto.

Mi pierna vino as&#237; del cielo.

Lo mismo que tu cara preciosa -dijo &#233;l con tanta sinceridad que la peque&#241;a sonri&#243; y a Lindsay se le hizo un nudo en la garganta-. &#191;C&#243;mo te llamas?

Cindy Lou Markham. &#191;Y t&#250;?

Andrew Cordell.

&#191;Por qu&#233; has venido a sentarte con mi entrenadora?

Porque es amiga m&#237;a.

No te he visto nunca antes.

Eso es porque yo no vivo aqu&#237;.

Entonces, &#191;c&#243;mo puedes ser amigo de Lindsay?

Porque nos conocimos en las Bahamas.

La ni&#241;a abri&#243; mucho los ojos.

&#161;T&#250; eres el hombre de los peri&#243;dicos! &#161;Le quitaste la cola para que no se muriera!

Andrew mir&#243; a Lindsay a los ojos.

Eso es.

&#191;Te mordi&#243; alg&#250;n tibur&#243;n?

No -dijo &#233;l sonriendo-. Pero una sirena me rob&#243; algo. *

Ese comentario hizo que el coraz&#243;n le diera un salto a Lindsay y se dio cuenta de que, seguramente, la ni&#241;a ya estaba empezando a imaginarse qu&#233;.

Cindy Lou, la siguiente manga est&#225; a punto de empezar. Date prisa y si&#233;ntate con tu grupo. &#191;De acuerdo?

De acuerdo. Te ver&#233; luego. Adi&#243;s, Andrew.

Luego se march&#243; con el resto de los miembros de su equipo.

Siento haber llegado tarde y haberte molestado -murmur&#243; &#233;l-. Haz como si no existiera hasta que termine la competici&#243;n.

Eso ser&#237;a imposible, y no s&#243;lo por el contacto f&#237;sico que hab&#237;a entre ellos. Vio a los guardaespaldas que hab&#237;a alrededor del club y supo que habr&#237;a m&#225;s afuera.

&#191;Cu&#225;nto tiempo te vas a quedar? -le pregunt&#243; en un susurro.

Tengo una cena para unas obras de caridad dentro de dos horas.

&#191;En Los &#193;ngeles?

No, en Carson City.

Ella cerr&#243; los ojos. &#191;C&#243;mo pod&#237;a hacerle eso? &#191;Es que &#233;l no sab&#237;a que, si no se pod&#237;a quedar, hubiera sido mejor que no apareciera por all&#237;?

&#191;Qu&#233; piensas hacer despu&#233;s de la competici&#243;n, Lindsay?

Nada importante -respondi&#243; ella demasiado r&#225;pidamente.

Entonces vente al aeropuerto conmigo. Tenemos que hablar.

Al parecer, Randy no ha venido contigo esta vez.

Quiso venir, pero ten&#237;a que trabajar en la tienda de buceo. Desde nuestro regreso, no ha dejado de hablar de ti y le ha ense&#241;ado el v&#237;deo a todos sus amigos. Realmente ya tienes un activo club de fans en Nevada.

Ella baj&#243; la cabeza.

Me alegra o&#237;r eso. Cuando vuelvas, por favor, dile lo mucho que me gust&#243; conocerlo.

Luego, con un curioso tono de voz, le pregunt&#243;:

&#191;C&#243;mo me has encontrado?

Tengo mis fuentes. Bud Atkins, un investigador privado y buen amigo, te ha seguido la pista.

Eso hizo que a ella se le ocurrieran unos cuantos pensamientos m&#225;s.

&#191;Significa eso que conoces la marca de dent&#237;frico que uso?

Las informaciones de esa clase prefiero descubrirlas por m&#237; mismo.

Lindsay no hab&#237;a querido que su pregunta sonara provocativa. La hab&#237;a pillado completamente desprevenida, confundi&#233;ndola hasta el punto de que ya no sab&#237;a lo que dec&#237;a.

Tengo que ir en el autob&#250;s Hasta nuestro club con los chicos.

Te seguir&#233;.

Lindsay se qued&#243; alucinada, incapaz de creerse que Andrew Cordell hubiera venido desde Nevada s&#243;lo para hablar con ella. El hombre m&#225;s importante del estado de Nevada lo hab&#237;a dejado todo para ir a verla en esa competici&#243;n de nataci&#243;n.

Y ella hab&#237;a pensado que no lo iba a volver a ver.

La competici&#243;n pareci&#243; durar toda una eternidad y, a pesar de que estaba contenta porque su equipo consigui&#243; la mayor&#237;a de los primeros puestos, aquello no terminaba nunca para ella. Cada minuto all&#237; era uno perdido de estar con Andrew. Un tiempo que necesitaba para explicarle su comportamiento esa noche.

Cuando terminaron por fin, se levant&#243; y le dijo:

Te ver&#233; en Bel Air dentro de unos veinte minutos.

Date prisa.

Algo en su tono de voz la hizo apresurarse por entre la multitud. Estaba claro que, antes de que terminara el d&#237;a, todo el mundo, tanto en Bel Air como en Culver City, sabr&#237;a que el Gobernador Cordell hab&#237;a ido a verla. Y eso desatar&#237;a los inevitables cotilleos.

La siguiente media hora pas&#243; a toda velocidad. En el autob&#250;s, los chicos, excitados por su victoria, no tardaron en ver las dos limusinas negras que los segu&#237;an y empezaron a gritar y dar saltos.

Pronto todos estuvieron asomados a las ventanillas traseras y la visita de Andrew fue el &#250;nico tema de conversaci&#243;n. Cuando Cindy Lou dijo que era el hombre de los peri&#243;dicos, empezaron a acosarla a preguntas.

Por fin llegaron al club y los chicos salieron en tromba del autob&#250;s. Cuando todos se hubieron ido, ella se dirigi&#243; al cuarto de ba&#241;o para echarse una mirada al espejo.

Llevaba el cabello recogido con su habitual trenza y decidi&#243; que no estaba demasiado mal. Se pint&#243; un poco los labios, arregl&#243; la camiseta y sali&#243; de all&#237;.

Una vez fuera del club, Andrew la estaba esperando cerca de la limusina, charlando con uno de sus hombres, pero cuando la vio a ella cort&#243; la conversaci&#243;n. Le abri&#243; inmediatamente la puerta trasera y la ayud&#243; a entrar.

Por fin -murmur&#243; antes de entrar &#233;l tambi&#233;n y cerrar luego la puerta.

De camino al aeropuerto &#233;l le dio algunas instrucciones a los hombres que iban delante y se puso c&#243;modo. El impulso que ella sinti&#243; entonces de tocarlo fue tan tremendo que tuvo que apartar la mirada y agarrarse a la puerta.

Cuando ya no pudo soportar el suspense por m&#225;s tiempo, le pregunt&#243;:

&#191;Por qu&#233; no me has llamado antes?

Porque quer&#237;a ver tu primera reacci&#243;n por m&#237; mismo.

Lindsay se mir&#243; las manos. Durante esos primeros segundos en la piscina, su alegr&#237;a por verlo de nuevo hab&#237;a sido evidente para todos los que la rodeaban. Sin duda, &#233;l conoc&#237;a ahora sus sentimientos.

No quise irme de Nassau -dijo &#233;l-. Y tambi&#233;n s&#233; ahora que t&#250; tampoco quer&#237;as que lo hiciera.

Ella se mordi&#243; el labio inferior mientras pensaba qu&#233; decir.

No, no quer&#237;a -confes&#243;-. Pero tu vida est&#225; dictada por las exigencias de tu trabajo. Y has elegido ese trabajo en particular por propia voluntad. Porque te gusta, &#191;no es as&#237;?

Por fin lo mir&#243; y se qued&#243; sorprendida por la dureza de su expresi&#243;n.

&#191;Es mi trabajo lo que no te gusta de m&#237;, Lindsay?

Ella baj&#243; de nuevo la mirada y dijo:

Aplaudo lo que haces. Es la falta de intimidad y anonimato lo que encuentro desagradable. Y los controles y restricciones que tienes impuestos t&#250; y tu familia. Me pongo nerviosa s&#243;lo con pensarlo.

El pens&#243; en esas palabras por unos momentos.

S&#243;lo has visto lo que es mi vida en p&#250;blico.

&#191;Es distinta en la mansi&#243;n del gobernador?

&#191;Te gustar&#237;a averiguarlo?

Ella lo mir&#243;, sorprendida.

&#191;Qu&#233; quieres decir?

Te estoy invitando a venir a Carson City como mi hu&#233;sped durante unas cuantas semanas en julio.

Esa invitaci&#243;n era lo &#250;ltimo que ella se hab&#237;a esperado.

Por si te preocupa el que sea propio o no, el Gobernador Stevens y su esposa e hijas estar&#225;n tambi&#233;n. He procurado no tener nada que hacer en esa temporada para poder estar tranquilo con Randy y tener unas vacaciones en casa, para variar. Iremos a montar a caballo al Circle Q, el rancho de mi cu&#241;ado, y acamparemos en Hidden Lake, mi lugar favorito. Te encantar&#225;.

&#161;De eso no ten&#237;a ni la menor duda! De repente todo se estaba moviendo demasiado deprisa.

Es muy generoso por tu parte, pero yo No creo que sea una buena idea.

No te soy indiferente -murmur&#243; &#233;l-. Lo he descubierto en la piscina. Tambi&#233;n s&#233; que no hay otro hombre en tu vida. As&#237; que he de sacar la conclusi&#243;n de que el que sea gobernador te asusta de alguna manera. Pero no te olvides de que soy un hombre, Lindsay, y de que tengo una vida privada, aparte de la p&#250;blica.

Pero nunca est&#225;s sin tus guardaespaldas.

Andrew suspir&#243; profundamente.

Esto es una iron&#237;a. La mayor&#237;a de las mujeres que conozco parecen considerar eso como algo definitivamente atractivo. Pero bueno, se me olvidaba que eres una sirena.

Ella se agit&#243; inc&#243;moda en su asiento. Probablemente fuera algo anormal lo poco que le gustaba semejante protecci&#243;n o el verse seguida y vigilada siempre. La menci&#243;n de otras mujeres la afect&#243; m&#225;s todav&#237;a.

Yo sab&#237;a lo de la enfermedad de Wendy cuando me cas&#233; con ella, as&#237; que jur&#233; que, si sal&#237;a elegido gobernador, ella nunca sufrir&#237;a por ello. Por lo que s&#233;, tuvo toda la intimidad que quiso y nunca tuvo motivos para quejarse de eso. De hecho, se sent&#237;a lo suficientemente c&#243;moda como para trabajar en algunas causas que eran importantes para ambos. Desafortunadamente, su enfermedad la venci&#243; antes de que las viera salir adelante.

Andrew Me conmueve que me conf&#237;es algo tan doloroso y personal, pero no lo comprendes.

Entonces, ay&#250;dame a hacerlo.

Ella respir&#243; profundamente y le dijo:

Ten&#237;as raz&#243;n en Nassau cuando dijiste que yo sent&#237;a la atracci&#243;n entre nosotros. Admito que estoy contenta de verte. Pero por mucho que me gustar&#237;a aceptar tu invitaci&#243;n, no puedo hacerlo. No cuando mi carrera como bi&#243;loga marina me va a apartar de tu cercan&#237;a y no cuando una relaci&#243;n seria entre nosotros no es posible.

Lindsay respir&#243; profundamente otra vez antes de continuar.

Ir a tu casa s&#243;lo complicar&#237;a las cosas y me niego a hacerle da&#241;o a Randy. Es mejor no empezar lo que no podemos terminar.

Esa era la verdad. No toda la verdad, pero no quer&#237;a hablar del resto.

Una tensi&#243;n insoportable llen&#243; la limusina.

No creo que nuestros trabajos tengan nada que ver con tu miedo a tener una relaci&#243;n conmigo. Pero dado que no puedes o no quieres decirme lo que te guardas, parece que no hay nada m&#225;s que decir. Hemos llegado al aeropuerto. Cuando haya salido del coche nunca m&#225;s tendr&#225;s que temer que te vuelva a molestar.

Ahora te has enfadado conmigo.

Eso no sirve ni para empezar.

Lindsay se estremeci&#243;. Todo parec&#237;a tan falto de esperanza. Se estaba se hab&#237;a enamorado de &#233;l, pero no pod&#237;a soportar esa clase de vida. Y no pod&#237;a rendir su duramente ganada independencia ni sus sue&#241;os de futuro. La &#250;nica soluci&#243;n ser&#237;a tener un breve ligue con &#233;l, algo que no quer&#237;a ni pensar, ni con &#233;l ni con cualquier otro hombre. Para ella el amor significaba permanencia y un compromiso completo. Adem&#225;s, Andrew Cordell no era de la clase de hombre que una mujer pudiera olvidar. Una vez se met&#237;a debajo de la piel, se quedaba all&#237; para siempre. Cielo Santo, ya lo hab&#237;a hecho con ella, &#191;para qu&#233; mentirse a s&#237; misma?

Estaba tan enfrascada en sus pensamientos que no se dio cuenta de que la limusina se hab&#237;a detenido delante de la terminal del aeropuerto. Andrew estaba fuera del coche y dispuesto a marcharse. Se inclin&#243; hacia ella con un rostro completamente inexpresivo.

La naturaleza humana es algo extra&#241;o. Yo hubiera jurado que algo extraordinario sucedi&#243; cuando conoc&#237; a cierta sirena. Pero parece que mi sirena era pura fantas&#237;a, despu&#233;s de todo.

&#161;Espera! Andrew -grit&#243;.

Pero la puerta ya se hab&#237;a cerrado y &#233;l hab&#237;a desaparecido entre la multitud, rodeado por sus guardaespaldas.

El conductor debi&#243; o&#237;rla porque se volvi&#243; y abri&#243; el cristal de separaci&#243;n.

&#191;Quiere que lo llame, se&#241;orita Marshall?

Avergonzada porque alguien hubiera sido testigo de su estallido emocional, dijo:

No, no era importante, gracias.

El hombre pareci&#243; como si no la creyese, pero asinti&#243; y arranc&#243; el coche, apart&#225;ndola m&#225;s y m&#225;s del hombre del que se hab&#237;a enamorado. El hombre que pod&#237;a romper sus defensas m&#225;s deprisa de lo que ella las pod&#237;a construir. Lindsay apoy&#243; la cara en las manos. &#191;Qu&#233; hab&#237;a hecho?


&#191;Pap&#225;?

Andrew se encogi&#243; cuando oy&#243; la voz de su hijo en el pasillo. Hab&#237;a esperado poder evitar las preguntas de Randy hasta que se hubiera sobrepuesto al rechazo de Lindsay y a lo que era m&#225;s doloroso, a lo que ella no le hab&#237;a dicho.

El discurso que hab&#237;a dado en el banquete y casi toda la velada era un espacio en blanco en su mente. Incluso apenas recordaba haber comido.

Pasa -dijo mientras se quitaba la chaqueta del esmoquin.

Randy entr&#243; a toda prisa en el dormitorio, pero la sonrisa de su rostro se esfum&#243; cuando Andrew le pregunt&#243; c&#243;mo le hab&#237;a ido el trabajo.

Algo ha ido mal, &#191;no?

Las miradas de los dos se encontraron.

Podemos decir que s&#237;.

&#191;Qu&#233; ha pasado? &#191;Es qu&#233; no la has podido encontrar o algo as&#237;?

Algo as&#237;.

&#191;No se alegr&#243; de verte?

Andrew, recordaba perfectamente la forma en que le brillaron los ojos a Lindsay cuando gir&#243; la cabeza y lo descubri&#243; all&#237;.

Sinti&#243; lo mismo que yo.

&#191;Pero?

Tiene miedo.

Cre&#237;a que ya lo hab&#237;a superado -dijo Randy mientras lo ayudaba a desvestirse.

No quiero decir que tenga miedo de m&#237;. Por alguna raz&#243;n, tiene aversi&#243;n a una vida tan destacada p&#250;blicamente como la m&#237;a.

Supongo que te referir&#225;s a los guardaespaldas y todo lo dem&#225;s.

Andrew se quit&#243; la camisa.

Eso es parte del asunto. Bueno, ya no importa, Randy, porque no la voy a volver a ver.

&#191;Quieres decir que ni siquiera se va a pensar venir aqu&#237; a pasar las vacaciones? &#191;Le contaste nuestros planes?

Ya s&#233; que t&#250; no puedes comprender el que alguien renuncie a la oportunidad de acampar en Hidden Lake -brome&#243; Andrew mientras colgaba el esmoquin en el armario-, pero parece ser que nuestra sirena prefiere nadar en sus propias aguas.

Randy mir&#243; compasivamente a su padre.

Lo siento, pap&#225;. Esperaba que

Y yo -respondi&#243; Andrew, sorprendido por el dolor que estaba sintiendo-. Pero la chica no est&#225; interesada y lo ha dejado muy claro en varias ocasiones. Era parte de nuestras vacaciones so&#241;adas. Ahora ya ha pasado Escucha, estoy agotado. &#191;Y t&#250;?

S&#237;. Estoy m&#225;s que listo para meterme en la cama.

No tan deprisa -dijo Andrew abrazando a su hijo-. Siempre me siento mejor despu&#233;s de hablar contigo.

Y yo igual. Si te sirve de consuelo, recuerda que hay otros peces en el mar. Por lo menos eso es lo que me dijiste t&#250; a m&#237; cuando Allison me dej&#243; tirado.

Es un pobre consuelo, ahora me doy cuenta -respondi&#243; Andrew deseando creer en el viejo refr&#225;n-. Buenas noches, Randy.

Te ver&#233; por la ma&#241;ana, pap&#225;.

Sabiendo que iba a ser una larga noche, Andrew tom&#243; su portafolio con los datos en los que estaba trabajando. Estaba tratando de reducir el d&#233;ficit de los presupuestos del estado, su prioridad principal; esa noche atac&#243; las cifras con m&#225;s vehemencia de la habitual. Pero la concentraci&#243;n le dur&#243; menos de un par de minutos, y finalmente se rindi&#243; y tir&#243; los papeles al suelo, disgustado.

Despu&#233;s de la muerte de Wendy, se hab&#237;a metido de lleno en el trabajo para olvidarse del dolor. Pero, al parecer, esa cura no le serv&#237;a ahora. Tal vez porque Lindsay Marshall estaba mucho m&#225;s viva. Lo &#250;nico que ten&#237;a que hacer era levantar el tel&#233;fono para o&#237;r su voz.

La tentaci&#243;n le atac&#243; tan fuertemente que se levant&#243; y se meti&#243; en la ducha.



Cap&#237;tulo 7

Tan pronto como Lindsay vio a Nate acercarse, se levant&#243; de la silla donde hab&#237;a estado haciendo de socorrista durante las &#250;ltimas dos horas, aliviada de que la relevaran. La falta de sue&#241;o, combinada con el calor opresivo, le hab&#237;an proporcionado un dolor de cabeza que estaba empeorando a cada momento. Si no se iba a su casa y se met&#237;a en la cama se iba a poner mucho peor.

Hay alguien esper&#225;ndote en la oficina -dijo Nate sacando m&#250;sculo.

Aunque sab&#237;a que no pod&#237;a ser Andrew, el coraz&#243;n se le aceler&#243; y casi corri&#243; hacia la oficina. Cada vez que pensaba en la forma en que lo hab&#237;a dejado ir el d&#237;a anterior, sin decirle la verdad, el dolor se intensificaba.

Nate dijo entonces en voz suficientemente alta como para que todo el mundo lo oyera:

&#161;No es tu amigo el gobernador!

Cuando vio a Beth, Lindsay la abraz&#243;.

&#161;No sabes lo contenta que estoy de verte!

A mam&#225; le lleg&#243; la noticia de que Andrew Cordell estuvo ayer en la competici&#243;n. Luego la llamaron tus padres, absolutamente fren&#233;ticos porque no se f&#237;an de &#233;l y no pod&#237;an ponerse en contacto contigo. Quer&#237;an saber qu&#233; estaba pasando y mam&#225; les dijo que me llamar&#237;a para averiguar lo que pudiera y se lo contar&#237;a.

Siento que te hayan metido en esto, Beth, pero no puedo enfrentarme a ellos hasta que no me haya aclarado yo misma.

Eso es lo que me imagin&#233;. Dado que no has contestado a ninguna de mis llamadas, le dije a mi jefe que ten&#237;a una emergencia y he salido antes del trabajo esperando encontrarte. Nunca pens&#233; que te pudiera decir esto, pero tienes un aspecto horrible. &#191;Qu&#233; te pasa? Pens&#233; que te mor&#237;as de ganas de saber algo de ese hombre.

Oh, Beth

Pero no pudo continuar porque se le saltaron las l&#225;grimas.

&#191;Puedes acompa&#241;arme a casa?

Es por eso por lo que estoy aqu&#237;. Vamos, te seguir&#233; con el coche.

Cuando llegaron al apartamento de Lindsay en Santa M&#243;nica, y, despu&#233;s de tomarse un par de aspirinas, se desfog&#243; con su amiga.

&#191;Te das cuenta de que ni siquiera puede ir al cuarto de ba&#241;o sin que lo siga un guardaespaldas?

&#191;Y qu&#233; tiene eso que ver con lo que sientes por ese hombre? &#191;O es que ya te ha hecho alguna proposici&#243;n y no me lo est&#225;s diciendo? -le pregunt&#243; Beth.

Lindsay evit&#243; su mirada.

Ni siquiera me ha besado.

Pero te gustar&#237;a que lo hiciera. &#191;Qu&#233; pasa? &#191;Tienes miedo de que te vuelvas de piedra si te toca?

Lindsay sonri&#243; detr&#225;s de las l&#225;grimas.

Tengo miedo de querer que nunca deje de hacerlo. Eso lo digo con toda sinceridad.

Es un principio. Sobre todo cuando nunca antes te he visto actuar de esta forma por un hombre. No te olvides de que nos conocemos desde hace mucho.

La sonrisa de Lindsay se esfum&#243;.

No he olvidado nada, sobre todo ese per&#237;odo de tiempo en que tu madre y t&#250; tuvisteis que vivir rodeadas de guardaespaldas noche y d&#237;a.

Lindsay Est&#225;s tratando de relacionar dos situaciones que son completamente diferentes. Mam&#225; estaba siendo acosada por un lun&#225;tico. Ten&#237;amos miedo y necesit&#225;bamos ayuda. Pero Andrew Cordell no tiene miedo. De otra forma no habr&#237;a elegido ser pol&#237;tico. Tener guardaespaldas para &#233;l es una medida preventiva. Incluso pueden venir bien para hacerle a una la vida m&#225;s f&#225;cil. &#191;Te enfadaste con Jake y Fernando?

No. Por supuesto que no. Pero sab&#237;a que su presencia era algo temporal. Si pensara que tuviera que pasarme la vida de esa manera, no lo podr&#237;a soportar. Cada movimiento que hagas tiene que ser planeado. No se puede hacer nada espont&#225;neamente.

&#191;Te refieres a bucear al amanecer en busca de tiburones si te apetece?

Lindsay mir&#243; a su amiga.

&#191;Qu&#233; tienen que ver los tiburones con todo esto?

No lo s&#233;. D&#237;melo t&#250;. &#191;Se te ha ocurrido alguna vez que elegir un trabajo de riesgo puede ser un signo de rebeli&#243;n contra lo que tus padres te hicieron? &#191;No estar&#225;s castigando inconscientemente a Andrew por los errores de tus padres?

Pareces una psiquiatra.

Beth se puso en pie entonces.

No se necesita una titulaci&#243;n m&#233;dica para imaginarse lo que te pasa por la cabeza, Lindsay. Si yo estuviera en tu lugar, me echar&#237;a un buen vistazo a m&#237; misma. Los miedos de tus padres espantaron a todos tus novios. Pero ahora eres una adulta, responsable de tu propia vida. Ser&#237;a algo tr&#225;gico si te permitieras a ti misma ser manipulada por las acciones de tus padres y perdieras a Andrew sin luchar siquiera.

Lindsay cerr&#243; los ojos fuertemente.

Nunca ha sido m&#237;o, as&#237; que no lo puedo perder.

No importa lo que pienses. Una de mis normas es que nunca es demasiado tarde para arreglar un da&#241;o. &#201;l no sacar&#237;a tiempo de sus asuntos importantes y se vendr&#237;a a California por un par de horas s&#243;lo porque te haya tomado cari&#241;o. Le importas. Ha sufrido incluso humillaciones por conocerte, Lindsay. Y aun as&#237;, apareci&#243; ayer en la piscina. Para sufrir otro rechazo por tu parte.

No digas nada m&#225;s -dijo Lindsay con la voz alterada-. Me siento peor con cada palabra que me dices.

Muy bien. Cuento con que te sientas tan mal que hagas algo al respecto. Pero me imagino que vas a tener que desarrollar un plan de lo m&#225;s espectacular para atraerlo. Si es eso lo que quieres, claro.

Lindsay se retorci&#243; las manos.

Lo deseo, pero quiero que las cosas sigan sin ser complicadas y eso no es posible. &#201;l no es un hombre normal y corriente y, con el tiempo, me temo que quiera cosas de m&#237; que yo puedo no querer o poder hacer. Terminaremos peleando. Como me peleaba con mis padres.

Ahora nos estamos acercando a la verdad. Lo que me est&#225;s diciendo es que Andrew Cordell te ha pedido cosas poco razonables, como tus padres, &#191;no?

Bueno, s&#237; no. No exactamente. Pero

&#161;Pero nada! Cielo Santo. &#161;Dale una oportunidad al hombre! -grit&#243; Beth y en ese momento son&#243; el tel&#233;fono.

Lindsay fue a contestar a la cocina, deseando que fuera Andrew el que llamaba. Beth la sigui&#243;. Pero no, era su padre.

Beth le dijo entonces al o&#237;do:

Voy a casa de mi madre. Ll&#225;mame m&#225;s tarde y charlaremos un rato m&#225;s. Y, por Dios, no le cierres las puertas de tu vida a ese hombre. Por lo menos dale una oportunidad, a no ser que est&#233;s dispuesta a vivir con las consecuencias.

Lindsay le dio un abrazo y m&#225;s calmada de lo que hab&#237;a estado antes, se dispuso a hablar con sus padres.

Les cont&#243; lo de la visita de Andrew el d&#237;a anterior, trat&#243; de tranquilizarlos y, despu&#233;s de prometerles que les har&#237;a una visita un d&#237;a de esos, se despidi&#243;. Cuando colg&#243;, tuvo la tentaci&#243;n de llamar a informaci&#243;n para preguntar el n&#250;mero de la casa del gobernador en Carson City, pero tuvo miedo de que &#233;l la fuera a rechazar.

Otra alternativa era escribirle una carta, pero eso le pareci&#243; demasiado impersonal. S&#243;lo le quedaba una soluci&#243;n, ir a Carson City y verlo en persona.

&#191;No fue eso lo que &#233;l hab&#237;a hecho el d&#237;a anterior con ella? &#191;No lo hab&#237;a hecho porque quer&#237;a ver la reacci&#243;n que produc&#237;a en ella su presencia?

Ten&#237;a su d&#237;a libre al d&#237;a siguiente, y el siguiente era el Cuatro de Julio, la fiesta nacional. Ten&#237;a dos d&#237;as para ir en coche. &#191;Estar&#237;a &#233;l en la ciudad? Sab&#237;a que pasaba todo su tiempo libre en el rancho de su cu&#241;ado con Randy. Tal vez la madre de Beth conociera a alguien en Nevada y pudiera averiguar algo acerca de d&#243;nde estar&#237;a &#233;l, sin levantar sospechas.


Andrew y Randy estaban en medio del desfile con que se celebraba la independencia del pa&#237;s, rodeados por todas las dem&#225;s personalidades del estado. Iban montados en una carreta como las de los pioneros, tirada por los caballos del rancho. Andrew se ajust&#243; su Stetson y mir&#243; a su hijo y a Troy, que iban a su lado en el pescante, antes de echar a andar los caballos.

Debe de estar todo Carson City aqu&#237;, viendo el desfile -dijo Troy entre el tumulto.

Cada pocos metros alguien llamaba a Andrew por su nombre y &#233;l les gritaba algo apropiado, ri&#233;ndose alegremente.

Se supon&#237;a que ese era uno de los deberes m&#225;s placenteros de un gobernador, pero estaba de lo m&#225;s deprimido desde su vuelta de Los Angeles. El poco tiempo que hab&#237;a pasado con Lindsay hab&#237;a creado un vac&#237;o en su interior que nada parec&#237;a llenar.

Randy le estaba ofreciendo todo su amor y apoyo, lo que estaba cimentando m&#225;s a&#250;n su relaci&#243;n. Sin su hijo, Andrew no se pod&#237;a imaginar que la vida tuviese sentido.

Ahora que Troy era parte de la familia y los iba a visitar con frecuencia, la mansi&#243;n parec&#237;a m&#225;s llena de vida y Andrew descubri&#243; que le gustaba que el hermano de Alex anduviera por all&#237; y le hab&#237;a tomado cari&#241;o al chico. En esos d&#237;as, incluso se estaba quedando en su casa mientras su hermana estaba en el hospital con su hijo, Zackery Sean Quinn IV.

Hey, vosotros dos. Antes de ir al rancho a hacer el picnic de esta tarde, vamos a pasar por el hospital para ver c&#243;mo lo lleva el peque&#241;o Sean.

&#161;Est&#225; perfectamente! -dijo Troy sonriendo-. Zack cree que se parece al abuelo Quinn y Alex jura que es la viva imagen de nuestro padre.

Y t&#250;, &#191;qu&#233; opinas?

Creo que tiene un aspecto divertido. Tiene pelo por todas partes y la cara abotargada.

Todos tienen el mismo aspecto cuando son reci&#233;n nacidos. Tendr&#237;as que haber visto a Randy -brome&#243; Andrew esperando incordiar a su hijo.

Pero Randy no estaba prestando atenci&#243;n.

Pap&#225;

El serio tono de voz de Randy alert&#243; a Andrew.

&#191;Qu&#233; pasa?

Su mirada busc&#243; inmediatamente a los hombres de seguridad que hab&#237;a entre la multitud. Se prepar&#243; para defender a Randy y a Troy si era necesario.

Demonios, creo que es Lindsay. Mira a la izquierda, al lado de ese payaso.

Troy silb&#243;.

Esa tiene que ser la sirena. Nadie m&#225;s en el mundo puede tener un cabello como ese.

Andrew busc&#243; entre la multitud con la mirada y la vio. Llevaba pantalones vaqueros, camisa vaquera y un sombrero de vaquero, todo a juego. El coraz&#243;n empez&#243; a latirle fuertemente.

Y t&#250; te cre&#237;as que hab&#237;a terminado -susurr&#243; Randy.

Voy a hablar con ella antes de que se ponga nerviosa y salga corriendo.

Sin pensar d&#243;nde estaba o lo que la gente pudiera decir y mucho menos en los problemas que les iba a proporcionar a los guardaespaldas, le pas&#243; las riendas a Randy.

Sigue t&#250;. Lindsay y yo os alcanzaremos luego.

No va a huir de ti, pap&#225;. No cuando ha venido hasta aqu&#237;.

Bueno, no voy a arriesgarme.

Luego salt&#243; al suelo e, inmediatamente, sus guardaespaldas hicieron un c&#237;rculo a su alrededor.

&#191;Jefe? &#191;Qu&#233; pasa? -pregunt&#243; uno de ellos exasperado.

Andrew sigui&#243; andando, taconeando en el asfalto con sus botas de vaquero.

Lindsay Marshall. Est&#225; all&#237; a unos diez metros.

&#191;Por qu&#233; no deja que se la traigamos nosotros? Ser&#237;a mucho m&#225;s seguro.

Pero Andrew no pod&#237;a pensar, casi ni respiraba. Ahora estaba a s&#243;lo tres metros de ella. Ella por fin volvi&#243; su encantador rostro en su direcci&#243;n y sus miradas se encontraron. Esos brillantes ojos color lavanda lo transportaron de nuevo a las aguas del Caribe.

Cuando se acerc&#243; m&#225;s a&#250;n, vio como le lat&#237;a el pulso en la garganta. Su nerviosismo lo anim&#243; y despert&#243; sus instintos protectores.

Andrew -dijo ella meti&#233;ndose las manos en los bolsillos traseros del pantal&#243;n con un gesto instintivo-. No quer&#237;a crear otra escena. Pensaba seguirte por todo el camino y luego hablar contigo cuando terminara.

Entonces es una suerte que Randy te haya visto tan pronto. De esta forma no vas a tener que perder m&#225;s tiempo -dijo &#233;l mientras la tomaba de una mano.

&#191;A d&#243;nde me llevas?

Primero, vas a venir con nosotros en la carreta, con mi familia, hasta que termine el desfile. Y, despu&#233;s de eso, encontrar&#233; la manera de llevarte a alguna parte donde podamos estar completamente solos por un rato. No me digas cuanto tiempo te puedes quedar. Todav&#237;a no. No quiero romper el encantamiento.

Cuando llegaron al lado de la carreta, Andrew la ayud&#243; a subir desde abajo y Randy tir&#243; de sus brazos.

A Andrew le cost&#243; hacer uso de toda su fuerza de voluntad para no tomarla en brazos y llev&#225;rsela inmediatamente a alg&#250;n sitio apartado.

&#161;Lindsay! -exclam&#243; Randy.

Hola, Randy.

Troy le hizo sitio y se instalaron los cuatro en el pescante.

&#191;Por qu&#233; no nos has dicho que ven&#237;as? &#161;Esto es magn&#237;fico! -exclam&#243; Randy.

Ha sido una decisi&#243;n de &#250;ltimo momento.

Bueno, nos has alegrado el d&#237;a. Te voy a presentar a Troy. Todav&#237;a no s&#233; qu&#233; clase de parientes somos, pero es el hermano de mi t&#237;a Alex. Se hizo mi t&#237;a cuando se cas&#243; con mi t&#237;o Zack.

Hola, Troy.

Hola -respondi&#243; Troy con una sonrisa tan amplia como la de Randy-.Llevo tiempo esperando conocer por fin a la famosa sirena. &#191;Cu&#225;ndo te vamos a ver en televisi&#243;n?

Los anuncios empiezan a emitirse en agosto.

Entonces Andrew dijo:

Estamos parando el desfile. Acomodaros todos, a ver si puedo manejar esta cosa.

Lo siento -murmur&#243; ella.

Andrew le pas&#243; entonces un brazo por la espalda, bajo el cabello, de forma que pudiera tenerla abrazada sin que nadie se diera cuenta.

Yo no.

Andrew pens&#243; que no pod&#237;a recordar la &#250;ltima vez que hab&#237;a sido as&#237; de feliz.

Durante el camino la prensa no par&#243; de hacerles fotos, pero gracias a la habilidad de Andrew sorteando las preguntas y la de sus guardaespaldas, no insistieron demasiado.

Poco despu&#233;s, Randy le pregunt&#243;:

&#191;Cu&#225;nto tiempo puedes quedarte, Lindsay?

Ella not&#243; sobre s&#237; la mirada de Andrew, esperando su respuesta.

He venido en coche, as&#237; que tendr&#233; que marcharme a eso de las seis de la tarde. Mis clases de nataci&#243;n empiezan ma&#241;ana a las ocho y media.

Entonces tienes tiempo de venir al rancho con nosotros despu&#233;s del desfile. Vamos a montar a caballo y a hacer una barbacoa con T&#237;o Zack y su amigo Miguel.

Troy dijo:

Tal vez tengas tiempo de nadar con nosotros y ense&#241;arme algunos ejercicios que pueda hacer con mi pierna. Nadie me va a dar el t&#237;tulo para bucear hasta que no la tenga m&#225;s fuerte. Andrew me ha ense&#241;ado unas im&#225;genes de esa ni&#241;a peque&#241;a a la que est&#225;s entrenando y pens&#233; que

Estar&#233; encantada de echarte una mano.

Chicos, tranquilos. Dejadla respirar.

Tal vez t&#250; debieras hacer caso de tu mismo consejo -brome&#243; Randy haciendo que Lindsay se ruborizara.

Pero Andrew no la solt&#243;. El punto donde la mano de &#233;l entraba en contacto con su cadera estaba como ardiendo. Nadie, menos los chicos, pod&#237;a ver lo que estaba haciendo y se estaba aprovechando a gusto de ello. Pero a ella no le importaba. En lo &#250;nico que pod&#237;a pensar era en estar a solas con &#233;l.

Entonces mir&#243; a Randy y le dijo:

Ser&#225; mejor que sep&#225;is que nunca he montado a caballo.

&#161;No fastidies! -exclamaron al un&#237;sono los dos chicos.

Me temo que estoy m&#225;s a gusto entre los peces que con los animales terrestres, as&#237; que no os ri&#225;is de m&#237; si me caigo de la silla a las primeras de cambio.

Estuvo a punto de contarles el da&#241;o en la columna vertebral que le hab&#237;a impedido practicar deporte durante toda su juventud, pero pens&#243; que no era ni el momento ni el lugar.

No lo har&#225;s. Conf&#237;a en m&#237; -intervino Troy-. Adem&#225;s, cualquiera que nade entre tiburones tiene que tener una buena coordinaci&#243;n.

Al o&#237;r la palabra tiburones, Lindsay sinti&#243; como Andrew la apretaba m&#225;s e, inmediatamente, se arrepinti&#243; de haber empezado esa conversaci&#243;n. Se hab&#237;a olvidado de lo sensible que era &#233;l a ese tema. Evidentemente, no quer&#237;a que su hijo siguiera con sus ideas de estudiar biolog&#237;a marina.

Cambi&#243; de conversaci&#243;n r&#225;pidamente y se&#241;al&#243; un gran cuervo de goma que flotaba en el aire.

&#191;Qu&#233; es eso?

La mascota de una de las emisoras de radio locales -murmur&#243; Andrew.

Pero ella no lo escuch&#243;, porque sus bocas estaban a muy poca distancia y no sab&#237;a si se iba a poder contener mucho m&#225;s tiempo. Necesitaba que Andrew la besara m&#225;s de lo que necesitaba respirar.

Durante el resto del desfile fueron los chicos los que llevaron el peso de la conversaci&#243;n, lo que no estaba nada mal, en opini&#243;n de Lindsay, ya que dudaba mucho de que ella fuera capaz de decir nada coherente.

Cuando llegaron al parque donde terminaba el desfile, su deseo por &#233;l se hab&#237;a transformado hasta en un dolor f&#237;sico. Le dol&#237;an hasta las palmas de las manos y no se atrevi&#243; a mirarlo cuando la ayud&#243; a bajar al suelo.

Lo siguiente que supo fue que &#233;l la condujo amablemente hasta la limusina que estaba aparcada a algunos metros.

Pero una vez que los cuatro estuvieron dentro, Andrew le quit&#243; la mano de la espalda y no trat&#243; de aproximarse a ella. Lindsay pens&#243; que sab&#237;a la raz&#243;n. Si sus emociones eran tan crudas como las de ella, era necesario poner una cierta distancia entre ellos delante de los chicos, por lo menos durante el viaje hasta el rancho.

&#191;D&#243;nde tienes aparcado tu coche? -le pregunt&#243; &#233;l.

Cerca del centro.

&#191;Tienes que recoger algo?

No.

Entonces &#233;l se dirigi&#243; a Randy y Troy.

&#191;Y vosotros? &#191;Ten&#233;is que volver a la mansi&#243;n por algo?

Los dos agitaron las cabezas y Randy dijo:

Si Lindsay va a ver el rancho, no deber&#237;amos perder m&#225;s tiempo aqu&#237;.

Podemos ir al hospital esta noche, despu&#233;s de que se marche -a&#241;adi&#243; Troy.

&#191;Hospital? -le pregunt&#243; ella a Andrew, pero &#233;l ya le estaba dando instrucciones al conductor.

Mi hermana tuvo un hijo ayer por la ma&#241;ana -le dijo Troy.

Debe ser muy excitante para ti.

S&#237;. Es divertido pensar que ya soy t&#237;o.

Luego se pusieron a hablar de la relaci&#243;n de parentesco de Randy con el reci&#233;n nacido y, hasta que llegaron a un peque&#241;o aeropuerto, estuvieron hablando animadamente de ello. Eso la ayud&#243; a resistir la tentaci&#243;n de arrojarse a los brazos de Andrew.

Lindsay estaba tan contenta de estar cerca del hombre que estaba sentado en el asiento del copiloto de la avioneta que casi no se dio cuenta del tiempo que pasaron volando hasta el rancho de los Quinn.



Cap&#237;tulo 8

Parece que Pete y los chicos ya han ido hacia el norte para unirse a la barbacoa -dijo Troy cuando los cuatro salieron de la furgoneta que los hab&#237;a llevado al rancho desde el aeropuerto y entraron en los establos-. Te dar&#233; a Cotton Candy, Lindsay. Zack dice que es la yegua m&#225;s amable del rancho y ser&#225; perfecta para tu primera monta.

Gracias, Troy.

Dado que Lindsay va a tardar un poco de tiempo en acostumbrarse a estar encima de un caballo, &#191;por qu&#233; no vais vosotros por delante? Yo la presentar&#233; a Cotton Candy y os alcanzaremos -dijo Andrew.

Ella se dio cuenta de la comunicaci&#243;n silenciosa que se produjo entre Randy y su padre.

Muy bien, pap&#225;. Nos veremos m&#225;s tarde. Vamos, Troy.

Despu&#233;s de que fueran a por sus caballos, Andrew se volvi&#243; hacia Lindsay con el rostro parcialmente cubierto por el ala del sombrero.

Espera aqu&#237; un momento mientras saco la silla del almac&#233;n.

De acuerdo -murmur&#243; ella, cada vez m&#225;s impaciente por estar a solas con &#233;l.

Una vez sola, Lindsay record&#243; lo que hab&#237;a podido averiguar de la familia Cordell en California. Sab&#237;a que hab&#237;an hecho dinero como ganaderos y que Andrew en particular se hab&#237;a hecho con una fortuna a base de inversiones que le hab&#237;an permitido hacer carrera pol&#237;tica sin tener que recurrir a las habituales donaciones de grupos de presi&#243;n.

Tambi&#233;n sab&#237;a que pod&#237;a haber dilapidado su fortuna como hac&#237;an muchas estrellas de cine y que, sin embargo, hab&#237;a sido un estudiante excelente e, incluso, hab&#237;a terminado sus estudios en Yale. Poco antes de terminarlos, se hab&#237;a casado con Wendie Quinn y hab&#237;an tenido un hijo. Nada de eso le hab&#237;a impedido terminar la carrera. Despu&#233;s hab&#237;a sido abogado en un bufete prestigioso para hacerse m&#225;s adelante fiscal del distrito.

Todo aquello provocaba su m&#225;s profunda admiraci&#243;n, ya que ahora estaba en su segundo mandato como gobernador del estado y no le sorprender&#237;a nada que terminara en Washington.

Al parecer, Andrew era un hombre de lo m&#225;s trabajador y dedicado, sinceramente comprometido con la direcci&#243;n del estado y ser&#237;a recordado mucho tiempo por sus conciudadanos.

Tambi&#233;n era un padre amante al que Randy adoraba. Vio lo cerca que estaban el uno del otro cuando estuvieron en las Bahamas. Randy se estaba haciendo un joven atractivo y responsable, y &#233;l, Troy y el peque&#241;o Sean recibir&#237;an una herencia a todos los niveles de la que podr&#237;an sentirse orgullosos y que, seguramente, se merecer&#237;an.

M&#225;s que nunca se maravill&#243; de la suerte que hab&#237;a tenido por conocer a un hombre como Andrew y tambi&#233;n por la temeridad de que hab&#237;a hecho gala al presentarse de aquella manera en el desfile sin avisar.

Gracias a Beth, que hab&#237;a llamado a la mansi&#243;n del gobernador, Lindsay hab&#237;a descubierto que Andrew iba a participar en ese desfile. Una vez supo d&#243;nde encontrarlo, no hab&#237;a necesitado de m&#225;s incentivos para irse a Nevada. Pero ahora que estaba all&#237;, estaba de lo m&#225;s nerviosa.

Entonces Troy y Randy salieron del establo con sus caballos, montaron y, despu&#233;s de despedirse, salieron al galope.

De repente, una mano apareci&#243; por encima de su hombro y cerr&#243; la puerta. Lindsay se dio la vuelta, sorprendida, y se encontr&#243; cara a cara con Andrew, qu&#233; se hab&#237;a, quitado el sombrero.

&#201;l apoy&#243; la otra mano al otro lado de su cabeza y la dej&#243; atrapada.

El calor producido por sus cuerpos fue demasiado para ella. Se apoy&#243; contra la puerta cerrada para no caerse al suelo, pero no deb&#237;a haberse preocupado, Andrew la sigui&#243; con su poderoso cuerpo hasta que estuvieron virtualmente pegados el uno al otro.

&#161;Andrew!

&#191;Tienes idea de lo que me ha costado evitar abrazarte delante de los chicos?

&#161;As&#237; que era por eso por lo que hab&#237;a evitado entrar en contacto con ella! &#161;Porque no confiaba en poder contenerse!

Espero que sea por esto por lo que has venido a Carson City, porque si no es as&#237;, ya es demasiado tarde -a&#241;adi&#243; &#233;l.

Luego baj&#243; la cabeza y cubri&#243; su boca con la de &#233;l con un ansia insoportable. Profundiz&#243; el beso e hizo explotar en ella un torbellino de sensaciones. Despert&#243; un ardiente deseo dentro de ella que elimin&#243; todas las inhibiciones que le pudieran quedar. Se sinti&#243; como si se estuviera ahogando y, de repente, saliera a la superficie y pudiera respirar.

Le pas&#243; los brazos por la cintura, apret&#225;ndose m&#225;s todav&#237;a contra &#233;l. Llevaba tanto tiempo deseando eso Realmente, desde que estuvieron juntos en esa habitaci&#243;n de detr&#225;s de la recepci&#243;n en el hotel de Nassau.

Eres preciosa, Lindsay. No me puedo creer que, por fin, est&#233;s en mis brazos.

De alguna manera, sus posiciones hab&#237;an cambiado. Esta vez &#233;l estaba de espaldas a la puerta. Intercambiaron un beso detr&#225;s de otro y, para ella, cada uno de ellos fue natural, inevitable. Se olvid&#243; de que, alguna vez, hab&#237;a tenido miedo de &#233;l.

Se apret&#243; contra &#233;l de una manera que nunca antes hab&#237;a deseado estando en brazos de otros hombres.

Te quiero -murmur&#243; &#233;l.

Y yo a ti.

Oy&#243; un gemido que se le escap&#243; a &#233;l. Luego Andrew se apart&#243; y la mir&#243; fijamente a los ojos.

Si te beso una vez m&#225;s, no voy a poder detenerme y terminaremos tirados sobre el heno, que es el &#250;ltimo lugar que tengo en mente para que estemos.

Lindsay movi&#243; la cabeza para aclar&#225;rsela. El deseo que &#233;l hab&#237;a despertado la imped&#237;a decir nada. Eso fue todo lo que pudo hacer para recuperar el control de s&#237; misma.

Me haces sentirme un adolescente enamorado en su primera relaci&#243;n apasionada. Tengo treinta y siete a&#241;os y dej&#233; el colegio hace ya mucho tiempo. Tengo un hijo ya mayor al que quiero y responsabilidades que no puedo evitar. Pero ahora mismo, no puedo pensar en otra cosa que no sea perderme en ti. &#191;Comprendes lo que te estoy diciendo? &#191;Lo que estoy sintiendo?

&#161;S&#237;! -dijo ella por fin.

&#191;Te das cuenta de me va a ser imposible comportarme estando t&#250; cerca de ahora en adelante? Ya se nos ha pasado de sobra la hora de la barbacoa y no me puede importar menos, porque no te quiero compartir con nadie m&#225;s.

Lindsay gimi&#243; porque sab&#237;a exactamente lo que quer&#237;a decir. Desde que se conocieron en las Bahamas, Andrew hab&#237;a sido en lo &#250;nico que hab&#237;a podido pensar y nada m&#225;s parec&#237;a tener importancia.

Tal vez no debiera haber venido. Lo &#250;nico que hago es irrumpir en tu vida.

Intentando pensar racionalmente, Lindsay se apart&#243; de sus brazos y se volvi&#243; para recoger su sombrero del suelo, pero Andrew la volvi&#243; a abrazar, esta vez por detr&#225;s. Sus manos empezaron a acariciarle el vientre cada vez con m&#225;s ansiedad.

De acuerdo, has irrumpido en mi vida, desde el primer momento en que te vi nadando con el vestido de sirena. &#191;C&#243;mo me las voy a poder arreglar para pasar las pr&#243;ximas horas, c&#243;mo voy a poder hablar inteligiblemente con mi familia y mis amigos, cuando mi cuerpo est&#225; pidiendo a gritos que haga el amor contigo? Y no me estoy refiriendo a darnos besos y acariciarnos. Te estoy hablando de hacer el amor en la intimidad de mi dormitorio, sin preocuparnos por el tiempo o las responsabilidades.

Yo me he estado preguntando lo mismo. Pero nunca podr&#237;a tener un ligue r&#225;pido contigo, Andrew, no importa lo mucho que quiera estar a tu lado.

&#201;l la hizo mirarlo.

Si esa hubiera sido mi intenci&#243;n, te habr&#237;a llevado a un motel cuando te fui a visitar a California. S&#233; que, tal vez, te habr&#237;a podido convencer.

S&#237;, probablemente lo habr&#237;as podido hacer -dijo ella nerviosamente-. Parece que yo tampoco tengo ning&#250;n control sobre mis emociones cuando estoy cerca de ti. Durante el desfile

Lindsay se call&#243;, pensando que era mejor que no dijera nada.

S&#243;lo hay una soluci&#243;n que parece que nos pueda servir. Y es no volver a vernos nunca m&#225;s.

La horrorizada reacci&#243;n de ella debi&#243; indicarle a &#233;l lo que quer&#237;a saber, ya que la abraz&#243; inmediatamente.

&#191;No te das cuenta de que he dicho eso s&#243;lo porque ten&#237;a que saber lo que sent&#237;as de verdad antes de pedirte que te cases conmigo?

Lindsay trag&#243; saliva y lo mir&#243;, pregunt&#225;ndose si s&#243;lo se hab&#237;a imaginado lo que le hab&#237;a dicho.

&#191;Por qu&#233; te sorprendes tanto? &#191;Te crees que fui a California s&#243;lo porque no ten&#237;a nada mejor que hacer?

Alucinada, ella susurr&#243;:

Apenas nos conocemos.

Te equivocas. Conocemos lo m&#225;s importante. Nos amamos. T&#250; me amas, si no, no habr&#237;as venido a verme hoy. Y yo te amo, mi evasiva sirena. Me has encantado y quiero hacerte mi esposa tan pronto como sea posible. Tenemos a&#241;os y a&#241;os para descubrir todo lo dem&#225;s. Mientras tanto, quiero meterme en la cama contigo todas las noches. Quiero tener m&#225;s hijos. Quiero vivir, Lindsay. Vivir de verdad. Pero s&#243;lo contigo.

Andrew

Ya es suficientemente malo pensar que alg&#250;n trit&#243;n desconocido pueda llamarte la atenci&#243;n y llevarte a su guarida submarina -susurr&#243; &#233;l-. Y me aterroriza que alg&#250;n brujo marino pueda venir a buscarte. Pero temo m&#225;s todav&#237;a que un tibur&#243;n cualquiera pueda decidir que t&#250; eres su cena y as&#237; te perder&#237;a para siempre. Me niego a dejar que eso suceda.

Lindsay segu&#237;a sin creerse que &#233;l le hubiera propuesto matrimonio de verdad.

Pero t&#250; eres el gobernador y necesitas una mujer

Shhh.

La hizo callar con un beso que dur&#243; hasta que los dos se quedaron sin respiraci&#243;n. Cuando se apartaron, le dijo:

Ahora vamos a ir a donde la barbacoa. Despu&#233;s de un rato volveremos a Carson City. Quiero que pases la noche en la mansi&#243;n con Randy y conmigo. Eso te dar&#225; la oportunidad de ver c&#243;mo vivimos.

Pero

A primera hora de la ma&#241;ana te meter&#233; en un avi&#243;n. Uno de mis hombres llevar&#225; de vuelta tu coche y te lo dejar&#225; en el aeropuerto de Los &#193;ngeles a tiempo para que llegues a tu trabajo en el club a las ocho y media.

Ella lo mir&#243;, como atontada.

No me digas que no, Lindsay. Nos debes a los dos el que aprendas todo lo que puedas de m&#237; mientras est&#225;s aqu&#237;.

Ten&#237;a raz&#243;n. Era por eso por lo que hab&#237;a ido all&#237;.

Asinti&#243; lentamente. En ese momento no quer&#237;a nada m&#225;s que seguir como estaba.

Gracias a Dios.

Luego &#233;l la bes&#243; una vez m&#225;s.

Despu&#233;s, Andrew se apart&#243; de nuevo y dijo:

Un segundo m&#225;s y no voy a poder dar ni un paso. Y mucho menos, subirme al caballo.

Ella se daba perfecta cuenta de lo que le estaba diciendo. Le costaba trabajo respirar y sent&#237;a las piernas como mermelada.

Yo no no sab&#237;a que pudiera ser as&#237;.

Lo que compartimos es algo tan precioso que poca gente lo ha experimentado de verdad, Lindsay.

Lindsay supo que era cierto. Hab&#237;a tenido varios novios y en el instituto se hab&#237;a enamorado de Greg, pero nunca hab&#237;an llegado a algo as&#237;. Nunca hab&#237;a querido meterse en la cama con &#233;l, ni mandar al infierno al mundo entero para satisfacer su ansia. Ahora se daba cuenta de que, si sus caricias la hubieran puesto as&#237;, habr&#237;a desafiado a sus padres y se habr&#237;a ido a pasar las vacaciones con &#233;l a la playa.

Se apart&#243; y recogi&#243; el sombrero del suelo. Luego, sin atreverse a mirarlo, le dijo:

Estoy lista. Lo que te pido es que no te r&#237;as de m&#237;. Me resulta f&#225;cil tener gracia en el agua, pero montar a caballo va a ser otra cosa muy distinta.

Ya no tienes la cola de sirena, as&#237; que no creo que vayas a tener muchos problemas. Salgamos a de aqu&#237; antes de que empecemos de nuevo.

Salieron del establo y se dirigieron al corral donde ya les estaban esperando sus caballos. Lindsay estuvo a punto de pedirle que volvieran dentro cuando vio a lo lejos a dos hombres montados. Sus guardaespaldas.

De repente, esa visi&#243;n le amarg&#243; el d&#237;a. Por un corto tiempo se hab&#237;a olvidado de ellos. Se hab&#237;a olvidado de todo porque se hab&#237;a visto envuelta por la tremenda atracci&#243;n que exist&#237;a entre ellos dos.

Olv&#237;date de que est&#225;n ah&#237; -le dijo &#233;l como ley&#233;ndole la mente.

Luego la ayud&#243; a montar en su yegua y a&#241;adi&#243;:

A no ser que nuestras vidas estuvieran amenazadas, nunca habr&#237;an entrado en el establo sin permiso.

Una vez que la hubo instalado sobre la silla, &#233;l mont&#243; su caballo y, despu&#233;s de colocarse bien el sombrero, le dijo:

Antes de que se te dispare la imaginaci&#243;n, vamos a dejar una cosa clara. Eres demasiado importante para m&#237;, as&#237; que no voy a saltar encima de ti a la primera ocasi&#243;n que se me presente. Todav&#237;a me quedan algunos escr&#250;pulos. Quiero hacerte mi esposa antes de tocarte de la forma en que me muero de ganas de hacerlo. Pero no te equivoques, cuando te transformes en mi esposa, haremos el amor en cualquier parte y momento que nos apetezca, y te prometo que el resto del mundo no nos importar&#225; nada.

Esas palabras la hicieron ruborizarse.

Lo &#250;nico que necesita tu montura es un leve taconazo en los ijares. Sujeta firmemente las riendas y as&#237; ella sabr&#225; que eres t&#250; la que mandas, pero dale riendas suficientes como para que pueda mover la cabeza.

Agradeciendo tener que concentrarse en otra cosa, adem&#225;s de la propuesta de matrimonio de Andrew, Lindsay hizo lo que le hab&#237;a dicho y solt&#243; una exclamaci&#243;n de sorpresa cuando la yegua empez&#243; a andar.

Lo est&#225;s haciendo bien. Ahora hazle dar una vuelta al corral para acostumbrarte a ella. Tira de la rienda hacia el lado que quieras hacerla ir.

Cuando completaron una vuelta completa, Lindsay ya hab&#237;a perdido parte de su nerviosismo, Andrew la sonri&#243; brillantemente de una forma que la hizo derretirse y su confianza aument&#243;. Por fin le dijo que estaba lista y se dirigieron juntos al camino.

Fascinada por lo que &#233;l empez&#243; a contarle acerca de los indios que, una vez, anduvieron por all&#237;, Lindsay no hizo caso del dolor en la parte baja de la espalda que hab&#237;a empezado a sentir cuando se mont&#243; en la yegua. Dio por hecho que aquello era algo natural porque nunca antes hab&#237;a montado a caballo, as&#237; que no le dijo nada a Andrew y sigui&#243; escuch&#225;ndolo.

Pronto abandonaron los campos cultivados y entraron en plena naturaleza salvaje. A lo lejos se ve&#237;an los bosques de pinos de las faldas de la majestuosa Sierra Nevada. Andrew sigui&#243; entonces la direcci&#243;n de su mirada.

Ya casi estamos. Creo que mi sirena ya ha desarrollado sus piernas y est&#225; lista para galopar. &#191;Quieres intentarlo?

Andrew parec&#237;a tan excitado como un escolar y, a pesar de que la espalda le dol&#237;a mucho m&#225;s que antes, no quiso desanimarlo.

&#191;Qu&#233; tengo que hacer?

Dale otro taconazo y s&#237;gueme. Mant&#233;n firmemente agarradas las riendas, pero sigue dej&#225;ndola mover la cabeza. Si quieres parar, simplemente tira de ellas.

Lindsay asinti&#243;, esperando que &#233;l no se diera cuenta de la dificultad con la que se estaba sentando en la silla.

&#161;Vamos!

Luego sali&#243; disparado como si saliera de una vieja pel&#237;cula del Oeste.

Ella apret&#243; los dientes e hizo lo que le hab&#237;a dicho. Entonces fue cuando sinti&#243; un fuerte calambre en las caderas que le recorri&#243; las piernas hacia abajo.

El grito que solt&#243; asust&#243; a la yegua, que sali&#243; como una bala. Cada vez que sus cascos tocaban el suelo, el dolor de Lindsay aumentaba.

Andrew ya hab&#237;a parado a su caballo y la estaba mirando. Cuando vio que la yegua estaba fuera de control, le dio un grito dici&#233;ndole que tirara de las riendas.

El dolor la hab&#237;a mareado y temi&#243; ponerse a vomitar. Las riendas se le escaparon y golpeaban el cuello de la yegua mientras ella se agarraba con toda su fuerza del pomo. Cada movimiento del animal le produc&#237;a oleadas de dolor. Trat&#243; de mantenerse de pie sobre los estribos, pero no ten&#237;a nada de sensibilidad en las piernas.

Entonces record&#243; lo que hab&#237;a sido despertarse despu&#233;s del accidente del autob&#250;s sin sentir nada por debajo de la cintura.

S&#243;lo entonces fue vagamente consciente de que Andrew se hab&#237;a acercado y sujetaba sus riendas hasta que la yegua se detuvo.

&#161;Lindsay! &#191;Qu&#233; te pasa?

Luego salt&#243; de la silla a la velocidad del rayo. Estaba p&#225;lido de miedo.

&#161;Andrew! -grit&#243; aterrorizada antes de que &#233;l sujetara su r&#237;gido cuerpo entre los brazo-. Andrew -logr&#243; repetir antes de desmayarse por completo.



Cap&#237;tulo 9

&#191;Pap&#225;?

Cuando oy&#243; la voz preocupada de Randy, Andrew levant&#243; la cabeza.

T&#237;o Zack nos ha mandado venir enseguida a Troy y a m&#237;. &#191;Qu&#233; ha pasado? &#191;Qu&#233; tiene Lindsay?

Andrew se puso en pie y abraz&#243; a su hijo.

Me alegro de que est&#233;s aqu&#237;. Va a pasar un poco de tiempo antes de que sepamos algo. Ahora est&#225; en rayos X.

Andrew volvi&#243; a sentarse y Randy se apoy&#243; en la pared.

T&#237;o Zack s&#243;lo nos ha dicho que se desmay&#243; y que t&#250; las has tra&#237;do al hospital en el helic&#243;ptero.

Me temo que no se puede decir mucho m&#225;s. Se hizo da&#241;o montando y las piernas se le han quedado sin sensibilidad.

Randy frunci&#243; el ce&#241;o.

&#191;Es algo serio, pap&#225;?

Espero que no. No deber&#237;a haberla convencido para que montara. Cuando nos dijo que esa iba a ser la primera vez que montaba, deber&#237;a haberme dado cuenta de que hab&#237;a una raz&#243;n.

&#191;Por qu&#233;? Conozco mucha gente m&#225;s mayor que ella que nunca han montado a caballo.

Despu&#233;s de hacer que la ingresaran, localic&#233; a Bud, que me encontr&#243; el n&#250;mero de tel&#233;fono de sus padres en Bel Air. Los llam&#233; para decirles que su hija estaba en el hospital y me han llamado de todo.

&#161;Est&#225;s de broma!

Ya me gustar&#237;a. Parece ser que, cuando Lindsay ten&#237;a once a&#241;os, tuvo un accidente de tr&#225;fico que casi le cost&#243; la vida y tuvo da&#241;os en la columna vertebral que la dej&#243; con las piernas paralizadas.

&#191;Lindsay?

Andrew asinti&#243;.

Ya lo s&#233;. Despu&#233;s de ver como nada es dif&#237;cil imagin&#225;rsela as&#237;. Tuvo que pasar por el quir&#243;fano varias veces y tard&#243; a&#241;os antes de poder caminar de nuevo. Tuvo que recibir clases en su casa durante casi toda su adolescencia. Lo de nadar demostr&#243; ser la mejor terapia y es por eso por lo que nada tan bien hoy en d&#237;a.

Demonios, &#191;crees que?

No lo digas.

Randy se le acerc&#243; y lo tom&#243; por los hombros.

No ha sido culpa tuya, pap&#225;. No importa lo que te hayan dicho sus padres.

Por supuesto que lo es. Deber&#237;a haberla dejado en paz desde el principio. Por mi ego&#237;sta deseo de conocerla, casi se ahog&#243;. Por mi negligencia, puede quedar paral&#237;tica de nuevo, &#161;posiblemente por el resto de su vida!

Randy mir&#243; duramente a su padre.

Nadie oblig&#243; a Lindsay a cenar con nosotros en la villa y nadie la oblig&#243; a venir hoy al desfile. Los accidentes ocurren y no se puede culpar a nadie.

Luego se produjo entre ellos un largo silencio.

Tienes raz&#243;n -dijo por fin Andrew-. Pero es imposible ser objetivo en un momento como este. Estoy enamorado de ella, Randy. Despu&#233;s de tu madre, no cre&#237;a que fuera a volver a pasar y, ciertamente, no tan r&#225;pidamente, pero as&#237; ha sido.

Lo s&#233;, porque lo he visto, y me alegro. Si quieres mi opini&#243;n, ella tambi&#233;n est&#225; enamorada de ti. Troy est&#225; de acuerdo. Dice que los dos est&#225;is actuando exactamente como t&#237;o Zack y t&#237;a Alex. Tampoco ellos se daban cuenta nunca de la presencia de los dem&#225;s cuando estaban juntos.

Quiero que seas el primero en saber que hoy le he pedido a Lindsay que se case conmigo.

Randy sonri&#243; brillantemente, borrando todos los miedos que Andrew pudiera haber tenido sobre la aceptaci&#243;n de aquello por parte de su hijo.

&#191;Por qu&#233; has tardado tanto?

La pregunta de Randy rompi&#243; algo de la tensi&#243;n existente y Andrew se ri&#243;.

Tienes que conocer el resto. No me ha dado una respuesta, y algo me dice que se va a negar, sobre todo despu&#233;s de este accidente.

&#161;Eso no tiene sentido! No cuando ella te ama.

Yo tampoco lo comprendo. Pero pretendo conseguir la verdad, sin importar el tiempo que tarde.

&#191;Jefe?

Andrew mir&#243; a uno de sus guardaespaldas, que se hab&#237;a asomado por la puerta.

&#191;Ya est&#225; de vuelta?

S&#237;. El m&#233;dico dice que ya la puede ver.

Buena suerte, pap&#225;. Estaremos esperando.

Andrew sali&#243; al corredor y se dirigi&#243; a la consulta donde hab&#237;an dejado a Lindsay al principio, pero esta vez ella estaba consciente.

Andrew

&#201;l se acerc&#243; inmediatamente a la camilla.

&#191;Te sigue doliendo?

No. Me han dado algo -dijo ella llorando de repente-. Perd&#243;name por haber organizado este espect&#225;culo. Lo &#250;nico que hago es herirte y avergonzarte. Ahora te he apartado de tu familia y he arruinado tu d&#237;a de fiesta.

No hay nada que perdonar. Te amo, Lindsay. Lo que quiero es que te pongas bien.

Ella apart&#243; la mirada.

Has estado maravilloso conmigo. No he querido estropear la excursi&#243;n. Pobre yegua, mis gritos debieron asustarla.

Andrew respir&#243; profundamente y dijo:

&#191;Por qu&#233; no me contaste lo de tu espalda?

Ella lo mir&#243; fijamente de nuevo.

&#191;C&#243;mo has sabido eso? Ah, s&#237;, tu investigador privado. Debe ser bueno.

No, me lo han dicho tus padres.

Lindsay se puso p&#225;lida y &#233;l supo inmediatamente que algo iba mal.

&#191;Has hablado con ellos?

Naturalmente. Los llam&#233; tan pronto como te metieron en urgencias.

&#191;Por qu&#233;? -dijo ella pareciendo aterrorizada.

Porque son tu familia. Ten&#237;an que saber que su hija estaba en el hospital. Les promet&#237; que los llamar&#237;a de nuevo tan pronto como supiera c&#243;mo estabas.

Ella gimi&#243; entonces.

No deber&#237;as haberlo hecho. &#161;No ten&#237;as derecho! Tengo veintisiete a&#241;os y no necesito que ni t&#250; ni nadie se preocupe por m&#237;, se entrometa en mi vida y tome decisiones por m&#237;. &#161;Ya no soy una ni&#241;a!

Andrew se sinti&#243; como si le hubieran dado un pu&#241;etazo en el est&#243;mago. Pero no estaba dispuesto a dejar aquello, porque ten&#237;a la idea de que se estaba acercando cada vez m&#225;s a la verdad sobre los inexplicables miedos de ella.

&#191;Es eso lo que crees que he estado haciendo? &#191;Tratar de controlarte?

Lo hiciste cuando me pusiste guardaespaldas y me cambiaste de habitaci&#243;n. Lo haces con Randy

Intrigado, &#233;l le dijo:

&#191;S&#237;? &#191;Qu&#233; pasa con mi hijo?

No no deber&#237;a haber dicho nada. No es cosa m&#237;a -dijo ella apartando el rostro una vez m&#225;s.

Estoy haciendo que lo sea. Dime lo que estoy haciendo con Randy. Por favor, Lindsay. Es importante para m&#237;. Ay&#250;dame a comprender lo que te pasa.

Las l&#225;grimas se escaparon de sus p&#225;rpados.

Cuando Randy descubri&#243; que yo voy a estudiar a los tiburones le encant&#243; la idea y dijo que eso era lo que le gustar&#237;a hacer a &#233;l. Y t&#250; cambiaste inmediatamente de conversaci&#243;n.

Eso es cierto. Los tiburones son peligrosos y pensar en lo que le pueden hacer a cualquiera no me resulta particularmente agradable.

Pero si Randy ha llegado a hacerse buceador, si pretende llegar a ser bi&#243;logo marino, no importa lo que t&#250; pienses de ello, es su vida y su decisi&#243;n.

Andrew parpade&#243;.

Es verdad, y si quiere hacerse un experto en tiburones, yo no me meter&#233; en su camino. Pero ahora mismo no tiene ni idea de lo que quiere ser en el futuro. Antes de que le diera por el buceo se meti&#243; en un negocio de venta por correo y se imagin&#243; a s&#237; mismo como si fuera un magnate de los negocios editoriales. Desde nuestro regreso de las Bahamas &#233;l y Troy han estado hablando de meterse juntos en el negocio de la ganader&#237;a. Cuando pase dos meses en la Universidad, probablemente decida cualquier otra cosa.

Mis padres sol&#237;an decir que yo no sab&#237;a lo que quer&#237;a ni de lo que estaba hablando porque no pod&#237;an soportar la verdad. Todas las veces que trataba de decirles lo que quer&#237;a hacer cambiaban de conversaci&#243;n, como hiciste t&#250; con Randy.

Lindsay, no era por Randy por quien me estaba preocupando entonces. Era por ti. Cuando Pokey me dijo que t&#250; ibas a bucear en The Buoy me estremec&#237;. Ning&#250;n hombre enamorado de una mujer quiere verla en peligro. Y, con respecto al cambio de habitaci&#243;n y al que te pusiera unos guardas, lo hice para asegurar tu seguridad e intimidad. Sab&#237;a que la prensa hab&#237;a descubierto ya lo del incidente y no me atrev&#237; a dejarte a la merced de esa gente y de los que disfrutan molestando a los famosos.

Ella tard&#243; bastante tiempo en contestar. Finalmente, dijo:

Est&#225;s diciendo lo mismo que mis padres. Siempre hicieron lo que pensaban que era mejor para m&#237; porque ten&#237;an miedo de que me fuera a pasar algo. Es un miedo irracional que empez&#243; hace ya a&#241;os, despu&#233;s de mi accidente. Salvo la que tengo con Beth, arruinaron todas las relaciones que tuve para asegurarse de que me quedaba en casa a salvo y protegida.


Andrew se sent&#237;a cada vez m&#225;s frustrado.

No me compares con tus padres, Lindsay. Por lo que parece, ellos necesitan ayuda profesional. Pero ahora no es el momento de hablar de ello. &#191;Por qu&#233; no tratas de dormir? Deja que el sedante haga su trabajo.

No quiero dormir -murmur&#243; ella-. Sean cuales sean tus motivos, el resultado final es el mismo. En Nassau t&#250; decidiste protegerme del peligro tomando decisiones que pensaste que eran las mejores para m&#237;. No las discutiste conmigo y cuando me opuse, t&#250;

Porque la situaci&#243;n lo exig&#237;a. &#191;Me est&#225;s diciendo que t&#250; no te preocupar&#237;as por mi seguridad si supieras que exist&#237;a un peligro real?

Estar&#237;a aterrorizada -confes&#243; ella-. La posibilidad de de un asesinato, siempre est&#225; presente y me aterroriza. Pero yo no te pedir&#237;a que dejaras de ser gobernador por ello. No tratar&#237;a de controlar donde vas o lo que haces. No pensar&#237;a ni tomar&#237;a decisiones por ti.

La adrenalina invadi&#243; las venas de Andrew.

&#191;Es eso lo que crees que he estado haciendo?

Llamaste a mis padres sin preguntarme si quer&#237;a que lo hicieras.

&#201;l apret&#243; los pu&#241;os.

Porque no sab&#237;a el da&#241;o que hab&#237;as sufrido y di por hecho que querr&#237;as su apoyo en caso de que tuvieran que operarte.

A Lindsay le pesaban los p&#225;rpados y no pod&#237;a seguir mir&#225;ndolo.

Deber&#237;as haber hablado primero conmigo. Ellos son la &#250;ltima gente que yo hubiera querido que supieran esto. No porque no los quiera, sino por su man&#237;a

Lindsay. Te trajimos aqu&#237; inconsciente por el dolor y te metieron inmediatamente en rayos X. El m&#233;dico que te examin&#243; al principio no descart&#243; la posibilidad de una operaci&#243;n. Dado que estabas a mi cuidado, me sent&#237; en la obligaci&#243;n de informar a tus padres. Si t&#250; fueras madre, lo comprender&#237;as.

&#161;Yo no estoy a tu cuidado! -dijo ella casi gritando-. Vine a Carson City porque la &#250;ltima vez que nos separamos me port&#233; mal sin querer y quer&#237;a explicarme. &#191;Es qu&#233; no lo ves? Te haces cargo de las cosas sin pensar. Es algo tan normal para ti como respirar. Un matrimonio entre nosotros no funcionar&#237;a nunca.

Andrew se qued&#243; p&#225;lido.

&#161;No sabes lo que est&#225;s diciendo!

Mis padres siempre dicen eso cuando se enfadan. Andrew, si nos casamos y yo sigo queriendo ser bi&#243;loga marina, sinceramente, &#191;puedes decir que no ser&#225; causa de peleas entre nosotros? &#191;Que no me exigir&#237;as ser una esposa convencional? Ya me has dicho que odias s&#243;lo la idea.

Y as&#237; es.

En ese momento apareci&#243; uno de los m&#233;dicos y Andrew se contuvo.

&#191;Qu&#233; indican las radiograf&#237;as? -le pregunt&#243; &#233;l al m&#233;dico.

Buenas noticias, gobernador. No hay ning&#250;n da&#241;o. En mi opini&#243;n todo se ha debido a que,*como la se&#241;orita no ha montado nunca antes a caballo, hizo demasiada fuerza con unos m&#250;sculos que nunca hab&#237;a utilizado y le dio un calambre en cuanto el caballo empez&#243; a galopar.

&#191;Es esa la &#250;nica raz&#243;n para que se me durmieran las piernas? -le pregunt&#243; ella, incr&#233;dula.

Eso es. Una sensaci&#243;n temporal. Ahora las siente de nuevo, &#191;no es as&#237;?

Entonces levant&#243; la s&#225;bana y le hizo cosquillas en la planta del pie, lo que hizo que Lindsay lo retirara inmediatamente como reacci&#243;n.

Una mirada de extra&#241;eza cruz&#243; a Lindsay por el rostro y, con un poco de dificultad, se sent&#243; en la cama.

No me lo puedo creer. Es como

La inyecci&#243;n que le hemos puesto la ha relajado -dijo el m&#233;dico-. Su experiencia pasada hizo que se tensara m&#225;s todav&#237;a y el dolor se increment&#243;. La voy a mandar a su casa con una receta de un relajante muscular y un antiinflamatorio. Pasar&#225; un tiempo un poco inc&#243;moda, pero puede marcharse cuando quiera. Dese doce horas de descanso antes de empezar con sus actividades habituales. Un ba&#241;o caliente y un buen sue&#241;o la ayudar&#225;n.

Doce horas para hacerla comprender, pens&#243; Andrew. Luego se volvi&#243; al m&#233;dico y le dijo:

Eso era lo que quer&#237;a o&#237;r.

El m&#233;dico asinti&#243; y le dio a ella unos golpecitos en la pierna.

Cuando est&#233; completamente recuperada, podr&#225; empezar a hacer ejercicio para fortalecer esos m&#250;sculos y, m&#225;s adelante, podr&#225; intentar montar a caballo. Pero t&#243;meselo con calma y por etapas. De esa manera no se repetir&#225; lo de hoy. Buena suerte.

Cuando el m&#233;dico se hubo marchado, el primer impulso de Andrew fue abrazarla. Pero supo que no deb&#237;a hacerlo. La mujer que anteriormente hab&#237;a admitido que lo deseaba m&#225;s que a nada, se hab&#237;a transformado en una persona completamente diferente ahora.

&#191;Quieres que venga alguien a ayudarte a vestirte?

Ella se subi&#243; la s&#225;bana hasta la barbilla en lo que &#233;l pens&#243; que era un gesto de protecci&#243;n.

S&#237;, por favor.

Cuando est&#233;s lista, la limusina te estar&#225; esperando en la entrada de urgencias.

Ella agarr&#243; convulsivamente el borde de la s&#225;bana y, evitando su mirada, le dijo:

Gracias por todo. Me siento como si fuera un fraude.

Y yo me siento aliviado de que puedas salir de aqu&#237; andando con esas hermosas piernas tuyas.

Andrew

No ahora, Lindsay -le cort&#243; &#233;l firmemente y sali&#243; de la habitaci&#243;n.

Sab&#237;a ya lo bastante de ella como para darse cuenta de que ella evitar&#237;a irse a su casa con &#233;l. Pero Lindsay necesitaba ayuda ahora y &#233;l estaba dispuesto a ser el que se la diera. Si pudiera conseguir que confiara en &#233;l Entonces podr&#237;an superar juntos ese problema, por mucho tiempo que tardaran.


&#191;Pap&#225;? Instala a Lindsay en el dormitorio junto al m&#237;o. As&#237;, si necesita algo por la noche, yo la oir&#233;.

Prometo que no molestar&#233; a nadie -murmur&#243; Lindsay.

Andrew apret&#243; los labios contra su cabello mientras la sub&#237;a en brazos por las escaleras hasta el segundo piso de la mansi&#243;n. A pesar de que el instinto le estaba gritando que la llevara a su dormitorio, se contuvo. Pronto ella estar&#237;a durmiendo en su cama porque, a pesar de todos sus miedos, pretend&#237;a hacerla su esposa.

Dado que no vas a poder entrenar a tu equipo por la ma&#241;ana, &#191;por qu&#233; no pides una baja y te quedas todo el mes? -le pregunt&#243; Randy bromeando-. Tenemos una piscina aqu&#237; y podr&#225;s nadar todos los d&#237;as. Y as&#237; podr&#225;s ayudar a Troy al mismo tiempo.

Eso me parece una idea maravillosa, Randy, y estoy encantada de que pienses que puedo ser una ayuda. Pero me temo que el due&#241;o del club de nataci&#243;n puede que tenga algo que decir acerca de que me tome todo el mes libre.

Andrew pens&#243; que, en un futuro cercano, el due&#241;o del club iba a tener que encontrar a alguien que la sustituyera para siempre. Y, cuanto antes, mejor. Pero guard&#243; silencio, aplaudiendo mentalmente a su hijo. Andrew estaba encantado con Lindsay y estaba haciendo todo lo que pod&#237;a para ganarla para su causa.

Pap&#225; me ha dicho que te ha invitado a venir cuando est&#233; aqu&#237; el Gobernador Stevens y su familia. &#191;Qu&#233; es una semana m&#225;s? &#161;No te vas a creer todas las cosas divertidas que tenemos planeadas!

Andrew la meti&#243; en la habitaci&#243;n siguiente a la de Randy y la dej&#243; sobre la cama.

Aunque parece maravilloso, me temo que tengo otros compromisos. Pero me siento honrada de que hay&#225;is pensado en m&#237;.

Andrew ten&#237;a algo que decir al respecto, pero prefiri&#243; esperar a que estuvieran solos. Randy dej&#243; la maleta de ella en el suelo.

&#191;Tienes hambre, Lindsay?

No, pero s&#237; sed.

&#191;Quieres un refresco?

Algo sin cafe&#237;na.

Ahora mismo lo traigo -dijo Randy apresur&#225;ndose a salir de la habitaci&#243;n e intercambiando una se&#241;al de &#225;nimo con su padre antes de desaparecer.

Lindsay empez&#243; a hablar en el mismo momento en que se march&#243;, pero anticip&#225;ndose a otro rechazo, Andrew tom&#243; la iniciativa y se dirigi&#243; al cuarto de ba&#241;o del dormitorio con el neceser de ella.

El m&#233;dico ha dicho que te vendr&#237;a bien un ba&#241;o caliente -dijo-. Voy a abrir los grifos y mandar&#233; a mi ama de llaves para que te ayude.

El ba&#241;o ten&#237;a otra puerta que daba al pasillo. Haciendo como si no oyera a Lindsay, Andrew sali&#243; e intercept&#243; a Randy en lo m&#225;s alto de las escaleras, le quit&#243; el bote de refresco de las manos, comunic&#225;ndose entre ambos sin palabras.

Gracias, hijo. Dile a Maud que suba, &#191;quieres?

Randy asinti&#243; y sali&#243; corriendo.

Tan pronto como el ba&#241;o estuvo lleno, Andrew cerr&#243; el grifo y le prepar&#243; todo a ella. Luego sali&#243; de nuevo al pasillo, donde se encontr&#243; con Randy y la doncella. Le dio el frasco con las medicinas a Maud dici&#233;ndole:

Aseg&#250;rate de que se las toma antes de meterse al ba&#241;o. Cuando est&#233; presentable ven a mi estudio y h&#225;zmelo saber. Yo me ocupar&#233; de todo entonces. Si quiere cenar algo m&#225;s tarde, ya se lo preparar&#233; yo.

Maud asinti&#243;.

Es bueno tener de nuevo una mujer en casa, Andrew.

Yo estaba pensando lo mismo.

Todos sonrieron con la camarader&#237;a que les daba haber pasado cinco a&#241;os juntos viviendo lo mejor y lo peor.

Randy y &#233;l se dirigieron luego al dormitorio principal.

Vaya, pap&#225;. &#191;Qu&#233; vas a hacer con Lindsay? No es que est&#233; precisamente cooperando.

&#191;Te has dado cuenta? Voy a tener que mantenerla aqu&#237; hasta que la pueda convencer de que los miedos que tiene sobre m&#237; no tienen sentido.

Es evidente que te ama, as&#237; que s&#233; que encontrar&#225;s la forma.

Andrew le dio una palmada en el hombro.

Tengo suerte de tenerte a mi lado. Ahora sal de aqu&#237; y disfruta de los fuegos artificiales.

Lo har&#233;. Troy y yo vamos a ver a esas chicas que salieron en las fotos de la universidad.

Parece interesante. Ahora s&#243;lo recuerda nuestra regla de los cinco minutos para despedirse.

No sufras. Tengo que estar en el trabajo ma&#241;ana a las ocho -dijo Randy sonriendo-. T&#250; comp&#243;rtate tambi&#233;n.

Eso hizo que Andrew sonriera, olvid&#225;ndose por un momento de la nube negra que se le hab&#237;a echado encima.

Despu&#233;s de ducharse y cambiarse, Andrew baj&#243; a la cocina. Se hizo un s&#225;ndwich y se lo llev&#243; a su despacho, desde donde llam&#243; a Clint. Las emergencias suced&#237;an los d&#237;as de fiesta tanto como entre semana y Andrew quer&#237;a terminar algunos asuntos pendientes antes de ir a ver c&#243;mo estaba Lindsay. Por suerte, hab&#237;a sido un d&#237;a tranquilo y era libre para concentrarse en ella.

Poco despu&#233;s, Maud le dijo que ya se hab&#237;a acostado y &#233;l le dio las gracias y se despidi&#243;.

Hab&#237;a dejado la puerta del dormitorio de ella entreabierta y Andrew entr&#243; con el sigilo de un gato y se acerc&#243; al borde de la cama. Ella estaba tumbada d&#225;ndole la espalda y con las s&#225;banas por la cintura. Deb&#237;a estar dormida. Despu&#233;s de lo que hab&#237;a pasado, era lo m&#225;s natural. Pero una parte incivilizada de Andrew dese&#243; despertarla. Pero se contuvo y se volvi&#243;, dispuesto a marcharse.

&#191;Andrew?

El coraz&#243;n le dio un salto y se volvi&#243; inmediatamente.

&#191;Eres t&#250;? -pregunt&#243; ella tumb&#225;ndose de espaldas.

Andrew se acerc&#243; m&#225;s.

No quer&#237;a despertarte. S&#243;lo he venido para asegurarme de que estabas bien y para despedirme.

Te estaba esperando -dijo ella como adormilada-. Tenemos que hablar.

Esta noche no, Lindsay. Deja que act&#250;en las medicinas. Ma&#241;ana tenemos todo el d&#237;a.

No. No lo comprendes. No puedo quedarme.

No vas a ir a ninguna parte hasta que no te hayas librado por completo del dolor.

El dolor no importa. Yo

Pero no termin&#243; el resto de la frase porque una fuerza m&#225;s poderosa que cualquier que hubiera sentido en toda su vida hizo que Andrew se arrodillara. La hizo volverse de lado y dijo:

&#191;Es aqu&#237; donde te duele?

Mientras tanto le masajeaba por debajo de la cintura.

Ella gimi&#243; de placer.

Oh me gusta.

Se supone que tiene que ser as&#237;.

Incapaz de detenerse, le apart&#243; la dorada cabellera y empez&#243; a frotarle la espalda. Cada vez se acercaba m&#225;s a ella, hasta que le roz&#243; el cuello con los labios.

De alguna manera, sin saber c&#243;mo hab&#237;a sucedido, las manos de &#233;l se pusieron sobre la piel de ella, donde el pijama se hab&#237;a separado. Un peque&#241;o gemido se escap&#243; de la garganta de ella y eso excit&#243; m&#225;s a&#250;n a Andrew. Entonces su boca encontr&#243; la esquina de la de ella.

Lindsay

Al momento siguiente ella se volvi&#243; y elev&#243; la boca hasta la de &#233;l.

Su pasi&#243;n en el establo s&#243;lo hab&#237;a sido un preludio de la incre&#237;ble respuesta que mostr&#243; en ese momento. Se besaron lenta, sensualmente, hasta que Andrew se ahog&#243; en emociones. En sensaciones.

No quiso pensar que las pastillas pod&#237;an haber disminuido el poder de raciocinio de ella, permitiendo que la necesidad f&#237;sica se impusiera a la decisi&#243;n consciente. Antes de que la hubieran medicado le hab&#237;a dicho que no hab&#237;a ninguna esperanza de tener un futuro juntos. Pero ahora le daba la bienvenida con una pasi&#243;n desinhibida, consumida por el fuego que hab&#237;an creado.

Lindsay parec&#237;a insensible a cualquier clase de dolor y susurraba su nombre una y otra vez. Andrew llevaba mucho tiempo so&#241;ando con ese momento, desde que la vio por primera vez. Pero hacer el amor con ella cuando no estaba en plena posesi&#243;n de sus facultades y con tantas cosas sin resolver entre ellos iba contra su c&#243;digo &#233;tico particular.

Se apart&#243; de ella y se puso en pie. Cuando la oy&#243; gemir algo en protesta, estuvo a punto de dejar a un lado sus est&#250;pidos principios y meterse en la cama con ella.

Agarr&#225;ndose al &#250;ltimo vestigio de autocontrol que le quedaba, retrocedi&#243; un paso. De camino hacia la puerta se detuvo para ver si ella dec&#237;a su nombre. Si dec&#237;a una sola palabra se quedar&#237;a con ella all&#237;. Pero s&#243;lo oy&#243; el silencio.

Pasaron unos momentos m&#225;s mientras esperaba alguna se&#241;al de que ella no quisiera que se marchara. Cuando esa se&#241;al no lleg&#243;, se oblig&#243; a s&#237; mismo a abandonar la habitaci&#243;n.

El guardaespaldas del pasillo levant&#243; la mirada cuando vio la torturada expresi&#243;n de Andrew.

&#191;Est&#225; ella bien?

Andrew asinti&#243;.

La medicaci&#243;n la ha ayudado a dormir. Voy a darme un ba&#241;o en la piscina antes de acostarme. Si se despierta y me necesita, all&#237; estar&#233;.

Muy bien, jefe.



Cap&#237;tulo 10

A eso de las cuatro y media de la madrugada, Lindsay se despert&#243; en medio de una pesadilla. Estaba empapada de sudor fr&#237;o y la almohada llena de l&#225;grimas. Se sent&#243; en la cama y se apart&#243; el mojado cabello del rostro.

Hab&#237;a so&#241;ado con Andrew. Hab&#237;an tenido una pelea terrible y &#233;l le hab&#237;a dado un ultim&#225;tum, lo que termin&#243; en que los dos seguir&#237;an sus vidas por separado, perdidos para siempre el uno del otro. Los detalles del sue&#241;o le resultaban borrosos, y la mayor parte del tiempo era la voz y la imagen de su padre lo que escuchaba y ve&#237;a. Su subconsciente le estaba mandando un mensaje claro, que el matrimonio con Andrew no funcionar&#237;a nunca.

Ten&#237;a que apartarse de &#233;l antes de que el da&#241;o fuera demasiado grande. Habr&#237;a tenido que marcharse la tarde anterior si hubiera podido.

Aunque todav&#237;a le dol&#237;a algo la espalda, no lo hac&#237;a tanto como para impedirle moverse, as&#237; que se podr&#237;a marchar de all&#237; sin problemas. Por lo que le hab&#237;a dicho el ama de llaves, Andrew hab&#237;a mandado a uno de sus hombres a por su coche. &#191;Habr&#237;an tra&#237;do las llaves?

Busc&#243; dentro de su bolso temiendo que Andrew se las hubiera quedado. Cuando sus dedos entraron en contacto con ella se sinti&#243; avergonzada por ser tan paranoica.

Se imagin&#243; que todo el mundo deb&#237;a estar dormido y sab&#237;a que los guardaespaldas no le impedir&#237;an marcharse. El &#250;nico problema estaba en convencerlos de que no le dijeran nada a Andrew hasta que se hubiera marchado.

Despu&#233;s de hacer la cama, se meti&#243; en el cuarto de ba&#241;o para prepararse y tomarse un antiinflamatorio. Al cabo de diez minutos ya estaba lista.

Antes de abandonar la habitaci&#243;n le escribi&#243; una nota a Andrew mientras se enjugaba las l&#225;grimas.

Le daba las gracias por su hospitalidad y se disculpaba por los problemas que hab&#237;a causado. Insist&#237;a en lo que le hab&#237;a dicho en la sala de urgencias, que un matrimonio entre ellos nunca funcionar&#237;a y que era mejor separarse ahora, antes de que sucediera algo de lo que ambos se pudieran arrepentir. No quer&#237;a que Randy se sintiera herido y le ped&#237;a a Andrew que la despidiera de &#233;l.

Cuando termin&#243;, dobl&#243; el papel y escribi&#243; el nombre de &#233;l. Compulsivamente, bes&#243; ese lugar y coloc&#243; la nota en la esquina del espejo, donde ser&#237;a vista enseguida.

Tal vez fuera eso una huida cobarde, pero ella sab&#237;a que no pod&#237;a verlo otra vez. No confiaba en s&#237; misma, no despu&#233;s de la forma como la hab&#237;a besado la noche anterior. Cuando &#233;l la tocaba le resultaba imposible pensar. Lo &#250;nico que hab&#237;a querido entonces fue hacer el amor con &#233;l, pasar el resto de la noche juntos. Estar&#237;a tentando al destino si permit&#237;a que esa situaci&#243;n durara m&#225;s.

Al final del oscuro pasillo hab&#237;a un guardaespaldas leyendo a la luz de una l&#225;mpara solitaria. Se acerc&#243; m&#225;s y trag&#243; saliva cuando se dio cuenta de quien era.

As&#237; que mi instinto ten&#237;a raz&#243;n -dijo &#233;l fr&#237;amente.

Cuando la mir&#243; por fin, apenas reconoci&#243; a Andrew. Ella se sinti&#243; como si la tierra hubiera cambiado de rumbo de repente. Sus rasgos se hab&#237;an endurecido y su expresi&#243;n era completamente fr&#237;a.

Un ruido detr&#225;s suya la hizo volverse. Randy estaba all&#237; vestido con su pijama.

&#191;Qu&#233; pasa?

Me alegro de que te hayas despertado -contest&#243; Andrew-. Nuestra sirena est&#225; a punto de marcharse.

Randy parpade&#243; incr&#233;dulo, haciendo que las emociones de Lindsay se alteraran m&#225;s todav&#237;a.

&#191;Por qu&#233;, Lindsay? &#191;Por qu&#233; en medio de la noche?

Eso es cierto, hijo. Pero la vamos a perdonar porque es una criatura submarina a la que le gusta la oscuridad, ya que as&#237; puede deslizarse sin ser vista por los seres humanos.

Lindsay volvi&#243; a tragar saliva. El da&#241;o que nunca hab&#237;a querido producirle a Andrew era de lo m&#225;s profundo.

Est&#225;s a tiempo de despedirte del todo de ella, antes de que desaparezca en su h&#250;medo mundo. Ya ves, ella prefiere la compa&#241;&#237;a de los tiburones, que ni aman ni odian, que dejan en paz a las sirenas y nunca les piden nada de ninguna clase, salvo cuando no tienen otra cosa a mano para comer.

Lindsay oy&#243; las amargas palabras de Andrew con horror. Hab&#237;a matado todo el sentimiento en &#233;l e iba a tener que vivir con las consecuencias de sus actos durante el resto de su vida.

Lo lo siento -susurr&#243; a los dos deseando morirse.

Yo tambi&#233;n -murmur&#243; Randy-. Pap&#225; y yo pensamos que pod&#237;a estar bien capturar a una sirena, pero me imagino que lo que se dice acerca de salvarlas est&#225; equivocado. Hay algunas cosas bajo las aguas que es mejor dejarlas all&#237;. Adi&#243;s, Lindsay. Ya te ver&#233; por televisi&#243;n.

Luego entr&#243; de nuevo en su habitaci&#243;n y cerr&#243; la puerta y el hecho pareci&#243; resonar en el coraz&#243;n de ella.

Las leyendas dicen que las sirenas llevan a la perdici&#243;n a los marinos. Yo siempre me he preguntado de d&#243;nde sal&#237;a esa creencia. Ahora lo s&#233;.

Ella sinti&#243; la necesidad desesperada de hacer que Andrew comprendiera.

Por favor. Esc&#250;chame. Hay algo de m&#237; que no sabes. Tiene que ver con mis padres y con la forma que siempre han tenido de tratar de controlarme. Mi vida se transform&#243; en una c&#225;rcel y las cosas se pusieron tan mal que fui a un psiquiatra. Me ayud&#243; a descubrir c&#243;mo tratar con ellos.

La mirada de &#233;l cortaba como un cuchillo.

Enhorabuena a tu psiquiatra, te ha curado por completo. Te ha hecho cortar con toda clase de contacto humano. Cualquier tonto sabe que es imposible hacer que una sirena se vuelva mujer. Yo lo he descubierto de la forma m&#225;s dura y tengo las cicatrices para demostrarlo. El encanto est&#225; roto. Vuelve a tu mundo submarino, donde est&#225;s libre de ataduras mortales. Donde estar&#225;s libre de los hombres, con su imperfecto instinto de protecci&#243;n hacia la mujer amada. T&#250; y yo ya no tenemos nada m&#225;s que decirnos.

&#161;Andrew! &#161;Te juro que no he querido hacerte da&#241;o!

Te creo -dijo &#233;l con una voz remota y vac&#237;a-. Desde el primer d&#237;a hiciste todo lo que estuvo en tu mano para prevenirme. Bueno, consid&#233;rame prevenido.

Luego le dio la espalda y llam&#243; a uno de los guardaespaldas.

&#191;Larry? Por favor, acompa&#241;e a la se&#241;orita Marshall a su coche y luego tr&#225;igame a m&#237; la limusina. Tengo que estar a las siete en Las Vegas para una reuni&#243;n.

Por segunda vez en su vida, Lindsay pens&#243; que se estaba ahogando. Pero esta vez ning&#250;n buceador ir&#237;a en su rescate. Estaba sola.


&#191;Beth?

La encantadora morena, que tanto se parec&#237;a a su madre, la famosa actriz de cine, hizo girar la silla donde estaba sentada en su oficina. Mir&#243; a Lindsay y dijo:

Supongo que dos horas tarde es mejor que nunca. Cielo Santo, &#191;puede ser esta la preciosa sirena de la que todo el mundo habla en el pa&#237;s? Si&#233;ntate antes de que te caigas -dijo al tiempo que se levantaba-. Te traer&#233; algo para, beber.

No. Por favor, no te molestes. No podr&#237;a tomar nada en este momento.

Beth cerr&#243; la puerta y se volvi&#243; a sentar.

Ten&#237;as un prop&#243;sito cuando me llamaste esta ma&#241;ana. &#191;Qu&#233; te pasa realmente?

Lindsay baj&#243; la cabeza.

No deber&#237;a haber venido a molestarte al trabajo.

No s&#233; por qu&#233; no. &#191;Cu&#225;ntas veces he ido yo a tu casa presa de la histeria porque alguno de los maridos de mi madre hab&#237;a sido pillado con otra mujer, o tratando de ligar conmigo? Lindsay, &#191;es qu&#233; no sabes que si no hubiera sido por ti yo me habr&#237;a vuelto loca hace ya a&#241;os? T&#250; no me molestas nunca. Ese es el problema.

&#191;Qu&#233; quieres decir? -le pregunt&#243; Lindsay, llorosa.

No hagas como si no supieras de lo que te estoy hablando. Soy Beth, &#191;recuerdas? &#191;Te das cuenta de que s&#243;lo hemos hablado un par de veces desde que volviste de Carson City el mes pasado? Y ni una sola vez has mencionado a Andrew o lo que sucedi&#243;.

A Lindsay se le escaparon m&#225;s l&#225;grimas.

No he podido hacerlo.

Eso es evidente. Pero, hablando de otra cosa, he visto varias veces el anuncio en cuesti&#243;n. Es fenomenal. Mi madre me ha dicho que han hablado contigo para hacer una nueva versi&#243;n cinematogr&#225;fica de La Sirenita.

Lindsay asinti&#243;.

Eso es lo &#250;ltimo que quiero hacer. Desafortunadamente, mi agente no me deja en paz. Ha estado acosando a mis padres para que me convencieran.

Eso fue un error fatal -murmur&#243; Beth-. Deber&#237;a haber hablado conmigo y yo se lo habr&#237;a dejado bien claro. &#191;Ha terminado ya tu trabajo en el club?

S&#237;. Ayer fue mi &#250;ltimo d&#237;a.

Entonces, &#191;cu&#225;ndo te vas a San Diego?

Se produjo entonces un largo silencio antes de que Lindsay le dijera:

No quiero ir a San Diego.

&#161;Aleluya! &#191;Cu&#225;ndo te diste cuenta por fin de que no quer&#237;as ser bi&#243;loga marina?

Lindsay mir&#243; fijamente a su amiga.

De vuelta a casa desde Carson City. Oh, Beth Ten&#237;as tanta raz&#243;n sobre m&#237;. Todo el tiempo he estado castigando a Andrew por cosas que no ten&#237;an nada que ver con &#233;l. No es como pap&#225; en absoluto, pero yo estaba tan ciega por mis miedos que no lo escuch&#233;. Ahora ya es demasiado tarde. Lo he perdido. De verdad que lo he perdido.

Eso fue lo que me dijiste antes y estabas equivocada.

Esta vez no. Si te crees que hice algo imperdonable cuando vino a verme aqu&#237;, eso no es nada comparado con lo que les hice a &#233;l y a su hijo el Cuatro de Julio. Me pidi&#243; que me casara con &#233;l. Pero, cuando estaba en urgencias, arroj&#233; su propuesta a la

Un momento -la interrumpi&#243; Beth-. Voy a poner el cartel de No Molesten en la puerta y le dir&#233; a Janet que anote mis llamadas. Luego quiero o&#237;r eso desde el principio.

Luego Lindsay se lo cont&#243; todo y, al terminar, apoy&#243; el rostro en las manos.

Me dijo cosas que todav&#237;a me duelen. Y la mirada de dolor en el rostro de Randy Nunca olvidar&#233; nada de eso.

Beth se apoy&#243; en su mesa y entrelaz&#243; los dedos.

&#191;Cu&#225;nto lo amas?

Lindsay se enjug&#243; las l&#225;grimas y dijo:

Lo suficiente como para hacer cualquier cosa para ganarme de nuevo su amor. Ahora s&#233; que no hay nada m&#225;s en el mundo que importe si no puedo vivir el resto de mi vida con &#233;l. Es por eso por lo que estoy aqu&#237;. Tengo un plan y quiero saber qu&#233; piensas de &#233;l.

Lindsay vio el inter&#233;s y la sorpresa reflejarse en la mirada de Beth y eso la hizo a&#241;adir:

Es muy llamativo e, incluso, hasta rid&#237;culo, pero si falla, realmente habr&#233; perdido a Andrew para siempre. Eso adem&#225;s de que me convertir&#233; en el hazmerre&#237;r de Nevada, si no de todo el pa&#237;s. Pero voy a arriesgarme a semejante humillaci&#243;n, a cualquier sacrificio, para hacerle comprender lo que significa para m&#237;.

Beth se levant&#243; lentamente y empez&#243; a sonre&#237;r lentamente.

&#191;Es esta la misma Lindsay a la que conozco desde hace m&#225;s de veinte a&#241;os?

No. Por Andrew, esa Lindsay muri&#243; en el viaje de vuelta a California el mes pasado. No estoy muy segura de c&#243;mo es la nueva, pero s&#237; s&#233; que quiere ser la esposa de Andrew Cordell.

Bueno, oigamos ese plan que tienes en mente.

Lo primero, necesito hablar con Randy. Andrew y &#233;l est&#225;n muy unidos y le hice da&#241;o cuando se lo hice a su padre. Si &#233;l no me puede perdonar, entonces sabr&#233; que no tengo esperanzas.

De acuerdo. Demos por hecho que a &#233;l le encanta la idea de que t&#250; vayas a ser su madrastra. Ahora cu&#233;ntame lo que vas a hacer antes de que me muera de curiosidad.

Sin m&#225;s dudas, Lindsay le cont&#243; todo su plan. Cuando hubo terminado, a Beth le brillaban los ojos. Tom&#243; el tel&#233;fono y se lo pas&#243; a Lindsay.

Llama a Randy ahora mismo. P&#237;llalo desprevenido mientras Andrew no est&#233; cerca.

Animada por la aprobaci&#243;n de Beth, Lindsay llam&#243; a informaci&#243;n de Carson City para preguntarles el n&#250;mero de la tienda donde trabajaba Randy. Luego llam&#243; all&#237;.

Inmersiones y Dem&#225;s -dijo una voz femenina.

&#191;Puedo hablar con Randy Cordell, por favor?

Un momento. Creo que est&#225; en la piscina.

Poco despu&#233;s, Randy contest&#243;.

Randy Cordell.

A Lindsay se le sec&#243; la boca.

&#191;Randy?

Demonios -le oy&#243; murmurar-. &#191;Lindsay?

S&#237;. Por favor, no cuelgues.

&#191;Por qu&#233; iba a hacer eso?

Ella parpade&#243;.

Cre&#237;a que me despreciar&#237;as tanto como tu padre.

&#191;De qu&#233; demonios me est&#225;s hablando?

Fui cruel con tu padre. Le hice mucho da&#241;o sin querer.

S&#237;, ya lo s&#233;.

Ese tranquilo comentario confirm&#243; sus peores miedos.

&#191;C&#243;mo est&#225;?

M&#225;s ocupado que nunca.

Eso sospechaba.

&#191;Estuvieron all&#237; el Gobernador Stevens y su familia?

S&#237;. Troy y yo nos lo pasamos muy bien con sus hijas. Pap&#225; y &#233;l se pasaron todo el tiempo montando a caballo y hablando.

Lindsay cerr&#243; los ojos fuertemente.

&#191;Fuisteis a ese viaje a las Islas Caim&#225;n como hab&#237;ais planeado?

No. Pap&#225; me dijo que ya estaba cansado de aventuras submarinas, as&#237; que fuimos de acampada al Hidden Lake con t&#237;o Zack y Troy. En realidad, volvimos ayer mismo.

Randy, &#191;ha hablado alguna vez de m&#237;?

No. Ni siquiera puede ver los anuncios en los que sales t&#250;. Hace unas semanas, en el rancho, est&#225;bamos todos viendo la televisi&#243;n, y &#233;l se levant&#243; y sali&#243; de la casa en cuanto apareciste en pantalla.

El coraz&#243;n le lati&#243; tan fuertemente a Lindsay que le doli&#243;.

Randy, &#191;sabes que tu padre me pidi&#243; que me casara con &#233;l?

S&#237;. &#191;Por qu&#233; lo rechazaste, Lindsay? -le pregunt&#243; &#233;l, dolido.

Porque porque ten&#237;a algunas cosas que arreglar antes.

Yo podr&#237;a haber jurado que lo amabas.

Y as&#237; era. Lo amo. M&#225;s que a nada en el mundo.

Entonces, &#191;cu&#225;l es el problema?

Los ojos se le llenaron de l&#225;grimas otra vez.

No hay ninguno. Ya no.

Despu&#233;s de una leve pausa, Randy le pregunt&#243;:

&#191;Qu&#233; dices?

La excitaci&#243;n de su voz era casi palpable. La diferencia entre el tono de su voz antes y ahora, era como la noche y el d&#237;a.

Quiero casarme con &#233;l tan pronto como sea posible, si es que sigue queri&#233;ndolo. Me gustar&#237;a que fu&#233;ramos una familia.

&#161;Demonios! No estas de broma, &#191;verdad?

Esos gritos de felicidad eran como una vieja m&#250;sica conocida.

No, no lo estoy. Eso, &#191;es bueno o malo? -brome&#243;.

&#161;Es fant&#225;stico!

Salvo por una cosa. Tu padre me dijo que volviera a mi casa, que no ten&#237;amos nada m&#225;s que decirnos. T&#250; lo o&#237;ste y sabes que lo dijo de verdad.

Eso es porque se hab&#237;a enamorado de ti nada m&#225;s verte cuando buce&#225;bamos en las 20.000 Leguas. No lo pudo soportar cuando lo rechazaste.

Necesito otra oportunidad para pedirle perd&#243;n y convencerlo de que podemos vivir juntos. Permanentemente. &#191;Me ayudar&#225;s?

&#191;T&#250; qu&#233; crees?

Creo que te quiero mucho, Randy Cordell.

S&#237;. El sentimiento es mutuo.



Cap&#237;tulo 11

Cuando vio a Randy mirar por la puerta de su despacho en el edificio del Gobierno, Andrew le hizo un gesto para que entrara y sigui&#243; hablando por tel&#233;fono.

No me importa lo que diga, Clint. Quiero ese informe sobre mi mesa a primera hora de la ma&#241;ana o voy a pedir una auditoria p&#250;blica. &#161;Puedes estar seguro de eso!

Menos mal que t&#237;a Alex nos ha invitado a cenar. Parece que tienes hambre -brome&#243; Randy despu&#233;s de que su padre colgara-. Apuesto a que tampoco has almorzado hoy.

No he tenido tiempo.

Andrew se levant&#243; y se puso la chaqueta, sabiendo muy bien que hab&#237;a perdido todo el inter&#233;s por esas cosas desde que Lindsay hab&#237;a desaparecido de su vida.

Hemos descubierto un fraude en la oficina de pensiones. Ahora que los peri&#243;dicos lo han sabido, quiero ir diez pasos por delante de ellos.

Parece algo serio. &#191;Es por eso por lo que hay esa multitud delante de la entrada? He tenido problemas para entrar.

Probablemente sean unos turistas haci&#233;ndose una foto de grupo -dijo Andrew mientras llenaba su malet&#237;n de documentos. Pensaba disparar su artiller&#237;a a primera hora de la ma&#241;ana.

Tambi&#233;n hay un equipo de televisi&#243;n.

Andrew mir&#243; sorprendido a Randy antes de llamar a su secretaria de prensa. Momentos m&#225;s tarde, la chica entr&#243; en el despacho.

&#191;Qu&#233; est&#225; pasando ah&#237; fuera, Judith? Randy ha visto a algunos periodistas y gente de la televisi&#243;n.

Por lo que dice Jake, hay alguien famoso de la televisi&#243;n que piensa hacer unas declaraciones. Te han retado para que salgas a o&#237;rlas, pero creo que no deber&#237;as hacerlo. Es por eso por lo que he decidido no molestarte.

Andrew sonri&#243; p&#237;caramente.

Me conoces mejor que eso, Judith. La prensa est&#225; esperando que oculte el esc&#225;ndalo de los fondos de pensiones. Creo que esto viene a eso.

&#161;Hala con ellos, pap&#225;! Nadie piensa m&#225;s r&#225;pido que t&#250;.

Gracias por el voto de confianza, Randy.

Judith no parec&#237;a convencida.

No s&#233;, no me gusta.

Dile a Jake que avise a los otros. Sea quien sea el que est&#233; detr&#225;s de este esc&#225;ndalo, debe estar desesperado para organizar algo as&#237;. Bueno, estoy listo para el reto.

&#191;Por qu&#233; no dejamos que Cliff se encargue de esto?

No. Sea quien sea el que haya venido, seamos hospitalarios y hagamos que se sienta c&#243;modo -dijo Andrew sintiendo la adrenalina que preced&#237;a a un debate acalorado.

No hab&#237;a nada que le gustara m&#225;s que clavar los dientes en el coraz&#243;n de un conflicto. Eso le ayudar&#237;a a olvidarse por un momento de-que era un hombre con necesidades y deseos que s&#243;lo una mujer pod&#237;a llenar.

&#191;Vamos ya, Randy?

S&#237;. T&#237;a Alex no se enfadar&#225; cuando descubra por qu&#233; llegamos tarde.

Andrew sigui&#243; a su hijo hasta la entrada principal. Le sorprendi&#243; la cantidad de gente que hab&#237;a all&#237;, todo el jard&#237;n delantero y el camino de entrada estaban abarrotados. Alguien se hab&#237;a tomado mucho trabajo. Jake le hizo un gesto.

Estamos listos cuando quiera, jefe.

Abrid camino.

Los guardas lo hicieron y Andrew sali&#243; rodeado por sus hombres. Pero cuando vio a la voluptuosa sirena que estaba sentada en el &#250;ltimo pelda&#241;o de arriba de las escaleras, se sinti&#243; como si se hubiera dado de bruces contra una pared invisible y agarr&#243; fuertemente el hombro de su hijo.

El ardiente sol se reflejaba en su cabello largo y rubio y en la cola de reflejos met&#225;licos. Le estaba dando la espalda, as&#237; que no lo pod&#237;a ver. Dud&#243; que nadie de toda aquella multitud lo estuviera viendo tampoco, ya que deb&#237;an de estar absortos con ella, lo mismo que &#233;l.

Buenas tardes, se&#241;oras y caballeros de la audiencia -dijo una locutora a la c&#225;mara-. Esta noche les traemos una exclusiva especial desde la entrada de nuestra hist&#243;rica Casa del Gobierno de Carson City. Recordar&#225;n que, el pasado mes de junio, nuestro gobernador, Andrew Cordell, apareci&#243; en los titulares cuando se fue a las Bahamas y se encontr&#243; a una hermosa sirena mientras buceaba con su hijo. Esta tarde, una fuente generalmente bien informada y que desea permanecer en el anonimato, nos inform&#243; que la misteriosa sirena, que se ha transformado en la sensaci&#243;n de todo el pa&#237;s al protagonizar los anuncios de una conocida marca de cosm&#233;ticos, estaba aqu&#237;, delante de la Casa de Gobierno, protestando por haber sido maltratada.

Luego la locutora se agach&#243; para acercarle el micr&#243;fono a la sirena.

&#191;Le importar&#237;a explicarle a nuestra audiencia lo que quiere decir? &#191;De qu&#233; est&#225; protestando? Y &#191;por qu&#233;?

Pap&#225;, su&#233;ltame el hombro -susurr&#243; Randy.

Pero Andrew no era consciente de nada, porque Lindsay empez&#243; a hablar.

Bueno, todo empez&#243; cuando yo estaba nadando en mi mundo, meti&#233;ndome en mis asuntos. De repente ese ese mortal, apareci&#243; y se neg&#243; a dejarme en paz.

&#191;Se refiere al Gobernador Cordell?

S&#237;.

Eso hizo que se produjeran algunas risas entre la multitud, entre la que hab&#237;a algunos que ya se hab&#237;an dado cuenta de la presencia de &#233;l.

Tuve miedo, porque nuestras leyes dicen que tenemos que mantenernos apartadas de los mortales. Mis padres me educaron para que fuera obediente y no permitiera que un mortal se me acercara tanto como para poder capturarme.

&#191;Est&#225; diciendo que el Gobernador Cordell la captur&#243; contra su voluntad?

Hizo algo mucho peor.

Entonces Randy le dio un codazo en las costillas a su padre, pero Andrew estaba tan r&#237;gido como una columna de granito.

Cuando estaba en peligro, me salv&#243; la vida.

Eso parece algo que nuestro gobernador es muy capaz de hacer. Es un gran defensor de los derechos de las mujeres. &#191;Por qu&#233; est&#225; entonces tan enfadada?

Porque una vez que una sirena tiene contacto f&#237;sico con un mortal, su poder para resistirse a &#233;l se debilita. Ya no escucha a sus padres y trata de buscar oportunidades para estar con el mortal en cuesti&#243;n todo el tiempo hasta que es demasiado tarde.

&#191;Demasiado tarde? Creo que no comprendemos.

Ya ve, el mayor miedo de una sirena es ser esclavizada por un mortal, cayendo bajo su poder. Una vez que eso sucede, no vuelve a estar a gusto con su vida bajo el mar.

&#191;Es eso lo que le sucedi&#243; a usted?

S&#237;. Cuando ese mortal me pidi&#243; que viviera con &#233;l para siempre y que no volviera nunca a mi mundo, me entr&#243; el p&#225;nico porque todo lo que me dijeron mis padres result&#243; ser verdad. Ese mortal quer&#237;a capturarme y no dejarme ir nunca.

&#191;Utiliz&#243; la fuerza con usted?

&#161;Oh, no! Hizo algo mucho m&#225;s potente.

&#191;Qu&#233; fue?

Me dijo que estaba enamorado de m&#237;.

La multitud rugi&#243;, pero los latidos de su coraz&#243;n eran tan fuertes que Andrew apenas lo oy&#243;.

Me asust&#233; tanto que sal&#237; huyendo. Entonces fue cuando me hizo da&#241;o.

&#191;Nuestro gobernador la hizo da&#241;o? &#191;Qu&#233; hizo?

Se enfado. No sab&#237;a que se pod&#237;a poner as&#237;, porque siempre hab&#237;a sido amable y cari&#241;oso.

Andrew empez&#243; a sentir entonces como si el coraz&#243;n se le deshelara.

Me dijo que volviera a mi mundo, que no ten&#237;amos nada m&#225;s que decirnos.

Pero, &#191;no era eso lo que quer&#237;a usted? &#191;Ser libre?

&#161;Oh, no! Ya ve. Yo cre&#237;a que quer&#237;a ser libre, pero me hab&#237;an dicho durante toda mi vida que me mantuviera apartada de los mortales. Pero cuando volv&#237; al mar, me qued&#233; desolada y me, pasaba todo el tiempo llorando. Entonces descubr&#237; que no quer&#237;a vivir sola, teniendo que protegerme constantemente de los tiburones y otras criaturas marinas.

Entonces ella levant&#243; la cabeza y mir&#243; directamente a la c&#225;mara.

Quiero quitarme mi cola y ser una mortal como &#233;l. Quiero vivir con ese mortal para siempre, pero tambi&#233;n quiero ayudar a servir a otros. El problema es que he sido sirena durante tanto tiempo que s&#243;lo puedo hacer bien una cosa. As&#237; que he desarrollado un plan. Tengo que saber si ustedes piensan que funcionar&#225;.

A nuestros espectadores les encantar&#225; o&#237;rlo, estoy segura.

Bueno, ver&#225;n, todas las sirenas trabajan en algo. El m&#237;o era ense&#241;ar a nadar a las sirenas peque&#241;as. Algunas de ellas ten&#237;an malformaciones de nacimiento en sus aletas y otras hab&#237;an sufrido accidentes. Cuando eso suced&#237;a, necesitaban lecciones de nataci&#243;n especiales para que sus colas se fortalecieran y pudieran seguir nadando con las dem&#225;s. Si me transformo en una mortal con piernas, lo &#250;nico que sabr&#233; hacer ser&#225; ense&#241;ar a nadar a los dem&#225;s. El mortal al que amo tiene una gran piscina, as&#237; que he pensado que podr&#237;a ense&#241;ar a nadar a los peque&#241;os mortales con problemas en las piernas, entonces &#233;l me dejar&#225; quedarme a su lado, trabajaremos juntos y seremos felices.

Estoy segura de que, cuando &#233;l sepa sus planes, se pondr&#225; muy contento y nunca m&#225;s la dejar&#225; marcharse de su lado.

Oh, eso espero. Ya ve, yo siempre so&#241;&#233; con tener una hija sirena para poder ense&#241;arle. Ahora tendr&#233; que pensar en tener un mortal. Su hijo. Pero me temo que eso no suceder&#225; nunca.

&#191;Porque el gobernador ya no la quiere? &#191;Es eso lo que est&#225; diciendo?

S&#237;. He pasado por todos los sitios por donde pas&#225;bamos, esperando verlo, pero no ha aparecido. Es por eso por lo que estoy aqu&#237;. Trat&#233; de llegar a su despacho, pero s&#243;lo he llegado hasta aqu&#237;. A no ser que &#233;l me quiera, nunca podr&#233; ser una mujer de verdad, con piernas.

&#191;Quiere decir que tendr&#225; que quedarse ah&#237; donde est&#225;?

S&#237;. Incapaz de volver al mar e incapaz de caminar. Es el castigo m&#225;s cruel de todos.

Tiene todo el derecho a protestar. &#191;Qu&#233; quiere que haga nuestra audiencia televisiva?

Bueno, tengo entendido que sus votantes lo pueden llamar cuando lo crean necesario. Esperaba que, si todo el mundo o&#237;a esta historia, se apiadar&#237;an de m&#237; y le suplicar&#237;an en mi favor. No tengo ning&#250;n sitio a donde ir.

&#161;Creo que deber&#237;amos hacer una sentada aqu&#237; mismo, como protesta! -grit&#243; Randy a la multitud mientras se acercaba a la sirena.

La gente grit&#243;, animada ante esa sugerencia.

Andrew cerr&#243; fuertemente los p&#225;rpados. Estaba demasiado emocionado como para moverse. Entonces se le ocurri&#243;.

Lindsay lo amaba.

Y lo amaba lo suficiente como para haber montado todo aquello y para haberse ganado el apoyo de su propio hijo.

Cuando abri&#243; los ojos, vio que Troy, Zack y Alex, con el peque&#241;o Sean en brazos, estaban con Randy y Lindsay. Ten&#237;a all&#237; mismo a todos los que amaba.

&#191;Hey, jefe? -murmur&#243; Jake-. &#191;Va a tomarla en brazos o quiere que lo haga uno de nosotros?

Andrew sonri&#243; entonces.

&#161;Si le pones la mano encima, est&#225;s despedido!

Luego se acerc&#243; por fin a Lindsay.

La periodista lo intercept&#243; a medio camino y sonri&#243;.

&#191;Y bien, gobernador? Parece que tiene todo un problema aqu&#237;. La multitud est&#225; creciendo y se est&#225; enardeciendo. &#191;Qu&#233; pretende hacer al respecto?

Andrew mir&#243; a Lindsay, que se hab&#237;a vuelto y lo miraba a &#233;l llena de ansiedad. Se dio cuenta de que no estaba muy segura de su respuesta.

Ella hab&#237;a perdido todo su orgullo para estar con &#233;l. Apenas pod&#237;a encontrar palabras.

&#191;Gobernador?

Zack se le acerc&#243; y susurr&#243;:

Incluso t&#250; sabes cuando te tienes que rendir, cu&#241;ado. Nos pasa a todos. Hazlo con gracia.

Andrew se aclar&#243; la garganta y mir&#243; a la c&#225;mara, no queriendo mirar de nuevo a Lindsay hasta que no estuvieran a solas. Hab&#237;an pasado siete semanas desde que se separaron. Siete semanas sin significado que m&#225;s le hab&#237;an parecido siete a&#241;os.

El pasado oto&#241;o -empez&#243; a decir-, cuando me eligieron para un segundo mandato, no sab&#237;a que una cierta sirena iba a entrar en mi vida y la iba a volver un caos. H&#225;ganme caso, las sirenas son unas criaturas de lo m&#225;s complicado y conflictivo.

Hizo una pausa y la multitud se ri&#243;.

Primero muerden y luego se retiran. Para defenderse de semejante tormento, un mortal tiene que hacer algo para proteger su fr&#225;gil coraz&#243;n y no terminar hecho pedazos.

Pero, gobernador -dijo la periodista-. Si nuestros televidentes comprenden correctamente la situaci&#243;n, ella ya no quiere ser sirena y pretende ser una mujer mortal. De hecho, estar&#225; atrapada entre los dos mundos si usted no hace algo al respecto.

Oblig&#225;ndose a no mirar a Lindsay, Andrew dijo:

Entonces, vamos a votar antes de que mis oponentes me acusen de alterar el medio ambiente y atacar a especies en peligro de extinci&#243;n.

La gente volvi&#243; a re&#237;rse.

&#191;Cu&#225;ntos de mis votantes aqu&#237; presentes quieren ver a una ex-sirena como primera dama del estado de Nevada?

La multitud aull&#243; y, cuando, por fin, se quedaron callados de nuevo, la periodista dijo:

Creo que se puede decir que ha salido que s&#237;. Gobernador

Pero Andrew ya hab&#237;a hablado todo lo que pretend&#237;a. Mientras la periodista se dirig&#237;a a la c&#225;mara, Andrew se acerc&#243; a Lindsay, que ten&#237;a el rostro radiante de alegr&#237;a.

Luego se inclin&#243; y susurr&#243;:

P&#225;same los brazos por el cuello, querida.

Lindsay lo hizo y &#233;l a&#241;adi&#243;:

Ya lo has hecho, mi sirena escurridiza. Est&#225;s atrapada en tierra firme y ya no hay vuelta de hoja.

Ella lo abraz&#243; m&#225;s fuertemente como respuesta.

Entonces, ll&#233;vame a alg&#250;n sitio donde podamos estar a solas y pueda quitarme la cola. Te amo, Andrew Cordell, y tengo que mostrarte lo que siento antes de que me ponga a arder.

Andrew comprendi&#243; exactamente c&#243;mo se sent&#237;a. Sus propias emociones no pod&#237;an ser expresadas en palabras y necesitaban una expresi&#243;n f&#237;sica.

La tom&#243; en brazos y se dirigi&#243; a su despacho, mientras sus guardaespaldas lo proteg&#237;an de los curiosos.

Pero incluso delante de la puerta del despacho y, haciendo caso omiso del resto del mundo, Lindsay acerc&#243; los labios a los de &#233;l y lo bes&#243; de tal manera que se le alteraron los latidos del coraz&#243;n. Ansiosos el uno por el otro, se besaron con una pasi&#243;n cada vez m&#225;s fuerte, abandonando todas las inhibiciones. Entonces llamaron a la puerta, aunque no hicieron el menor caso.

&#191;Pap&#225;? Me fastidia interrumpir, pero ya han pasado tus cinco minutos. Recuerda nuestra regla.

Es una regla terrible -murmur&#243; Lindsay sin soltarlo-. &#191;Qui&#233;n la puso?

Andrew gimi&#243;.

Yo. Pero se supon&#237;a que era s&#243;lo para Randy.

&#191;Pap&#225;?

L&#225;rgate, hijo.

No puedo hacerlo. Es por tu propio bien. Adem&#225;s, t&#237;a Alex y t&#237;o Zack, adem&#225;s de todos los dem&#225;s, incluidos unos fot&#243;grafos de un par de peri&#243;dicos, est&#225;n esperando afuera para ver a Lindsay. Podr&#237;a ser un poco vergonzoso si no apareces pronto. Te doy un minuto m&#225;s. Y, mientras cuento, ten en mente que nos debes a Troy y a m&#237; un viaje a las Islas Caim&#225;n. Est&#225;bamos pensando que ser&#237;a un buen sitio para vuestra luna de miel.


Beth hab&#237;a ayudado a Lindsay a quitarse el traje de novia y ponerse uno apropiado para viajar hac&#237;a una media hora y Andrew no hab&#237;a aparecido todav&#237;a. Cuando su ansiedad estaba llegando al m&#225;ximo, Beth se ofreci&#243; para ir a buscarlo.

Lindsay oy&#243; por fin la profunda voz de su esposo en el pasillo y corri&#243; hacia la puerta y la abri&#243;.

&#161;Por fin! -exclam&#243;-. Estaba temiendo que algo fuera mal.

Excepto su padre, ning&#250;n otro hombre hab&#237;a entrado hasta entonces en la habitaci&#243;n que su madre hab&#237;a decorado hac&#237;a a&#241;os para los gustos de una ni&#241;a peque&#241;a. Andrew parec&#237;a algo incongruente en esa decoraci&#243;n.

Le abarc&#243; el rostro entre las manos y la mir&#243; a los ojos.

&#191;Qu&#233; puede ir mal en nuestra noche de bodas?

Yo no lo s&#233;. Vi que pap&#225; te llevaba aparte despu&#233;s de que termin&#225;ramos de saludar a todos los invitados y llevo preocupada desde entonces. Zack se ha llevado al aeropuerto a Troy y Randy hace al menos veinte minutos. &#191;No vamos a llegar tarde a nuestro vuelo?

El baj&#243; la cabeza y la bes&#243;.

No te preocupes, querida. Todav&#237;a tenemos tiempo y esto era importante. Tus padres y yo hemos tenido una conversaci&#243;n muy reveladora.

Eso la llen&#243; de ansiedad.

&#191;Qu&#233; quieres decir?

Helen y Ned quer&#237;an decirme lo agradecidos que estaban por haberte convencido de que la boda se celebrara en su casa.

Pero

Escucha. Han pensando que he sido yo el que te he obligado a tenerlos en cuenta para esto. Han admitido que vuestra relaci&#243;n no ha sido muy buena desde hace mucho tiempo. En realidad, cuando los llamamos hace un mes para decirles que nos cas&#225;bamos, se imaginaron que te hab&#237;an perdido por completo. Dieron por hecho que era por su culpa.

&#191;S&#237;? -pregunt&#243; ella, incr&#233;dulamente.

Andrew asinti&#243; y la bes&#243; en las manos.

Cuando les dije que yo no he tenido nada que ver con la decisi&#243;n de dejar que fueran ellos los que organizaran toda la boda, que hab&#237;a sido idea tuya y que lo hac&#237;as porque los amabas, eso les caus&#243; un verdadero efecto. Tu madre se derrumb&#243; y tu padre se qued&#243; anonadado.

&#191;Pap&#225;? No me imagino a mi padre perdiendo la oportunidad de decir la &#250;ltima palabra.

Est&#225; claro que te quieren y que est&#225;n empezando a darse cuenta de que, si nos quieren ver a menudo y conocer a los hijos que pensamos tener, van a tener que dejarte vivir tu propia vida. Van a tener que dejar de mandarte ultim&#225;tum o te perder&#225;n de verdad. Lindsay, eso es todo un paso en la buena direcci&#243;n para ellos.

Estoy de acuerdo. Oh, Andrew -dijo ella ech&#225;ndole los brazos al cuello-. Ha sido tu falta de ego&#237;smo y tu conocimiento de la gente lo que ha producido ese cambio en ellos. &#191;C&#243;mo he podido tener la suerte de casarme con un hombre como t&#250;?

Yo estaba pensando eso mismo de mi nueva esposa. Aunque esperaba que comprendieras que Randy s&#243;lo estaba bromeando, &#233;l quer&#237;a venir de verdad con nosotros en nuestra luna de miel. Desde que la salud de Wendie empez&#243; a empeorar, &#233;l hab&#237;a perdido la confianza en la vida y en el futuro. Se lleg&#243; a sentir francamente mal. Cuando le preguntaste si le gustar&#237;a venir con nosotros a las Caim&#225;n y que se trajera a Troy, le arreglaste de nuevo la vida y creaste un sentimiento de familia. Le hiciste ver que tiene una, Lindsay. Y, cuando lo hiciste, te juro que me volv&#237; a enamorar una vez m&#225;s de ti.

Entonces &#233;l sonri&#243; y a&#241;adi&#243;:

Pero no pienses unirte a ellos cuando buceen. Este tiempo es para nosotros. Y, por mucho que te guste nadar y bucear, tengo algo m&#225;s en mente que nos va a mantener completamente ocupados. Tal vez de vez en cuando emerjamos para cenar.

Lindsay bes&#243; entonces al hombre que amaba con una pasi&#243;n completamente desinhibida.

Tal vez ni siquiera entonces, Andrew Cordell -dijo antes de besarlo otra vez-. Tal vez ni siquiera entonces.



REBECCA WINTERS



***






